Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
4Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
1 Ki-Zerbo, De Vasco Da Gama Imprimir

1 Ki-Zerbo, De Vasco Da Gama Imprimir

Ratings:

4.0

(2)
|Views: 150 |Likes:
Published by milton1984

More info:

Published by: milton1984 on Jul 15, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as RTF, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/11/2014

pdf

text

original

 
De Vasco de Gama al 2000. Historia de una relación desigual entre Europa y AfricaPor Joseph Ki-ZerboPublicado en: Gnisci, Armando (comp.), Poetiche africane. Mentelmi, Roma, 2002.Traducción: Luis César BouIntroducciónEl primer derecho-deber de un hombre es aquel de conocerse a sí mismo y a los otros.En el listado de los derechos fundamentales de todo hombre y de toda mujer debería aparecer también el derecho a ser conocido y a ser conocido correctamente. Un conocimiento ycomunicación verdadero y auténtica es basal para y a través de la especie humana. La vida esun complejo de comunicaciones, un programa de relaciones que encuentra la propia fuerza propulsora en sí mismo. Los latinos decían vita in motu. Este movimiento vital no esinherente a otra cosa que a la comunicación; si cesa la comunicación cesa la vida. A laexpresión latina los escolásticos unieron: ab intrínseco. Vita in motu ab intrínseco, o sea: lavida es movimiento a partir de sí misma; si un movimiento es impuesto del exterior no esvida.Aplicando este razonamiento al continente africano podemos decir que el África haestado privada de su movimiento ab intrinseco, de su fuerza de propulsión. Aún hoy, elverdadero gran drama de África consiste en el hecho que la autopropulsión de los africanosesté asegurada. Desde la primera aparición del hombre sobre la tierra hasta el siglo XVI elÁfrica ha registrado, como todos los otros continentes, una evolución, un movimientoascendente. Hasta el siglo XVI el África podía validamente parangonarse a los otroscontinentes. Luego intervino una fractura que se ha agravado siempre más. La progresivaintromisión de formas provenientes del exterior ha terminado por paralizar las fuerzas activasy la energía más vital del continente africano. A partir del siglo XVI África ha sido poco a poco excluida de toda posibilidad de integración con el resto del mundo.Mucho se afirma que África está atrasada, que está fuera de la modernidad; raramentese dice que ha sido colonizada y sometida. A veces los europeos, sobre todo los franceses,dicen que incluso ellos han estado colonizados por los romanos y que esto no les ha impedidodesarrollarse y progresar. Parangonan obviamente situaciones que no son parangonables: esimposible comparar la antigua colonización romana con la moderna colonización del África por parte de Europa. Por otra parte, en la prehistoria, en la época del horno erectus, tambiénlos africanos han colonizado algunos territorios del continente europeo, pero aquella forma decolonización no tenía nada que ver con la colonización moderna. Entonces Europa estaba prácticamente. deshabitada.Muchos consideran al Africa un continente inmóvil, una suerte de pantano estancado.Piensan que ha sido siempre la misma, que no hubo inventado nunca nada y no habíaregistrado ningún progreso; que se ha visto siempre aislada de todo y de todos y nunca haaportado ninguna contribución a la historia de la humanidad. En realidad, aquellos que piensan de este modo no conocen la historia del África y no alcanzan a ver los movimientosinternos, pasados y presentes, del continente africano.Hablando del África es necesario siempre evitar el considerarla un bloque único y elsimplificar excesivamente las cosas. África es un continente inmenso en el cual lahomogeneización de la sociedad no es tan profunda como en Europa o en los EE.UU. En losEE.UU., por ejemplo, se ha realizado un propio y verdadero “melting pot”. Existenciertamente los clanes (irlandeses, latinoamericanos, afroamericanos) pero todo ha sido, por así decirlo, amalgamado y fundido en un único campo. Nada de este género se puede decir  para el Africa, donde las variadas regiones están todavía bien diferenciadas y distintas.Algunos afirman que en África se hablarían más de mil lenguas. Es ciertamente unaafirmación exagerada, que no tiene en cuenta la existencia de las familias lingüísticas, pero es1
 
