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La enfermedad de la banca personal peruana

La enfermedad de la banca personal peruana

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Reportaje hecho para el curso de Periodismo Especializado de la PUCP del ciclo 2012-II, a cargo de la profesora Hildegard Willer. Realizado en diciembre del 2012.
Reportaje hecho para el curso de Periodismo Especializado de la PUCP del ciclo 2012-II, a cargo de la profesora Hildegard Willer. Realizado en diciembre del 2012.

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Categories:Types, School Work
Published by: Karina Montoya Guevara on Oct 01, 2013
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La enfermedad de la banca personal peruana
Hay más de cinco millones de créditos de consumo activos en el país, que representan un 98% de todas lastarjetas de crédito emitidas hasta setiembre. ¿Saben los peruanos a qué se comprometen con el dinero plástico? Cuando el silencio de los bancos y la poca educación del usuario se juntan, la combinación puedeser más que peligrosa.
Por: Karina Montoya Guevara
“A mi papá nunca le habían ofrecido crédito en su vida, así que cuando le llamaron, se emocionó y aceptóla tarjeta de crédito”.
Carla Torres Mendoza
1
tiene ahora 24 años y hace cuatro que se hace cargo de lascuentas de su padre, José Luis Torres Villar
2
. Desde 1996 hasta este año, Carla estima que su familia hapagado S/. 18,000 en tarjetas de crédito y aún queda, hasta el 2013, unos S/. 1,600 que saldar.Carla manifiesta que, después de tantos años con deudas, aún le cuesta entender algunas prácticas del
sistema bancario. “Con la tarjeta que tuvimos en el Banco de Crédito (BCP), a mi papá le ofrecieron pagar
las cuotas desde su cuenta de débito, porque le depositaban el sueldo ahí. Pero nunca le dijeron que elcosto era S/. 30 adi
cionales solo por ese servicio”, detalló.
 En números, el Perú es un país rebosante de poder adquisitivo. En el sector privado, el crecimientoacumulado del crédito bancario alcanzó 16.7% en octubre, según datos de la Asociación de Bancos delPerú (Asbanc). A grandes rasgos, entre todos los tipos de crédito (que incluyen tarjetas y préstamos), el
porcentaje que representan respecto del PBI es 30%, lo cual aún da “espacio para crecer”, según Eduardo
Morón, exviceministro de economía.
“Es cierto que en el agre
gado hay espacio. Podríamos estar tranquilamente en 40% para estar más omenos en lo que nos correspondería en términos de ingreso per cápita. Pero nada garantiza que lasinstituciones del sistema financiero no estén otorgando préstamos allí donde no había (crédito); puedentranquilamente (destinarlos) donde ya hay personas o empresas con algún nivel de deuda. Y eso no es
sano”, dijo Morón al Diario Gestión (21.11.2012).
 Si bien esto expresa una preocupación que lanza una advertencia a la estabilidad macro del sistemafinanciero, descubrir
la realidad de sus prácticas
a nivel con más detalles no queda claro todavía
a faltade documentación oficial
y es difícil que se reflejen solamente en las cifras que reportan las diferentesentidades estatales y privadas del sector.Un tema que se ha puesto recientemente en el tapete, por ejemplo, es el de la difusión de algunas tasasde interés básicas que asume el usuario del dinero plástico. En la práctica, estos tér
minos se aprenden “ala mala”, ya que si el prestatario no hace las preguntas adecuadas, el agente del banco tampoco se
molestará en adelantar ninguna respuesta.
1
El nombre real ha sido cambiado a pedido de la entrevistada.
2
El nombre real de este personaje ha sido cambiado a pedido de la entrevistada.
 
