esforzamos por llegar a ser completos en nuestro Redentor.
"A Fin de Conocerle"
Pero cuantas cosas eran para mí ganancias, las he estimado como pérdida poramor de Cristo. Y ciertamente aún estimo todas las cosas como pérdida por laexcelencia del conocimiento de Cristo Jesús... A fin de conocerle, y el poder de suresurrección, y la participación de sus padecimientos, llegan a ser semejante a él ensu muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos (Fil.3: 7-11).Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único dios verdadero, y a Jesucristo,a quien has enviado (Juan 17: 3).Vuelve ahora en amistad con él y tendrás paz (Job 22: 21)Sería bueno que cada día dedicásemos una hora de reflexión a la contemplación dela vida de Cristo. Deberíamos tomarla punto por punto, y dejar que la imaginaciónse posesione de cada escena, especialmente de las finales. Y mientras nosespaciamos así en su gran sacrificio por nosotros, nuestra confianza en él seráconstante, se reavivará nuestro amor, y quedaremos más imbuidos de su Espíritu(El Deseado de Todas las Gentes, pág. 63) 9Viernes 1º de enero ¡ABRID EL DEPÓSITO!A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada estagracia de anunciar entre los gentiles el Evangelio de las inescrutables riquezas deCristo. (Efe. 3: 8)En la Palabra de Dios hay ricas minas de verdad que si las exploráramos todanuestra vida, encontraríamos que tan solo hemos comenzado a ver sus preciosostesoros... Se necesitará de toda la eternidad para comprender las riquezas de lagloria de Dios y de Jesucristo...Cristo ha dicho: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba" (Juan 7: 37). ¿Habéisextinguido ya la fuente? No, porque es inextinguible. Podéis beber tan prontocomo sintáis necesidad, y beber de nuevo. La fuente siempre está llena. Y una vezque hayáis bebido de esa fuente, no procuraréis apagar vuestra sed en las cisternasrotas de este mundo... No, porque habéis bebido de la corriente que alegra laciudad de Dios. Entonces vuestro gozo será pleno, pues Cristo será en vosotros laesperanza de gloria (Review and Herald, 15-3-1892). Jehová Emanuel, "en el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría yconocimiento" y en el cual "habita toda la plenitud de la Divinidad corporalmente",conocerle, poseerle, mientras el corazón se abre más y más para recibir susatributos, saber lo que es su amor y su poder, poseer las riquezas inescrutables deCristo, comprender mejor "cuál sea la anchura y la longura y profundidad y laaltura, y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáisllenos de da plenitud de Dios", "ésta es la herencia de los siervos del Señor, ésta esla justicia que deben esperar de mí, dice el Señor" (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 35).No hay necesidad de que pasemos hambre ni sed, al paso que el depósito del cielo
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