indudable que en África existe una gran variedad de culturas. El África ha conocido losgenocidios, pero no ha conocido muchos etnocidios. No estuvieron nunca los vencidosconstreñidos a adoptar la lengua del vencedor.La lengua y la cultura de los vencidos ha sido siempre preservada. Hablar de África ensingular, entonces, es forzar las cosas: se debe hablar de Áfricas. El centenar. quizá el millar de sociedades presentes en África, de Marruecos al Cabo de Buena Esperanza, haneyolucionado con ritmos diversos y han producido historias diversas.Mi intento es el presentar algunas grandes etapas de la relación entre Africa y el mundoexterior, europeo en particular, insistiendo sobre todo sobre algunos aspectos temáticos deesta relación. Una parte importante de mi exposición será consagrada a la trata negrera.Concentraré mi atención sobre el período que va del siglo XV al XIX. No me detendré en ladescripción de los impactos positivos —no han sido ciertamente muchos—pero subrayarésobretodo los aspectos negativos.1 Las etapas de la relación entre África y el mundo exterior Una consideración atenta muestra que África ha dado mucho al mundo y a Europa en particular. La especie humana ha tenido origen en África y desde la más remota prehistorialos africanos han contribuido al desarrollo del mundo habitado con la difusión de sustécnicas, de arte y oficio. Por milenios, quizá por centenas de milenios, África ha tenido unaevolución comparable a aquella de los otros continentes. Mucho se olvida —e incluso losafricanos no lo recuerdan lo suficiente—que África apareció sobre la escena de la historiamundial antes que los otros continentes. Cheik Anta Diop ha escrito un libro sobre estaanterioridad de la civilización africana. Naturalmente, cuando se dice que se es anterior no se puede decir que se es mejor. A veces, es mejor arribar al final antes que al inicio, porque alfinal se puede beneficiar del bagaje de experiencia y de realizaciones de los otros. Es el casode Europa, que ha arribado al final y ha podido beneficiarse de todo aquello que África y elhomo erectus habían podido realizar. El fuego, la palabra, la escritura y muchas otras cosashan sido ofrecidas a Europa desde otros continentes, o de África, sobre una fuente de plata.Se trata de un dato de la realidad reconocido por los griegos, los cuales admitían deber muchoa Egipto, no solo en el ámbito científico, sino también en el campo religioso (la concepciónmonoteísta del faraón Akhenatón, por ejemplo), filosófico y político. Heródoto ha escrito quetodo ha comenzado en Egipto. Y en su Historia Universal Bossuet (siglo XVII) reconocía lagran influencia que los egipcios habían ejercido sobre la historia de Europa y sobre la religióncristiana. Mucho se olvida que Egipto está en África y que Egipto ha podido ser Egipto justamente porque estaba en Africa, un continente en el cual habían florecido ya muchascivilizaciones. Durante el Medioevo —el rmino es aplicable solo a Europa, perodesgraciadamente la periodización de la historia europea se ha convertido en metro y medidade la historia universal— África ha introducido en Europa muchos conocimientos y muchasriquezas del mundo árabe, en particular de la región del Magreb, pero también de lasubsahariana. El oro del Sudán ha jugado un rol de primer orden en la economía medieval(vean los estudios del historiador francés Braudel). Antes en la región del alto Senegalexistían minas de oro a cielo abierto, explotadas con métodos artesanales, al punto que laregión subsahariana era llamada “el país del oro” (bilad es Sudan = país de los negros, perosobre todo país del oro). También Hegel hablará de África como el país del oro. Durante lascruzadas, los europeos han recogido mucho del mundo árabe, que entonces estaba muchomás desarrollado que Europa. Naturalmente, Europa ha tenido el mérito de no limitarse aabsorber aquello que venía de afuera. Lo ha capitalizado, en medio de dificultades de todogénero (guerras, revoluciones, etc.), le a adjuntado lo propio, construyendo a través de lossiglos aquel particular ‘‘genio europeo” del cual hoy todos somos testigos.Al final del Medioevo las relaciones entre el reino de Malí y el sultán de Marruecos, elsultán de Egipto y el rey de Portugal son prácticamente igualitarias y muy importantes. África2
 