 
Bancos y financieras
 Ambas tienen similitudes pero funcionan de manera diferente.Un banco requiere un capital mayor (14.9 millones) paraentrar en operaciones. Una financiera, a diferencia de unbanco, no puede ofrecer cuentas corrientes ni realizar operaciones en monedaextranjero o de comercioexterior.
Fuente: Superintendencia de Banca,Seguros y AFP.
“Poco a poco nos dimos cuenta que los intereses subían
. Veíamos que un mes pagábamos S/. 50, el
siguiente ya era S/. 70 y todo se iba a los intereses”, comentó
Carla, recordando la primera deuda queadquirió la familia en 1996 con el Banco Latino, que quebró en los primeros años del 2000.
Este aumento “arbitrario” de las tasas d
e interés que describe Carla no es, en realidad, ilegal, ya que elajuste de las tasas de interés debe notificarse solamente para los créditos a plazo fijo, lo cual entrará envigencia a partir de enero del 2013 gracias a la Resolución N° 8181-2012 de la Superintendencia de Banca,Seguros y AFP (SBS).En un país donde el monto utilizado en tarjetas de crédito ascendió a S/. 103,584 millones en el 2011
según Asbanc
, no hay certeza de cuánto capital se amortiza y cuánto va a los intereses cuando se paganlas cuotas en cifras globales. Si bien es cierto que las tasas de interés usualmente son fijas, el usuario nisiquiera sabe por qué razones su cuota sería mayor o menor en cierto mes.
Cultural financiera
La primera tarjeta de crédito de José Luis, el padre de Carla,se remonta a 1996, cuando adquirió un minicomponente porS/. 500, dividido en 36 cuotas. A esto, según su hija, habríaque sumarle el pago del colegio privado (San José deMonterrico) al que ella y su hermana asistieron por tres años,para lo cual también se endeudaron con un préstamoeducativo.
“Fueron tres años con S/. 400 de mensualidad por cada una. El
préstamo que te ofrecen es uno que tiene un descuento por elprimer año, que al final no sirve para nada porque lo pagas en
intereses y se lo lleva el banco, ni siquiera el colegio”,
argumentó Carla.Fernando Arrunátegui, presidente del Comité de Relacionescon el Consumidor de Asbanc, consideró que, efectivamente,hay un
problema de salud
en el crecimiento de la bancapersonal peruana, que se atribuye principalmente al ingresode los sectores menos educados
pero con ingresos en ascenso
al sistema financiero.El comité que él preside, creado en julio del 2011, ha visto que el consumidor carece de las herramientasnecesarias para entender las consecuencias de usar dinero plástico o incluso qué significa la morosidad y
los diferentes grados en los que se expresa. De ahí que Asbanc lanzara la campaña “Hablemos mássimple” en julio de este año, que busca impulsar la difusión de “
vocabulario básico
desde los bancoshacia sus actuales y potenciales clientes.
En los últimos diez años, ha habido un gran ingreso de sectores socioeconómico más bajos pero conmayores ingresos al sistema bancario, especialmente para pedir tarjetas y préstamos. En un inicio, el
 
sector A y B, el más educado, estaba en la banca. Ahora vienen de los sectores siguientes, pero eso no
quiere decir que sean los más educados”, dijo Arrunátegui.
 Pero, durante esos diez años, los bancos tampoco parecen haber actuado a la altura de una circunstanciaen la que, como describe Arrunátegu
i, un gran número de usuarios “no preparados” para el mundo
financiero comienza a demandar sus productos. El ejecutivo respondió ampliando la responsabilidadtambién al Estado.
“En un estudio del 2011 de la SBS, que llamaron Cultura Financiera,
una de cada tres personas sabíacalcular cuánto adicional le generaría una tasa de interés mensual de 2% por cada S/. 100. En eldesagregado, las respuestas acertadas llegaban hasta 60% para los estratos más altos e iba bajando tantoen los más bajos que el p
romedio fue una de cada tres personas”, explicó.
 
Así, el representante de Asbanc continuó diciendo que “los bancos asumen su responsabilidad frente aesta realidad” y es por eso que, en el 2013, la ‘simplificación’ de los contratos de crédito finalmente se
una realidad. “Habrá una mejora de la redacción, para que no parezca que solo un abogado puede
entenderlo, e incluso estamos contemplando incluir diagramas para explicar mejor lo que el cliente está
firmando”, aseguró.
 
Tarjetas de colección
Según estadísticas
de Asbanc, hay 7’081,956 tarjetas de crédito emitidas por bancos y financieras hasta
setiembre de 2011. De estas, más de 5 millones han sido emitidas por bancos y el 97.2% de ellas son paracrédito de consumo. Además, entre enero y setiembre de este año, hubo un aumento de 15% en lasactivaciones de tarjetas, porcentaje mayor en 9 puntos al mismo periodo del año anterior.En esos últimos diez años que son tan importantes para Arrunátegui, la bancarización no ha idoacompañada de un
uso saludable
de los productos que ofrece el mundo financiero. El país tiene una delas tasas de morosidad más bajas de la región, según Mariella Hernández, supervisora principal deServicios al Usuario de la SBS, pero no sucede lo mismo si solo vemos las tarjetas de crédito.Hasta finales de octubre, la tasa de morosidad de las tarjetas de crédito llegó a 4.01%, mientras que de lospréstamos fue 2.17%. Si comparamos estos números con la tasa de morosidad por todos los productosdel sistema financiero en créditos directos (para empresas y personas) en ese mismo periodo, veremosque ésta se sitúa en 1.79%, superada ampliamente por el dinero plástico y los préstamos.El papá de Carla, que en 1996 trabajaba como jefe de operaciones de la empresa Consorcio Textil delPacífico (ahora en liquidación), ganaba S/. 1,200. Se compró su minicomponente, que en 36 cuotasterminó pagando S/.1,500 de S/. 500 y pagó la escuela de sus hijas, hasta que en el 2000 perdió sutrabajo. Había acumulado una deuda de S/. 7,000.
“Pero luego vino la tarjeta *del Supermercado+ Metro. Esa fue la peor, en el ’97. Sacabas la comida del
mes en 12 cuotas. O sea, cada 15 días que se compraba comida y se corría todo en 12 meses. En un mespagábamos la comida de un mes y medio. Esa fue la cuenta más grande que tuvimos luego, que fue de
como 5,000 soles”, contó
Carla.

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