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Copyright © 2005 Los autores y la Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria y Castilla y León. Este documento sedistribuye bajo los términos de la licencia Reconocimiento-NoComercial de Creative Commons, disponible enhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc/2.5/es/, la cual permite su uso, distribución y reproducción por cualquier mediopara fines no comerciales, siempre que se cite adecuadamente el trabajo original.
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Consejos de Terapia Ocupacionalpara mejorar la conducta
 Todos conocemos niños desobedientes,inquietos o malos estudiantes. Y no es quesean así porque quieran. En muchos casosno son responsables de su actitud, porquehay algo más fuerte que ellos que determinasu comportamiento. Ese algo puede ser untrastorno del procesamiento sensorial (TPS),también conocido como disfunción de laintegración sensorial (DIS).El TPS o DIS se presenta cuando el sistemanervioso central no es capaz de interpretar y organizar adecuadamente las informacionescaptadas por los diversos órganossensoriales. Por tanto, tampoco puedeanalizar y utilizar dicha informaciónadecuadamente para entrar en contacto conel ambiente y responder eficazmente a losmúltiples estímulos del entorno.Un trastorno en el procesamiento sensorialafecta profundamente a la capacidad deafrontar las ocupaciones de la vida cotidiana.Sencillas actividades como comer, vestirse,bañarse, jugar o hacer las tareas del colegiose convierten en inconvenientes difíciles desuperar. Como consecuencia de un TPSpueden aparecer problemas emocionales,sociales y académicos, que en muchasocasiones son achacados a otros motivos.La Dra. Jean Ayres, terapeuta ocupacionalestadounidense, fue la primera en describirun conjunto de conductas atípicasrelacionadas con un procesamiento sensorialdeficiente. Sus investigaciones la llevaron aformular la Teoría de la IntegraciónSensorial. Hoy día sabemos que losprincipios de esta Teoría son útiles no sólopara los niños que padecen TPS, sino paratodos. Tener en cuenta los estímulossensoriales que reciben los niños y los jóvenes, padezcan TPS o no, les puedeayudar a ser más eficaces en eldesempeño de sus ocupacionesdiarias y en su interacción con elentorno.Los siguientes consejos para ayudara los niños y jóvenes en su vidadiaria están basadosfundamentalmente en la Teoría deintegración sensorial.
Adolescentes sanos
Actividades como patinar, andar enmonopatín o hacer acrobacias en bicicletasuelen gustar mucho a los adolescentes. Yson una excelente manera de obtenergrandes cantidades de estímulo vestibular,esencial para muchos adolescentes de cara asentirse tranquilos y serenos. Sin embargo,la falta de espacios adecuados paradesarrollar estas actividades las convierte enun estorbo para quienes no las practican.Diversas investigaciones apuntan a lanecesidad de que los adolescentes realicenactividades físicas variadas. Ante el alcohol,el tabaco y drogas en general, los jóvenes quepractican actividades físicas tienen menosprobabilidades de sucumbir que losadolescentes que pasan la mayoría de sutiempo en ocupaciones como ver la televisión, jugar a la videoconsola o escuchar música,según atestiguan numerosos estudios. Los jóvenes más activos también corren menosriesgo de verse implicados en violenciacallejera, actividad sexual prematura odelincuencia.Implicar a los jóvenes en sanas y productivasocupaciones es esencial para favorecer unaadecuada participación social.
Los jóvenes y el estudio
A la hora de estudiar, los jóvenes debenencontrarse en un estado adecuado, es decir,relajados y descansados. Para que la menteesté activa y atenta, el cuerpo no debehallarse cansado ni tenso.Se ha comparado nuestroestado de alerta y atencióncon el motor de un coche, elcual puede tener un nivel derevoluciones demasiado alto odemasiado bajo. Del mismo modo,nosotros podemos estar demasiado
 
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pág. 2 de 4excitados o demasiado relajados; ambosestados nos impedirán concentrarnos y aprender adecuadamente.Si antes de estudiar se ve mucho la televisióno se juega en el ordenador o en lavideoconsola, la mente estará demasiadoexcitada. Al contrario, la mente estarádemasiado relajada, por ejemplo, si el estudiose realiza nada más despertar o a altas horasde la noche.Hacer yoga, practicar deporte, dar un buenpaseo al aire libre o realizar otras actividadessimilares antes de ponerse a estudiar, ayudaal organismo a encontrar el estado deequilibrio apropiado para la concentración y el aprendizaje.
El niño y la rutina
Para que los niños puedan regular suconducta es importante que sus actividadesdiarias estén organizadas de un modoequilibrado y previsible. A todos los niños lesresulta tranquilizante saber lo que va aocurrir a continuación.Del mismo modo que el suspense y lodesconocido excitan, las vidas desordenadas,con muchos cambios imprevisibles, produceninseguridad o excitación que se traducefrecuentemente en conductas negativas.Como es normal, todas las familias tienenmomentos en los cuales hay que romper larutina. En dichos momentos, debemosintentar mantener cuantos más elementos dela rutina sea posible. Por ejemplo, si se va adormir fuera conviene llevar el muñeco, ellibro de cuentos u otros elementos quesuelen formar parte de la rutina deacostarse.Grandes cambios, como mudarse de casa,por ejemplo, pueden ser especialmentedifíciles para los niños. Prepararlos,explicándoles claramente lo que va a pasar,les ayuda a sentirse más tranquilos. Hacerun dibujo o un juego con los acontecimientosespeciales que se aproximan ayuda a que losniños estén más preparados para afrontarlos.