está en grado de anotarse una válida, específica contribución a la experimentación científica yal conocimiento técnico y religioso. Las primeras grandes experiencias eremíticas ocurrieronen el desierto escenario del valle del Nilo y la Iglesia Ortodoxa de Egipto ha tenido desde suorigen frecuentes e intensas relaciones con la Iglesia de Etiopía.África ha tenido relaciones también con el continente astico. En tiempos másrecientes ha habido la innegable contribución de la civilización árabe, pero ya antes habíaintercambios y relaciones entre Asia y Africa, sea a través de Egipto, que ha tenido a vecesrelaciones pacíficas, a veces conflictivas, con las grandes potencias del Medio Oriente(Babilonia Mesopotamia. Siria), sobre todo a. través del Mar Rojo. Estas relaciones haninfluido profundamente a la civilización egipcia al norte y a la vida de las poblaciones delCuerno de Africa y de la costa oriental más al sur, donde se tejieron relaciones con Israel(Salomón, la reina de Saba, el comercio del incienso y de las especias). La costa orientalafricana ha estado muy en contacto con la India y desde luego con la China. Las islasafricanas de la costa oriental, sobre todo Pemba y Zanzíbar, han estado fuertemente influidas por las corrientes culturales provenientes de Arabia, Persia, India y China. Y han a su vezinfluido la vida y la cultura de aquellas remotas regiones. Existía un vivaz comercio entre lacosta oriental de África y la India, en particular: oro, marfil, barras de hierro muy bienelaboradas por los africanos y muy apreciadas en los mercados indios, cuernos derinoceronte, a los cuales se atribuían propiedades afrodisiacas, y artesanías de varias clases.En aquel tiempo Africa no exportaba únicamente minerales y materias primas, como ocurrióluego en la época de la colonización y hasta nuestros días, sino importantes y variadasartesanías, productos ricos en valor agregado. Con la llegada del Islam las relaciones entreAfrica y los países de Medio Oriente han sido realmente intensas y continuas para producir  progresivamente sobre el suelo africano una verdadera y propia cultura afro-árabe con rasgossocioculturales específicos La lengua y la cultura swahili son el fruto del encuentro entre laslenguas y las culturas negro-africana y la lengua y la cultura árabe. Por siglos los árabes han permanecido en las islas y a lo largo de la costa de África. Sólo en el siglo XVIII-XIX hancomenzado a penetrar al interior del continente, poniendo en marcha también en aquellasregiones la trata negrera en vasta escala.El teatro de las mayores influencias reprocas entre África y Asia ha sidoindudablemente la isla de Madagascar, donde aún hoy las etnias, la flora y la fauna son la prueba viviente de los intercambios genéticos, biológicos y culturales entre las civilizacionesasiáticas y las africanas. Sobre la isla se han encontrado etnias mas influidas directamente por Africa (por ejemplo los sakalava) y otras influidas sobre todo por Asia (por ejemplo losmerina). Los asticos llegados a la isla se instalaron sobre las alturas, donde susdescendientes han constituido reinos originales y bien organizados que en tiempos máscercanos han sabido resistir los asaltos de las tropas francesas. Todo esto ha contribuido ahacer de Madagascar una isla muy particular, dotada de una extraordinaria biodiversidad. Lacivilización malgache ha necesitado del encuentro entre las civilizaciones del Africatradicional, del Asia y de Medio Oriente (países árabes). A estas tres culturas ha venido areunirse en tiempos más recientes una cuarta: aquella de la Europa cristiana.Las relaciones entre Asia y Africa no han sido obviamente las mismas en todos loscasos. Mientras la influencia de la India ha sido sobre todo duradera y profunda, aquella de laChina y del Extremo Oriente ha sido ciertamente más limitada. A la dinastía china que habíacomenzado a enviar naves y hombres hacia el Africa ha seguido una tendencia al aislamientode China, que luego ha interrumpido bruscamente los contactos que se habían instaurado nosolo con Madagascar, sino también con Mozambique y la costa de Kenya (Mombasa).Disponiendo de las mejores naves de la época, el Imperio del Medio decide reducidrásticamente sus propias relaciones con el mundo externo, convencido de que la China podía bastarse a sí misma.3

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->