BOE núm. 309 Viernes 26 diciembre 2003 46027
mas procesales, debiendo dar cumplimiento a cuantasresoluciones dicten jueces y magistrados en el ejerciciode las funciones que le son propias. Con estas carac-terísticas, la Oficina judicial —como género— comprende—como especies— tanto a las unidades procesales deapoyo directo como a los servicios comunes procesales.Las primeras asumirán la tramitación procesal y llevanzade todos aquellos asuntos cuyo conocimiento tenganlegalmente atribuidos jueces y tribunales, asistiéndolosmediante la realización de las actuaciones precisas parael eficaz cumplimiento de la función jurisdiccional. Losservicios comunes procesales son objeto de especialregulación, llenando el vacío legal existente hasta elmomento, fomentando su desarrollo y especialización,y estableciendo un sistema que garantice un mejorgobierno especialmente en aquellos casos en los que,por su complejidad o tamaño, resulta imprescindible laexistencia de mandos intermedios.Se pretende pues, ante todo, racionalizar y actualizarmedios personales y materiales para una mejor y másrápida Administración de la Justicia.VIILa figura del Secretario Judicial, también reguladaen el libro V, se convierte en una de las claves de laactual reforma. No sólo se definen con mayor precisiónsusfunciones,sinoqueseleatribuyenotras,potenciandoasí sus capacidades profesionales. Asume, además, res-ponsabilidadesenmateriadecoordinaciónconlasAdmi-nistraciones públicas con competencias en materia deJusticia.En lo que se refiere a la fe pública, el Secretario Judi-cial, en el seno de la Administración de Justicia, ejercecon exclusividad esta función, que se redefine a fin decircunscribirla a lo verdaderamente trascendente, com-patibilizándola con la utilización de las nuevas tecno-logías.Como técnicos superiores de la Administración deJusticia,seránlosSecretariosJudicialesquienesdirigiránen el aspecto técnico-procesal al personal integrante dela Oficina judicial, ordenando su actividad e impartiendolas órdenes e instrucciones que estime pertinentes.Por último, debe destacarse la nueva configuraciónorgánica del Cuerpo de Secretarios con el fin de garan-tizar una mayor eficacia en su prestación de servicios.Con esta finalidad, se dota de una nueva definición alSecretario de Gobierno de los Tribunales Superiores deJusticia y se crea la figura del Secretario CoordinadorProvincial,ambosconimportantescompetenciasenrela-ciónconlosSecretariosJudicialesdeellosdependientes.VIIIEl libro VI regula básicamente el estatuto jurídico delos Cuerpos de funcionarios al servicio de la Adminis-tración de Justicia. El Pacto de Estado para la Justiciade 28 de mayo de 2001 implica llevar a término unareforma legislativa que, no sólo diseñe un nuevo modelode Oficina judicial en los términos que dicho acuerdoreflejaba, sino también que desarrolle un actualizadoestatuto del personal al servicio de la Administraciónde Justicia, adecuado a esa nueva estructura, capaz deresponder a las particulares exigencias que implica eldesempeño de su labor al servicio de un poder delEstado.Este nuevo Estatuto ha pretendido delimitar de mane-ra minuciosa las funciones del personal al servicio dela Administración de Justicia, ofreciendo nuevas solu-ciones a diferentes desajustes de los que adolece el sis-tema actual, en el que, en no pocas ocasiones, unoshacen las labores de otros.En la actualidad, el personal al servicio de la Admi-nistración de Justicia padece situaciones anacrónicas.En pocas ocasiones tiene reconocimiento efectivo elesfuerzo personal, además de encontrarse en vigor fór-mulas rígidas que dificultan gravemente la adopción desoluciones ágiles ante situaciones determinadas; defec-tos que han sido tenidos en cuenta a fin de buscar solu-cionesqueintroduzcanmayorracionalidadenelsistema.En este sentido, el libro VI da nueva definición a losCuerpos al servicio de la Administración de Justicia, conla asignación a todos ellos de nuevas funciones másacordes con la nueva realidad de la Oficina judicial quese diseña, según lo que había previsto el propio Pactode Estado.IXLa normativa que se propone goza de una notableextensión y detalle, sin perjuicio de los posibles desarro-llos reglamentarios que igualmente se prevén. Ello obe-dece al convencimiento de que los compromisos sur-gidos de un Pacto suscrito por las principales fuerzaspolíticasdelpaísexigendeunanormaconrangosuperiorque garantice su estabilidad y permanencia, al margendesentarbasessólidasysegurasquepermitanlanormaly pacífica ejecución, por parte de las comunidades autó-nomas, de todas aquellas competencias que han sidoo serán transferidas.El texto mantiene el carácter nacional de los Cuerposal servicio de la Administración de Justicia y la exclu-sividad de funciones de los mismos, garantizando conello la especialidad que nuestra Constitución les reservaen su artículo 122.En cualquier caso la reforma que se opera resultabaimprescindible; de un lado, era necesario delimitar lascompetencias sobre el personal funcionario de todos losactores intervinientes, toda vez que el proceso de trans-ferencia de gestión a las comunidades autónomas seva a ver plenamente realizado en un futuro muy cercano;por otro, la Administración de Justicia requería de ins-trumentos de ordenación del personal mucho másmodernos y efectivos que superasen, entre otros, el viejosistema de plantillas.Se mantiene el sistema de oposición para el ingreso,con carácter general, permitiendo como novedad el con-curso-oposición que puede favorecer procesos de con-solidación en esta Administración y que hasta estemomento no tenían cobertura legal.Se amplía la carrera profesional, que se estructuraen un doble sentido: Por un lado se aumenta el por-centaje de plazas que se ofertan para la promoción inter-na y, por otro, la existencia dentro del mismo cuerpode puestos con diferentes niveles de responsabilidad,permitirá a los funcionarios ver mejorada su posicióndentro de la organización.En la medida en que la especialidad de los Cuerposal servicio de la Administración de Justicia lo permita,las situaciones administrativas, permisos, licencias, dere-chos y deberes y régimen disciplinario, se equipara conlas existentes en la Administración General del Estado,manteniendo, sin embargo, un régimen de incompati-bilidades más estricto, fruto de la especialidad antesreseñada.El nuevo régimen retributivo que se establece, man-teniendo los conceptos retributivos regulados para laCarrera Judicial y Fiscal, pretende ser más sencillo ensu configuración, introduciendo complementos vincula-dosalpuestodetrabajoyalaresponsabilidaddelmismo,permitiendo, de igual manera, complementos variablesen función del cumplimiento de objetivos.
Leave a Comment