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LO MALO EN ESTOS DÍAS FUE TU MUERTE

LO MALO EN ESTOS DÍAS FUE TU MUERTE

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UN BREVE CUENTO QUE ENMASCARA LA PERSONALIDAD DE UN JOVEN ENAMORADO
UN BREVE CUENTO QUE ENMASCARA LA PERSONALIDAD DE UN JOVEN ENAMORADO

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LO MALO EN ESTOS DÍAS FUE TU MUERTE
 MINOTA 
U
RO:Estoy decidido. Desde un repentino separarse de aguas en lo hondo,la libertad final se adelanta en el filo que nace de tu puño. Quésabes, tú de muerte, dador do la vida profunda. Mira, sólo hay un medio para matar los monstruos; aceptarlos.Los Reyes, Julio Cortázar.
Hubiera sido difícil no haberla matado, porque de otromodo, sólo habría sido necesario inventar una manera, paraque ella, al final del día, esté a mi lado, estando sinestar, prefiriendo el horizonte a esas reacciones tardíasdel crepúsculo, de las olas, tan calurosas. En esastardes, en las que ella salía del cuartOscuro de susoledad, mal dibujada; de las paredes llenas de moho, deexcremento: La vida era sobrevivir a las mentadas de madrede doña Luisa, era vivirla otra manera, más hostil, másdetallada, como si a cada momento la vida no importaranada.Más allá de las calles, en el malecón, el recuerdo de supadre le parecía demasiado ridículo, el canto de lasgaviotas podría figurase como un canto de iniciados enuna religión extrañísima, que ella no entendía por qué sufe se había reducido al Amor, o a una cosa semejante. Unafe donde los huracanes eran frecuentes, donde vivir novalía la pena, si no era a
 
lado del otro, esas cosas lairritaban como la fe en sí misma, porque a esa hora, suvida era un nuevo huracán, plagado de piedras: ellaestaría en frente de los huracanes que por años habíanestado en su vida, siendo ella Oriana, la que toda lavida había visto pasar huracanes terribles, frente a esemalecón que desde niña había considerado como un refugio.Allí lo esperaría, le diría... ¿qué diablos se puededecir en esos momentos? sólo podía aventurarse a observarel horizonte, sobre el que horas más tarde desdibujaríaalgo así como una monstruosidad nueva. Allí, al final deesta calle, el mar aún con la resaca de los jóvenesalocados que habían escapado por la noche de ladiscoteca, donde el humo y las luces eran evidentes,pero que a estas horas no había rastro de ellos, lasluces habías sido construidas en forma concéntricas en ladiscoteca, como el símbolo del zodiaco, donde un machocabrío era el centro; ella no era Capricornio, además,
 
allí, en ese momento, ser Piscis no le hubiera servido.Pero qué demonios significaba su voz, opacada por elcanto de las gaviotas, las que quizá simbolizaban el ritode algún nuevo dios en las riberas de la nada. Ellacomo una sacerdotisa que aullaba para invocar a esedios, a ese Gran Ser que debía salvarle de ella y de losdemás. Ella estaría demasiado involucrada con el mar,con esa existencia que desde niña había odiado, lamaldita casa de playa, donde se pasaba todo elpegajoso verano. La maldita casa de playa le traíademasiados recuerdos. La primera vez que alguien ledijo que era tan linda que ella debió de haber ganadoel reinado del Golden Club, la primera vez que anduvodescalza y se quemó los pies y no pudo caminar dossemanas, y también la primera vez que, deslizando elmanto de la inocencia, descubrió el amor. Oriana deberíaestar espantada de esas cosas, estando parada allíoyendo cantar a las gaviotas, cantando ella misma unnuevo canto, una forma más humana de sentir las cosas.Pero su voz en el fondo no representaba nada más que unNuevo Sistema de Líneas que se desdibujaban en elHorizonte.En este cielo,las palabras que salieran,que huyeran de esa marea que era su vozserían la manera más extraña de mirar el horizonte.Ella era una marea inhumana que estaba en armonía con elcanto de las gaviotas.
Su voz era una marca que se desdibujaba en el rescoldodel fuego de la mañana.
Atrás, en ese patio donde tantas veces, había aprendidocomo le gustaba a Esteban Alegría, a Juancito Elorreaga,la vaina ésta de "Hacer el amoR", esas palabras tanpequeñas que habían salido de la boca más extraña queella hubiera pensado. Sobre todo en estos días, en queel éxtasis de la juventud la hubiera llevado a hacercualquier locura, en esos días locos en que... La vidahabía trascurrido así, sin preverla, la rutina de lavida se reducía a algo más pequeño, más pequeño cadadía. Quien sabe el Amor había ocurrido así también, sindarse cuenta, y la otra persona estaba al otro lado dela calle diciendo que era más válida la idea dedualidades que de unidad, de dicotomía, que de infinito
 
cargado de simetrías, inventadas a raíz de un cochinosentimiento. Esas pirámides estúpidas, que ella noentendía.El Amor era el AmoR, pero en el fondo, podría habersedicho amor como se decía cucaracha o vidrio roto. Romperel amor no era tan fácil, era un lazo que ella noquerría romper (¿era acaso ésa su única salvación?),porque la vida está encima de la marea, como unsalvavidas en el arrecife que era su vida.Pero en el cielo, el amor no tiene importancia radical,el hombre y las gaviotas son lo mismo en esta playallena de moho, son lo mismo, luchan por lo mismo,sienten lo mismo: que ser hombres o gaviotas no es másque cuestiones de guarismos y falsas verdades, que sedicen para que la tarjeta de crédito no se vaya aldiablo, o quizá para mirarnos al espejo y no tenercuerpo de vaca; esas cosas horribles todos los días, poreso es que no nos figuramos gaviotas.Pero a Oriana eso no le era suficiente, hombres,gaviotas, y demás demonios no la socorrerían del Amor,el que sintió una vez de "niña" (en opinión del que dijoser su padre; ese pobre diablo que esperaba de ella másde lo que ella podía hacer).Sólo valía la pena salir huyendo, que ese puente pordonde ella había pasado se rompiese y nadie másapareciera en su vida. Pero ella sabía que eso nuncasucedería, no era el Cuento de Hadas, que habíaconstruido desde niña y que creía estaba más cerca deella que esta realidad: Era esperar demasiado del mundode su padre que a esa hora estaría emborrachándose en elCountry con Pocho Rivadeneyra, o con el General de lasFuerzas Armadas en el quinceañero de la "muy virginalniña de sus ojos" (también se la había llevado a la camaEsteban Alegría, cuando aún le gustaban las mocosas);pero los ojos de Oriana debían de parecer un nuevo cieloque se inventa para no estallar de miedo en este cielogris que cae en medio de la tarde.
"SE VENDEN SUEÑOS CON 20% DE DESCUENTO:TEMPORADA INVIERNO".
Te esperaré, sé que suena estúpido, pero lo haré porqueirreductiblemente ese es mi destino, Oriana. No

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