Derrota del kirchnerismo:
lo “menos malo” conduce a lo peor
L
os resultados de las eleccionesdel pasado 28 de junio pusieronen evidencia un retroceso generaldel oficialismo a nivel nacional, cuyopunto más destacado se encuentra en laderrota de Néstor Kirchner “por poquito”a manos del narco-candidato FranciscoDe Narváez, lo que profundizó de formadramática el proceso de debilitamientopolítico del kirchnerismo.
La renuncia de Kirchner a la jefaturadel PJ es un claro indicador de estaimparable tendencia iniciada luego dela derrota en el Congreso de las reten-ciones móviles durante el 2008 (
ver “Fin de ciclo kirchnerista” en página 2
). Perono el único: Cristina K deberá afrontarlo que queda de su mandato sin controldel Congreso; sufriendo la presión delas cámaras empresariales del campo y la ciudad y sin disponer ya del manejodel aparato partidario. Como se ve, noson alentadoras las perspectivas que sele abren a la pareja presidencial. Eneste escenario, el objetivo político másrealista al que pueden aspirar Néstor y Cristina Kirchner es lograr una retiradaen cierto orden en el 2011, para reple-garse y hacerse nuevamente fuertesensu territorio político, Santa Cruz (dondetambién fueron sorpresivamente derro-tados días atrás), a la espera de unamejor época.En este escenario adverso, lo únicoque juega a su favor es que luego de laRebelión Popular de 2001, el peronismole teme más a un estallido de masasque a la Gripe A misma. Por eso es deesperar que el PJ en su conjunto, perofundamentalmente los dirigentes pero-nistas que las urnas convirtieron en“presidenciables” –Carlos Reutemann y Mario Das Neves, por ejemplo- se com-prometan activamente para garantizarla gobernabilidad en la última etapa dela gestión de Cristina K. Saben muy bien que un cuadro de desborde social y salida apresurada del oficialismo dela Casa Rosada afectaría gravementesus aspiraciones de triunfo en elrecambio presidencial de 2011 y poreso van a hacer todo por evitarlo.
Por derecha, por izquierda, por “traición”…
El kirchnerismo perdió fuerza y votosa derecha e izquierda de su centro degravitación política. Por derecha fuederrotado por ese repulsivo productodel marketing político que es FranciscoDe Narváez, a lo que se sumó el avancedel Acuerdo Cívico y Social (el pan-radi-calismo) en varias provincias del inte-rior del país, con muchísimos candida-tos de extracción netamente “sojera”,tanto a nivel de diputados nacionales y provinciales, como en los ConcejosDeliberantes municipales.Por izquierda -mejor dicho, por cen-troizquierda- el kirchnerismo se viodebilitado por la emergencia de alterna-tivas electorales que canalizaron en losprincipales distritos el descontento delos sectores desencantados con elgobierno por sus claudicaciones y doblediscurso: Proyecto Sur de Pino Solanasen Capital
(ver recuadro en página 2)
, y Nuevo Encuentro de Martín Sabatellaen provincia de Buenos Aires. En elcaso del intendente de Morón, logróalcanzar un 5.56% (más de 400.000votos), que tal como se dieron los resul-tados hubieran significado “oro enpolvo” para el kirchnerismo.En este contexto, un factor decisivopara la derrota del oficialismo fue elmasivo corte de boleta que se dio afavor de De Narváez. Como es sabido,los resultados obtenidos por las candi-daturas testimoniales de varios inten-dentes estuvieron bastante por encimade las cifras alcanzadas por la fórmulaKirchner-Scioli. Sin embargo, estefenómeno no puede explicarse simple-mente por la “traición” de algunosintendentes municipales, a través desus punteros territoriales, sino que dacuenta de un nítido y masivo voto“anti-k”. No puede perderse de vistaque en algunos distritos la figura deKirchner “aplastó” a la de los inten-dentes, que si bien mayormente seimpusieron en sus distritos, sufrieronuna pérdida notoria de votos compara-do con el 2007 (en algunos casossiquiera eso y fueron derrotados: porejemplo, Darío Díaz Pérez en Lanús).Por otra parte, es absurdo calificar de“traidores” a quienes se sabe de ante-mano sólo actúan y responden políti-camente en función de su convenien-cia. Año atrás lo sufrió en carne propiael mismo Eduardo Duhalde y ahoraprobó un poco de esa medicina NéstorKirchner. Que pase el que sigue…
Se vienen los patrones
“La clase trabajadora y los sectores populares tenemos motivos de sobra para pensar que después del 28 de junio se va a venir una nueva andana- da de medidas anti-populares, con un fuerte ataque a nuestras condiciones de vida”
, decíamos en la nota editorial dela edición de junio de A Vencer.No fue necesario que pase muchotiempo para que la realidad confirmaseesta lectura: 1100 familias obreras hoy sufren la falta de trabajo luego de queun día después de las elecciones lacadena holandesa de tiendas de indu-mentaria, C&A, anunció el cierre desus 20 sucursales en todo el país.Según versiones periodísticas, elgobierno nacional estaba al tanto deesta medida desde hace meses y sóloatinó a solicitar a la empresa quedemorase la concreción hasta despuésde las elecciones. ¡Una gran muestrade la decisión con la que el kirchneris-mo defiende el empleo de los trabaja-dores y trabajadoras!