El autocontrol en los niños
Habitualmente los problemas decomportamiento y atención en los niños sonabordados con fármacos o con programasconductuales basados en premios y castigos.Ambas estrategias suelen dar buenosresultados, aunque con el inconveniente deque representan un control externo sobre elniño y pueden crear dependencia. Es decir, elniño funciona bien con la pastilla o con elpremio correspondiente; pero si le faltan, suactitud empeora.Para evitar dicha dependencia, encoordinación con el médico o el psicólogo, elterapeuta ocupacional especializado enintegración sensorial trabaja con el niño elaprendizaje de la autorregulación. Tras unaevaluación específica del niño, se diseña unprograma de actividades individualizadas,acorde con sus características sensori-motoras.Es imprescindible que padres y educadoressepan reconocer los estados de alertainadecuados. Por ejemplo, un exceso deactividad o estar irritable son síntomas de unnivel de alerta inapropiado.Si se sabe cómo lograr que un niño seautorregule mediante una actividadocupacional, se evitarán muchos problemas.
El niño y los actos sociales
Para que la presencia de niños en actossociales donde se requiere tranquilidad y silencio no acabe en riñas, castigos y disgustos, la Terapia Ocupacional nos brindaalgunas estrategias.A muchos niños les resulta difícilpermanecer sentados y tranquilos, porejemplo, durante una ceremonia de boda oen una comida en un restaurante. Como esnormal, se mueven, tocan todo lo que está asu alcance y buscan maneras de estimularsu sistema nervioso.Para tratar de evitar esas conductas,debemos procurar que anteriormenteobtengan la dosis sensorial que necesitan.Por ejemplo, actividades como saltar a lacomba, jugar intensamente en los juegos delparque o jugar al balón proporcionan sanosestímulos vestibulares y propioceptivos queayudan a regular el estado de alerta y tenermás tranquilidad.Debemos evitar que vean televisión, que jueguen a la videoconsola o que realicenotros juegos sedentarios justo antes de unacto social formal. Si previamente han tenidobastantes estímulos sensoriales,proporcionarles después algunos juguetes
 
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pág. 3 de 4pequeños será suficiente para que seentretengan y no molesten a los demás.
El niño en el supermercado
Para prevenircaprichos y berrinches porparte de los niñosmientras se hace lacompra, la TerapiaOcupacional nosofrece variasestrategias.Hay que implicar alos niños en laocupación, lo cual hará que se sientanimportantes, no se aburran y, por tanto, noempiecen con perretas para reclamar laatención. Por ejemplo, podemos preparar encasa la lista de la compra con ellos,aprovechando el momento para practicar laescritura y, a la vez, introducirlos en el artede gestionar un hogar.Una vez en el supermercado, el niño puedelevantar bolsas de patatas y paquetes deleche para meterlos en el carro o llevaralguna bolsa con los artículos comprados. También puede ayudar a meter la compra enel coche o llevarla hasta casa, guardarla enlos armarios, etc.
Viajar en coche con niños
 Tener un desplazamiento tranquilo en elcoche con dos o tres niños en el asientotrasero es algo que parece a veces imposible.El no poder moverse del sitio y las escasasposibilidades de cambiar de postura causanque muchos niños se vuelvan más irritablesen el automóvil. En ese estado es másprobable que estallen riñas y conflictos entrelos ocupantes del asiento trasero.Por ello, hay que procurar que los niñostengan ocasión de moverse bastante y detener actividades físicas suficientes antes deefectuar un viaje, porque es algo que lesayuda mucho a estar más tranquilos.Separar a los niños con unos almohadones ovarios muñecos de peluche es una buenamanera de evitar los pequeños roces quepueden transformarse rápidamente engrandes riñas.Poder escuchar música por unos cascos o veruna película en un reproductor de DVD esotro modo de mantener la atención de losniños alejada de las peleas. Si no, siempre esposible recurrir a algo más tradicional comoes animarlos a cantar algunas de suscanciones favoritas.
El niño hipersensible
El niño etiquetado como arisco es, a veces,un niño hipersensible táctilmente, al que latípica carantoña que los mayores suelenhacer en la cabeza le supone una verdaderamolestia. Dada su percepción sensorial,afectada por un trastorno del procesamientosensorial, es como si a nosotros se nosacercara alguien y nos proporcionara unadolorosa colleja.Padecer hipersensibilidad táctil tambiénpuede provocar que el niño rechace que lelaven el pelo, la cara o los dientes. Asimismo,rechazar vestirse y tener dificultades con elsueño y la aceptación de alimentos sontambién problemas frecuentes en este tipo deniño.Debemos entender que hay una razónneurológica detrás de dichas conductasnegativas y, por tanto, debemos tratar deadaptar las actividades diarias para que seanmás llevaderas para el niño.
El niño y el sueño
Los niños, para dormirse tranquilos, en losmomentos previos tienen que evitar ciertosestímulos excitantes, como son ver latelevisión y jugar a la videoconsola o alordenador. Actividades como saltar o corrertambién deben evitarse a medida que seaproxima la hora de irse a la cama.Estas actividades físicas, sin embargo, debenformar parte de la rutina diaria del niño enotras horas, puesto que ayudan a regular elestado de alerta y facilitan que, más tarde, latransición entre la vigilia y el sueño se realiceadecuadamente.Pero justo antes de dormir conviene realizaractividades que proporcionen estímulosrelajantes. Por ejemplo, mecer a los niños,bien arropados y calentitos, ayuda a que serelajen antes de ir a la cama. Es preferibleque el niño no se duerma mientras lo estánmeciendo, para que aprenda a dormirse soloen su propia cama.Una vez acostados, a algunos niños les vienebien que la ropa de la cama esté bien ceñida
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