permanencia en la escuela.
LAS TENDENCIASEN LA DÉCADA ACTUAL
Es evidente que la situación educativa de los adolescentes latinoamericanos dista deser la ideal. Aun así, es enriquecedor ubicar temporalmente esta información en el punto de partida de una tendencia alentadora. En este sentido, es posible observar que,en términos generales, la expansión de la escolarización entre los adolescentescontinúa avanzando y, sin hacer ninguna alusión a la calidad de los aprendizajes,mejora.Entre los años 2000 y 2006, la proporción de adolescentes escolarizados aumentó un4%, la brecha entre los escolarizados del nivel primario y del nivel medio disminuyóy también tuvo ese comportamiento la proporción de adolescentes con retraso escolar.A la vez, la participación de los adolescentes en el mercado laboral disminuyódurante ese período. Este panorama redunda, como es lógico, en que la proporción de jóvenes de entre 20 y 22 años que terminaron el secundario, si bien es muy bajarespecto de las expectativas, expresa una mejor situación en comparación con añosanteriores .Un aspecto central para dimensionar estos logros es que los aportes de los sectoresmás postergados fueron, en este caso, los de mayor peso. Es decir, si bien durante la primera mitad de la década la proporción de adolescentes escolarizados se incrementóun 4% en los países y en los hogares más pobres, en las áreas rurales y entre losadolescentes que trabajan, el incremento en la tasa alcanzó en la mayoría de los casoslos dos dígitos. De los grupos vulnerables considerados, las zonas rurales registraronlos mayores avances.Allí, el incremento de la proporción de escolarizados midió aproximadamente diezveces más que en las zonas urbanas. En los países andinos y centroamericanos, la proporción de escolarizados entre los adolescentes se incrementó el doble que parael total de los adolescentes de la región.Los logros de la escuela por retener en sus aulas a los adolescentes que participan delmercado laboral son alentadores. La proporción de escolarizados en el grupo deadolescentes activos cuadruplica –en el caso de los grupos de países más pobres– a lade los inactivos. Asimismo, en los países con mayor desarrollo de la región, el avanceentre las adolescentes mujeres duplicó a la de los varones También es evidente unatendencia muy marcada en relación con el nivel socioeconómico del hogar de origen.En todos los grupos de países, el incremento de la asistencia fue significativamentemayor entre los adolescentes de los estratos más bajos.En los países de los grupos 1 y 2, la variación en las tasas de asistencia entre losadolescentes provenientes de los hogares más pobres duplica a la de los adolescentes provenientes de hogares más favorecidos, y esta relación aumenta en formaconsiderable en los países más pobres.Al incorporar al análisis de la escolarización de los adolescentes el nivel al queasisten, se acentúa la tendencia descripta en los párrafos precedentes. Los mayoresavances se observan en los sectores menos favorecidos: en las zonas rurales, entre los países más pobres y entre los adolescentes provenientes de hogares con climaeducativo más bajo. En forma clara y contundente, los incrementos observados en lastasas netas de asistencia
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