De más está decir que este hecho, porsi solo, ya marca un salto de calidad enel fenómeno que se venía denominando“despidos hormiga” o “goteo laboral”,como miserablemente calificó el jefe dela CGT, Hugo Moyano, a los despidosque se producen día a día. En este sen-tido, hay que resaltar que todas lascomparaciones interanuales de losdiversos indicadores que reflejan la evo-lución del empleo arrojan resultadosnegativos. Hay menos aportes de lasempresas a la Seguridad Social por labaja del número de trabajadores regis-trados; un incremento del número detrabajadores/as despedidos que cobrael seguro de desempleo (la ANSeS pagó142.598 prestaciones en abril pasado,un 36,5% más que en igual mes de2008); el empleo industrial se retrajo un2.6% respecto de igual período de 2008,mientras que el sector de la construc-ción empleó en marzo pasado a 325.908trabajadores, casi un 14% menos quelos ocupados en igual mes de 2008.(Datos publicados en Clarín, 18/06/09,artículo de Ismael Bermúdez). Por suparte, la CTA calcula en 100.000 loscontratos rescindidos a trabajadores/asprecarizados, con empleos temporarios.
Con el gobierno debilitado y con laderecha envalentonada por sus logroselectorales, los empresarios de la ciu-dad y el campo perciben un mejor climapara imponer sus condiciones y propó-sitos. Procuran apurar el proceso dedevaluación del peso, establecer el con-gelamiento o rebajas salariales allídonde puedan, avanzar con más despi-dos para reducir costos y preservar susmárgenes de ganancias. Distintas for-mas de concretar un mismo objetivo:que la crisis la paguemos los de abajo.En este marco, parece sólo cuestiónde tiempo la reapertura del conflictoentre las entidades patronales delcampo y el gobierno kirchnerista.Ahora con un nuevo mapa político y con una correlación de fuerzas másfavorable aún que la del año pasadopara la “patria sojera”.
Resistir, luchar, apostar a un pro- yecto propio
Frente al avance de la derecha escomún escuchar que lo que correspon-de a las fuerzas populares es resignar-se a lo que hay y apoyar la opción“menos mala”. Esto da lugar a diversosdebates sobre táctica política y acusa-ciones acerca de aquellos que al “noentender” los procesos son “funciona-les” a la derecha.Frente a esto cabe señalar, en primerlugar, que por la vía del apoyo a los“males menores” de la burguesía esimposible avanzar en un camino deorganización política independiente dela clase trabajadora y el pueblo, condi-ción de posibilidad para una transfor-mación revolucionaria de la sociedad.En segundo orden, es necesario regis-trar que esa táctica, además, no dabuenos resultados: las recientes elec-ciones legislativas demostraron que lo“menos malo” siempre conduce a lopeor y que fue la inconsecuencia políti-ca del gobierno kirchnerista la que leabrió de par en par las puertas a Macri,De Narváez y compañía.Las elecciones pasaron y los proble-mas fundamentales que aquejan anuestro pueblo siguen vigentes, pen-dientes de resolución. Y está claro quelas respuestas que necesitamos no vana venir de ninguno de los que en la fotodel domingo 28 de junio salieron son-rientes por su coyuntural triunfo oamargados por una derrota inesperada.La creación de las condiciones políti-cas, económicas y sociales para unavida digna depende pura y exclusiva-mente de la acción del pueblo trabaja-dor, de su capacidad de resistir y orga-nizarse políticamente en torno a unproyecto político propio. En ese cami-no, resulta imprescindible dar pasosconcretos en la gestación de un frenteobrero y popular que pueda emergercomo referencia política y de lucha,concreta, real, para un sector conside-rable de la clase trabajadora y el puebloen una perspectiva socialista de trans-formación. Nos guste o no, las eleccio-nes también pusieron en evidencia estaausencia y sería un gravísimo errordarle la espalda a esta realidad.Está en nuestras manos redoblar losesfuerzos militantes para revertir estecuadro, con la certeza que los desafíosque valen la pena deben ser afrontadoscon total consciencia sobre su comple- jidad y con la firmeza necesaria paraafrontar las adversidades y evitar losdesvíos que conducen a otros rumbos.
19 de Julio
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