103
C
Comunicaciones
susodicho ay neçesidad de que se baya a laçiudad de Andujar a pagar çierta limosna paraque se reciba la dicha cofradía, por tantoacordaron que el dicho piostre baya a la dichaçiudad de Andujar y pagar la limosna que seubiere de dar para el dicho efeto y esto se paguede los bienes desta dicha cofradía y quel dicho piostre trayga recaudo de cómo queda recibidala dicha cofradía, y ansí lo acordaron y firmaronde sus nombres”
Ciertamente, cuando se le toman las cuentasa Diego de Nofuentes
6
, entre los gastos que aparecenen el “descargo” de la cofradía se hace referencia atres mil maravedíes que pagó de limosna a la ermitade nuestra Señora de la Cabeza en Sierra Morena
“por la entrada desta dicha cofradía”
. En este mismobalance se mencionan los costes que supuso el hacerlos estatutos:
“primeramente dio por discargo onzereales que pagó a el provisor de Jaén por firmar lasordenanzas desta dicha cofradía; dos reales alnotario en Jaén; doze reales que pago a un maestrodescuela en Jaén por escribir en pargamino lasdichas ordenanzas; seys reales que dio Alonso de Molina por yr a la billa de Torres por un traslado delas ordenanzas”.
Un total de 31 reales (1054 maravedíes) fueel costo de unos estatutos elaborados en Jaén a partirde un traslado de los de su homónima de Torres. Estehecho no nos resulta extraño, pues respondía a unapráctica habitual de la época el copiar los estatutosde la cofradía más cercana con el fin de ahorrarsetrámites burocráticos. Si tenemos en cuenta lascofradías de esta advocación mariana más próximasy con fundación anterior –Torres en 1565 y ManchaReal en 1567– parece razonable que los estatutos dela de Huelma se trasladaran de la primera.Si esto fue así, parece que lo fue tambiénpara el caso de Cambil-Alhabar, pero esta vez ensentido inverso. La junta de oficiales de ésta
7
era muysimilar a la de aquella: prioste, dos alcaldes, cuatromayordomos y un escribano.
2. Los oficiales de la Cofradía.
En aquel primer cabildo de fundación (5 abril1587) se nombran los primeros
oficiales de lacofradía
, que, a grandes rasgos, no ofrecen ningunapeculiaridad con respecto a otras hermandades delReino de Jaén
8
: el prioste o gobernador, dos alcaldeso consiliarios, cuatro diputados, dos mayordomos decobranzas, un procurador para representar a lacofradía en los asuntos judiciales y el escribano, que,evidentemente, era el que firmaba todas las actas decabildo, junto con los pocos hermanos que sabíanplasmar su rúbrica. No obstante, si la comparamoscon otras
9
observamos que la de Huelma tiene uncabildo de oficiales mucho más desarrollado,comparable a los de las cofradías respectivas deÚbeda o Baeza, lo que indica la alta cota deorganización con la que nació, convirtiéndose en unamicro-sociedad que, como veremos, participó de lascelebraciones más representativas de la vida cotidianade los lugareños.La mayoría de los cabildos se celebraban enla ermita de Santa Ana pero, pese a lo que puedaparecer, no implicaba que tuviera su sede canónicaen dicho lugar, pues según hemos constatado en otrostres libros de cofradías que se conservan en el ArchivoParroquial de Huelma
10
, para la misma época quenos ocupa, todas los celebran en aquella ermita. Esmás, la cofradía de Nuestra Señora de la Cabezaposeía su imagen titular en la iglesia mayor de lavilla, y por ello, es de suponer que tuviera su sede enésta.Un estudio más exhaustivo de los diferentesnombramientos de oficiales, nos puede dar más luza la hora de poder sacar alguna conclusión. El periodoque vamos a analizar (tabla I y II) comprende doceaños, desde 1587 –año de la fundación– hasta finalesdel siglo XVI.
Leave a Comment