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Asgard vs Poseidon

Asgard vs Poseidon

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Published by: Priss Asagari Takehito on Sep 28, 2013
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09/28/2013

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 Asgard vs Poseidón:
Kanon de Géminis
Por Sybelle
 
CAPÍTULO 1
 Kanon se encontraba completamente solo. Después de destruir el Pilar Central de Imperio, todos loscaballeros de Athena habían abandonado el lugar, que pronto se hundiría entre las aguas. También Siren se
había marchado, acompañando fielmente a Julián. “Traidor”, murmuró para sí. “Se juró a sí mismo ser fiel a
Poseidón hasta el final, y él mismo ayudó al caballero de Andrómeda a destruir los Pilares del Atlántico. Yahora.
..”
 
“¿Qué es lo que voy a hacer? Supongo que lo mejor será irme de aquí, olvidar todo esto y aguardar otra
oportunidad. Pero estoy tan harto... quizás deba quedarme aquí, y dejar que las aguas sean mi tumba. Lo quemás me duele es saber que cuando me encue
ntre en el mundo de los muertos Saga me dirá: “te lo dije, tusplanes jamás hubieran triunfado”.
 Kanon bajó la cabeza y decidió esperar a que el fin llegara, después de todo, ya no había nada que hacer...
-
 
Vaya, vaya...
 –
rió una voz -. Nunca creí que el Dragón de los Mares fuera tan débil, ni que se fuera arendir tan fácilmente.Kanon se dio la vuelta sobresaltado.
-
 
¿Quién está ahí? ¡Responde!De nuevo se oyó la misma voz, riéndose, burlándose del general. Poco a poco, del interior del Templo dePoseidón avanzó una sombra que se fue convirtiendo en la figura de una mujer de piel morena y pelo rojizo,que vestía una túnica violeta. En sus manos había un cetro que a Kanon le recordó ligeramente a Niké, laDiosa de la Victoria que acompañaba siempre a Atenea.La mujer se plantó ante Kanon y le dedicó una mirada malévola.
-
 
Mi nombre es Sheeva, y soy una sacerdotisa de Poseidón. Llevo aquí mucho tiempo, más del que túpuedas imaginar.
-
 
¿Una sacerdotisa?- Kanon dudó un momento-. ¡Mientes! Llevo aquí varios años y nunca he sabido de ti.
-
 
Y sin embargo... he estado aquí siempre. Yo soy como tú, general, he estado esperando la oportunidadpara sacar partido a la guerra de Poseidón. Estaba allí... el día que rompiste el sello de Atenea. Sé lo quehas intentado hacer... pero yo también he estado esperando una posibilidad.
-
 
¿Qué quieres decir?
-
 
Kanon
de Géminis
, aún podemos utilizar a Poseidón y lograr nuestros propósitos... pero debemoscolaborar. En este momento yo soy la única que puede convencer a Poseidón para que nos ayude.
-
 
¿Y por qué me necesitas a mi?
-
 
Lo verás llegado el momento. Tienes que cooperar conmigo. ¿Qué me dices?Kanon analizó la mirada de aquella mujer. Era evidente que era ambiciosa, muy parecida a él... y por esoprecisamente desconfiaba de ella. Pero no podía dejar que alguien se pusiera por delante de él.
-
 
Acepto.Sheeva sonrió.
-
 
Sabía que lo comprenderías. Sígueme.La mujer lo condujo por las salas del Templo de Poseidón hasta una habitación que el Dragón de los Maresno había visto en su vida. Había un altar en el centro de la estancia, y varios recipientes repletos deingredientes extraños. La mujer tomó algunos de ellos y pronunció un cántico en un idioma extraño.
“Magia negra”, pensó el general de las marinas.
 Acabado el cántico, la mujer se volvió hacia Kanon.
-
 
Esto nos dará algún tiempo... hasta que hayamos conseguido la ayuda de Poseidón.
-
 
¿Poseidón? ¿Estás loca? ¡Acabamos de perder la guerra, estará furioso!
 
-
 
Mi querido Kanon...-dijo con aire impaciente -.
 Acabas
de perder una
batalla
, eso es todo. La guerra noha hecho más que empezar. Ven conmigo.
-
 
¿Qué es eso que has hecho? ¿Ese canto...?
-
 
He conseguido algún tiempo... antes de que las aguas cubran este lugar. Démonos prisa.Kanon recordaba perfectamente el lugar al que lo condujo Sheeva: la estatua de Poseidón volvía a tener suarmadura, sin embargo el resto de figuras estaban desnudas, cada marina había portado una durante labatalla. Pero ahora todos, salvo él y Siren estaban muertos.
-
 
Venerado señor Poseidón, te imploro oigas la súplica de tus siervos que claman venganza contra Atenea.El cetro de Sheeva se iluminó durante un segundo, una ráfaga de aire recorrió el lugar y, finalmente, laestatua de Poseidón recobró la vida.
-
 
Sheeva...-la voz salía de la estatua-. Sheeva, ¿eres tú la única que ha salido con vida de esta batalla?
-
 
No, señor... dos de vuestros generales se mantienen vivos aún. Señor Poseidón, necesitamos vuestraayuda... hemos perdido una batalla, pero la guerra no ha hecho más que empezar. Hay que castigar a lostraidores.Kanon no entendía ni una palabra de lo que la sacerdotisa estaba diciendo. ¿Traidores? ¿Quiénes? ¿Elpropio Kanon y Siren? Aquello no tenía sentido...
-
 
Fue Hilda de Polaris, mi señor, la que ayudó a los santos de Atenea a llegar hasta aquí. Majestad, sidevolvéis la vida a vuestras tropas podremos castigarla, conquistar el país que nunca debió dejar de ser nuestro y, después, aprovechar el desconcierto para atacar al Santuario. Una vez que Hilda esté muertala tierra será cubierta por las aguas.
-
 
Está bien, hija mía... pero esta vez yo no ocuparé el cuerpo de Julián Solo hasta que me hayáisdemostrado vuestra fuerza. Traedme la cabeza de Hilda de Polaris y entonces volveré para tomar elSantuario y destruir de una vez por todas a Atenea.
-
 
Gracias, mi señor, os prometo que no os defraudaremos
 –
Sheeva bajó la cabeza y sonrió con malicia.
-
 
Ve y busca a los dos generales que quedan vivos... y busca también a todos los demás, pues mi cosmoslos devolverá ahora mismo a la vida, y hazles saber mi voluntad.La estatua volvió a su estado inerte. Poseidón se había ido. Sheeva estalló en carcajadas.
-
 
¿Lo entiendes ahora? No necesitaremos más a ése estúpido de Poseidón...
-
 
Gracias a la armadura de Odín tendremos poder suficiente para vencer. Lo único que tendremos quehacer será mantener viva a Hilda para que no se hunda la tierra bajo el mar.
 –
sonrió Kanon.
-
 
Veo que aprendes rápido, Dragón de los Mares.* * *Eo abrió los ojos de par en par, pero tuvo que cerrarlos enseguida ya que la luz lo estaba cegando. ¿Dóndeestaba? Lentamente se levantó, aún dolorido por las heridas que Shun le había causado. ¿Dolorido?, ¿desdecuándo los muertos sienten dolor? Sus escamas volvían a estar enteras, sin un solo rasguño y, sin embargo...el Pilar del Pacífico Sur estaba totalmente destruido, pero las aguas no lo habían alcanzado. ¿Cuánto tiempohabría transcurrido?-Olvídalo, Eo.Era Kanon quien le hablaba.-¿Kanon? ¿Qué es lo que ha ocurrido? Creí que estaba...

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