• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
– 157 – Boletín del Archivo General de la Nación Año LXX, Vol. XXXIII, Núm. 120 
 Aportación al estudio del nombrede nuestra isla*
Vetilio Alfau Durán** 
No puede afirmarse con plena certeza, que la isla que habita-mos tuviera un solo nombre antes de que en ella pusiera su plantadescubridora el más grande Almirante, cuyo nombre guarda la his-toria con reverencia excelsa.En efecto, sus primitivos habitantes la llamaban
Babeque, Bo-hío, Haití, Quisqueya.
Según irrecusables testimonios que nos ofre-cen los más reputados cronistas de los días mismos del descubri-miento, de la conquista y de la colonización de esta isla, ‘que creoes la princesa de las islas’’; como escribe fray Bartolomé de las Ca-sas. (
Historia de las Indias 
, t. I, p. 236, Lib. I, cap. XLVII).Los indígenas de Cuba informaron a Colón que había una isla otierra hacia la parte del Levante, que llamaban
Babeque,
y otra quedecían
Bohío
, y éste creyó que era esta isla Española, ‘‘donde la
*Estos breves apuntes bibliográficos, que distan mucho de ser exhaustivos,tienen por único objeto demostrar que el tema ha sido ampliamente dis-cutido en diversas ocasiones (V.A.D.)
BOLETÍN de la Sociedad Dominica-na de Geografía
, Vol. VI, Núm. 6, Santo Domingo, enero-diciembre de1977, pp. 107-118.**Historiador y profesor universitario, Vetilio Alfau Durán (Higüey, 1909-Santo Domingo, 1985), además de sus aportaciones a la historiografíadominicana, dirigió la Biblioteca de la Universidad Autónoma de SantoDomingo y el Archivo General de la Nación.
 
158
 
 Vetilio Alfau Durán
gente della diz que cogia el oro de noche con candelas en la playa’.Con estos halagadores informes, el gran Almirante, aprovechandoque ‘‘el tiempo y viento era bueno para ir’’, se lanzó ‘‘en demandade la dicha tierra
Babeque’’.
Eso dice el padre Las Casas; y repite,hablando siempre de Colón, que ‘‘su propósito era ir a la isla de
Babeque,
donde los indios le decían que había mucho oro. Y par-tiendo de las costas orientales de la isla mayor de las Antillas, ‘an-duvo desde las diez del día, que comienzó aquella derrota, hasta alponer del sol, 56 millas, que son 14 leguas desde el Cabo de Cuba,no el postrero de la isla, sino al que puso al Cabo de Cuba, que dijeágora nombrarse la punta de Maycí. Parecióle que descubría con lavista las sierras de
Bohío.’’ 
‘Maravillóse sobremanera, dice el padre Las Casas, y ‘dice más,que creía que habrá grandísimas riquezas y piedras preciosas y es-peciería’’.También la nombraban de
Baneque.
Y el padre Las Casas dice:‘‘Yo creo que esta isla o tierra del
Baneque 
debía ser, o esta islaEspañola, o alguna provincia o parte della, y que la debían nom-brar los indios por aquel nombre’.‘‘Llevó el camino del leste hacia donde creían estar la tierra de
Baneque’’.
‘‘El viernes, antes que tomase la tierra, vido un cabo de tierrahacia el leste o Levante, a la cual señalaban los indios llamarse
Bohío,
y creemos que era esta isla Española, y que había dizque enella gente que tenía en la frente un ojo’’.Habla también el cronista del ‘deseo que tenía el Almirante deir a la isla de
Baneque 
’; ‘‘ésta isla de
Baneque’’.
Los indios que informaban a Colón hasta entonces, eran losque habían recogido en Cuba.Continúa Las Casas: Yendo pues así, mirando las tierras, puso los ojoshacia el Sudeste, y vido tierra muy grande y ésta es lagrande y felicísima isla Española, de la cual tenían nue-vas muy frecuentes de los indios, que como de cosamuy fatuosa se la nombraban, llamándola
Bohío;
no
 
 Aportación al estudio del nombre de nuestra isla
159 
supe por qué tal nombre le pusieron, siendo toda unalengua la de los de Cuba y de la Española, pues no sellamaba sino Hayti, la última sílaba luenga y aguda.Por ventura llamaban aquel cabo della
Bohío,
comollamaban y llamamos hoy las casas que los indios tie-nen y que son de paja, por algún respecto o acaeci-miento que no supimos. Así que, miércoles, a 5 días dediciembre, descubrió el almirante la isla de Hayti, a lacual puso después, como luego parecerá, la Española.La isla grande parecía altísima; no cerrada con mon-tes, sino rasa como hermosa campiña, y parecíale todalabrada o grande parte de ella y las sementeras comotrigo en la campiña de Córdoba por el mes de mayo.Por fin, el 9 de diciembre,vista la grandeza y hermosura desta isla, y parecer ala tierra de España, puesto que muy aventajada, y quehabían tomado pescado en ella semejante a los pesca-dos o de los mismos de Castilla, y por otras razones y semejanzas que le movían, determinó un domingo, a9 de diciembre, estando en este puerto de la Concep-ción, de dar nombre a esta isla y llamarla isla Española,como se llama hoy y siempre se llamó. (Palabras tex-tuales de Las Casas, copiadas del
Diario
del propioDescubridor de América). Libro 1, cap. LII. T. I. p. 265,ed. del Fondo de Cultura Económica). Volviendo al nombre indígena de nuestra isla, veamos lo quedice un sagaz y mañanero oteador de lo americano: Pedro Mártirde Anglería, cuyas famosas
Décadas oceánicas 
las comenzó a escri-bir en 1493, el mismo año en que el Descubridor de América retor-nara a España de su magno viaje, pues como es muy bien sabido,el ilustre eclesiástico, llevado por sus cabales méritos a un puestodestacado en el centro mismo de las empresas oceánicas, dióse ala tarea apresurada de esparcir las nuevas cobrando en fama y 
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...