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Entre los dos y los cuatro años, coincidiendo con la etapa del desarrollo cognitivo, sedesarrolla la identidad del niño con su propio sexo, es decir, se identifica a sí mismo como niño ocomo niña. Dicha identidad es, una vez adquirida, muy resistente al cambio, y regula todo elposterior aprendizaje social de los papeles masculino y femenino.El proceso se acentúa durante la adolescencia, época en la que la identidad sexual y elpapel del género adquieren una nueva importancia y confirmación debido a los cambioscorporales experimentados por el adolescente (aparición de las características sexualessecundarias).
IDENTIDAD SEXUALSe desarrolla en los primeros años de la vida
y generalmente se establece a los 3 años de edad.
Forma parte de la formación general de la identidad
, que tiene lugar en la fase de individualización.
Depende en gran medida
del sexo con el que se educa al sujeto, más que de los factores biológicos.
Una vez adquirida es muy resistente al cambio
, salvo en caso de apariencia física ambigüa,contradicciones educativas o inestabilidad emocional de la personalidad.
Se completa el proceso
mediante el aprendizaje social y la imitación e identificación con modelos desu mismo sexo (papel o rol sexual).
Se acentúa el proceso
durante la adolescencia con la aparición de los caracteres sexualessecundarios.
1.2 PAPEL SEXUAL
Las diferencias morfológicas se traducen en una serie de diferencias en cuanto afacultades psicomotrices y capacidades psicofísicas, incuestionables para la generalidad de losindividuos de cada uno de los sexos (y bastante resistentes a los vaivenes psicoeducativossocioculturales) y constituyen la base potencial sobre las que asientan las diferencias promovidaspor el aprendizaje sociocultural de los papeles masculino y femenino.
Configuración social de los papeles sexuales
La conformación social del género parece ponerse en marcha desde el principio de lavida. A la edad de tres meses, los bebés parecen darse cuenta de que las voces y las caras de loshombres son diferentes de las voces y las caras de las mujeres; y a la edad de un año, se piensaque los niños ya pueden haber empezado a asimilar las normas culturales sobre la forma de vestir“apropiada a cada sexo” que existen entre sus compañeros.