ORIGEN DE ESTA OBRAA fines del año 1984 aproximadamente, sostuve una larga conversación con un buen amigo mío -que me ha pedido omitir su nombre- en relación con las muchas personas interesadas en las enseñanzas de Krishnamurti deEspaña, Portugal a Iberoamérica con quienes establecí contacto personal a través de más de medio siglo.Este amigo me sugirió que cuando estuviese completamente retirado, podía escribir un libro para dar a conocer los nombres de aquellas personas que, casi de manera anónima, dedicaron muchos años de su vida trabajando por ladifusión de las enseñanzas de K. Este amigo, me dijo también, que probablemente yo era una de las pocas personaslatinas que viven aún y que podrían hacer este relato.Así es como surgió la presente obra, “Impacto de Krishnamurti”.Agradezco al buen amigo Armando Riesco Puyol la colaboración que me ha prestado para poder preparar estelibro para su publicación.Por una cuestión de tiempo, él no ha podido responsabilizarse con la revisión de todo el material del libro, demodo que también le quedo muy agradecido a mi hija Vidya por haber terminado la parte que faltaba.PREFACIOLa intención al escribir este libro está claramente manifiesta, al reunir en él las muchas respuestas que hubo y la participación valiosa de las gentes de habla española y portuguesa, en torno al mensaje de Krishnamurti.Más de sesenta años divulgando las enseñanzas de Krishnamurti por la península Ibérica y América Latina, a lavez que encargado durante muchos años de la publicación en lengua española de sus libros, nos ha proporcionadouna oportunidad de acción en la que le pusimos una pasión gustosa, casi toda una vida.Se han escrito valiosos libros sobre el mensaje, especialmente en Inglés y Francés; algunos pocos en Español.Los Años del Despertar, y Los Años de Plenitud, son un extraordinario documento biográfico que la autora anunciaampliarlo. Faltaba, sin embargo, historial el amplio trabajo y la aportación que hicieron en esta tarea los amigos deKrishnamurti de España, Portugal e Iberoamérica.Este trabajo, de más de medio siglo, tuvo para nosotros compensaciones de gran estima. También hubocontrariedades dolorosas e incomprensiones, celos y malos entendidos; mas las motivaciones en la tarea contaban conun empuje y una energía que arrollaron las murallas de todo impedimento. De paso quisiéramos decir que nuestroamor por la Naturaleza y la Belleza se vieron más que compensados en nuestro peregrinaje por esta tierra hermosa.Viajar por la superficie de los mares, por entre las nubes, y el amplio espacio exterior, más de una vez, fue regocijorecreador. También lo fue la oportunidad de contemplar el vasto Cosmos desde varios Observatorios. He buscado einterrogado de cara al infinito y el dolor humano. He conocido desde niño el dolor y la incertidumbre. Sin sentirmeactualmente, ni indiferente, ni ajeno, no acierto a aceptar las explicaciones de ambos lados sobre el espectáculoactual del mundo lleno de violencia e interrogantes por el futuro de la humanidad. Ninguno de los bandos está exentode responsabilidad.Dos interrogantes de importancia capital encontraron en mí inesperadas pero ricas respuestas. Conocerse a símismo, reiteradamente enfatizado por Krishnamurti, y el vasto espacio interno que abre la comunicación con loSagrado, que es el valor por excelencia que puede hallar el hombre. Esta gran incógnita, la descubren los queinquieren con profundidad y no dejan de ser niños.En mis andanzas por este mundo, encontré gentes por monasterios de Occidente y de Oriente, y por doquiera,que interrogaban a su manera, con habitual respeto de nuestra parte. Di por suerte con respuestas internas y externasvaliosísimas. El haber escuchado a Krishnamurti, en muchas ocasiones y Continentes, fue por supuesto de valor incalculable. Pero la investigación y el inquirir, no se paró ahí.Encontrar a un verdadero Educador o Maestro, no es cosa de poca monta. Sin embargo, puede ser también algosatisfactorio para el yoísmo y la autoimportancia. Eso sería todo lo contrario de la lucidez y la verdadera libertad.Estudié con seriedad y sin dogmatismo las enseñanzas de Jesús, después las del Buda, Krishna, Lao-Tse,Hermes, Plotino, Platón, Pitágoras, Sankaracharya y Krishnamurti. No cabe duda que fueron todos ellos antorchas luminosas que no se apagan y de las cuales puede aprendersemucho. Sin que dejemos de aceptar la obra maravillosa creada por el Arte Religioso de Oriente y Occidente, y asítambién, los óptimos servicios humanitarios de las religiones. Vistos los resultados negativos de las organizacionesreligiosas, que se inspiraron en esos hombres lúcidos, por excelencia, quisiéramos evitar y advertir sobre el peligro denuevos dogmatismos emocionales en torno a Krishnamurti. Ese peligro pudiera desvirtuar y retardar el despertar dela conciencia humana y la liberación del hombre. Siento que ese objetivo fue el propósito primordial queheroicamente se propuso Krishnamurti, en sus sesenta años de prédica constante, por un mundo en convulsión.Felizmente, tras esta tormenta mundial, pasajera, que se nos viene encima, resplandecerá la Luz, porque siento quehay un poder del Bien que no permitirá que triunfen las tinieblas y la maldad. Más allá del materialismo, y su secuelaconsumista, triunfará el Sol y la Verdad que es el poder que gobierna al mundo, y la base de toda FelicidadVerdadera. Todo lo anterior fue dicho antes por los hombres señalados. Krishnamurti, también lo ha reiterado.
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