Por cuanto el ministerio del Espíritu Santo es traer a los pecadores a creer en lasangre de Cristo para perdón de pecados, si en llevando esta óbra acabo esmenospreciado, rechazado y blasfemado, entonces no puede haber perdón de pecadosy no hay salvación. Dios no tiene otro Hijo para ofrecerlo como otro sacrificio por el pecado. La persona que menosprecia el sacrificio de Cristo no tiene otro sacrificio alcual acudir (He. 10:27, 29; 1Jn. 5:16). De la misma manera, Dios no tiene otroEspíritu que nos capacite a recibir ese sacrificio y ser salvos. Así que el quemenosprecia y rechaza al Espíritu Santo no se le a dado otro Espíritu que lo capacite arecibir a Cristo y ser salvo. Es entonces vital, pues, de aprender sobre el EspírituSanto y su obra.Por toda la historia, muchos han hecho falsas afirmaciones en el nombre delEspíritu Santo. Porque el error a sido enseñado, y cosas malas se han hecho en susanto nombre, es de gran importancia conocer la verdad sobre él y de lo que él vino ahacer. No hay nada mas vil que el que pretende ser de Dios y no lo es.
FALSOS PROFETAS
El don más grande del Espiritu Santo en la iglesia del Antiguo Testamento era profecía.¡Sin embargo cuantos falsos profetas habían ! Algunos falsos profetas servían a otrosdioses (1 R. 18: 26-29). Sus mentes en realidad eran poseídas por el diablo que loscapacitaba para declarar cosas que eran ocultas a otros hombres ( 1Co. 10:20; 2Co 4:4).Otros profesaban hablar en el nombre y por la inspiración del Espíritu del Señor,el único verdadero, santo Dios pero eran falsos profetas (Jer. 28:1-4; Ez. 13 y 14).En tiempos de peligro y amenazadores desastres siempre hay esos que afirman detener revelaciones extraordinarias. El diablo los estimula para llenar a los hombrescon esperanzas falsas para poder mantenerlos en pecado y falsa seguridad. Entonces,cuando el juicio de Dios viene, son tomados por sorpresa. Así que quienquiera queafirme tener revelaciones extraordinarias, alentando a los hombres a sentirse segurosmientras viven una vida de pecado, hace la obra del diablo, porque cualquier cosa quealiente al hombre sentirse seguro en su pecados es del diablo (Jer. 5:30, 31; 23:9-33).En el Nuevo Testamento también el evangelio fué revelado a los apóstoles por elEspíritu Santo. Era predicado con su ayuda, y hecho efectivo en la salvación de almas por su obra y poder. En la Iglesia primitiva la predicación del evangelio eraacompañada con milagros hechos por los apóstoles. Pero Pedro previene a la iglesiaque así como hubo falsos profetas en la iglesia del Antiguo Testamento, así tambiénhabrá falsos maestros en la nueva (2 P. 2:1)Juan nos dice como probar a los falsos maestros (1Jn. 4:1-3). Primeramente, nosadvierte a no creer a cada espíritu, y segundo debemos ponerlos a prueba por su
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