citados por Dubois, más la incorporación de otros, ajenos al objetivo del autor y a ladeterminada temporalidad en que fue escrito el
Acto Fotográfico
. De manera que la búsqueda por la compresión de la fotografía resulta, en esta tesis, por una parte, de lacomprensión de una teoría fotográfica basándose en los principales estudios sobre ella, y, por otra, de la distancia de la fotografía artística a través de su lectura e interpretación por desencuadrar dichas teorías. En definitiva, es la tradicional concepción de la fotografía elengaño que ella demuestra, al ser confiscada para otros usos, contextos y sentidos.La organización de esta proposición se divide en tres capítulos: el
capítulo 1
plantea el discurso de la teoría de Dubois, a partir de las relaciones y vínculos de losconceptos de dos autores fundamentales: Roland Barthes y Charles Sander Peirce. De ésteúltimo, extrae Dubois una categoría que será siempre enunciada en inglés, el
index
o índiceen su versión castellana, para sostener la verdadera esencia de la fotografía. Así mismo,crea un componente teórico para pensar la ontología de la fotografía, denominado
lo fotográfico.
De ello resulta el
index fotográfico,
concepción renovadora de la fotografía para Dubois, quien además recorre históricamente los argumentos y definiciones anterioresa su discurso. Ese recorrido, esencial para la comprensión de la fotografía, se encontrará enla segunda parte del capítulo 1.En el
capítulo 2
se revisan tanto a Barthes como a Peirce, de manera distinta a la deDubois, a partir de la experiencia directa de sus textos, comprendiendo el contexto en elcual inscriben sus conceptos. Agregamos a ello, los trabajos artísticos de dos fotógrafos,Hiroshi Sugimoto y Michael Wesely, quienes no hacen sino desorganizar y deshacer explícitamente los límites teóricos conferidos a la fotografía y, por otra parte, laintroducción de autores como Vilém Flusser, Walter Benjamin, Joan Fontcuberta y SusanSontag, quienes dan vaticinios de las propiedades auténticas de la fotografía. A grandesrasgos existe, en ellos, un acuerdo sobre la importancia de la interpretación de la imagenfotográfica para cerciorar su verdadera intención. De esta manera, encontramos lasdebilidades y defectos de la teoría expuesta por Dubois al contener su dispositivo teóricosobre la fotografía en una constante nebulosa, sin aclarar y transferirlo hacia los confines dela recepción de la imagen.Bajo esa problemática, las posiciones de Göran Sonesson, Juan Antonio Ramírez yRoman Gubern resultan esclarecedoras y determinantes para conjugar la esencia de
lo fotográfico.
El encuadre, el énfasis en una sola mirada y el programa de la misma cámara,son algunas de las características intrínsecas de la fotografía, pero no, en todas sus medidas,insuperables para crear otro tipo de imagen distinta a la convencional. En otro ámbito y, bajo la recepción de la imagen fotográfica, se enuncia la postergación del discursocompuesto por Dubois, desplazando el index fotográfico hacia las posibilidades del signoindicial, en virtud del contexto peirceano, en las esferas de la significación e interpretación.Es éste, sin duda, uno de los puntos álgidos de esta tesis, ya que determina, sin ambición dehacerlo, el fracaso de su discurso. Es, en suma, el vuelco de la mirada, desde el indexfotográfico hacia la recepción de la imagen fotográfica y, luego, la confirmación del signoindicial determinado por el observador.Con ello, en el
capítulo 3,
se ejemplifica a través de una imagen fotográfica particular, la descomposición de toda esta encrucijada teórica acerca de lo fotográfico, y, laconstrucción interpretativa para poder acceder al conocimiento de la imagen fotográfica. Endefinitiva, la fotografía de Sophie Ristelhueber resume la doble posición de la fotografíacomo medio de reproducción; su mensaje y pensamiento.La fotografía ya es una protagonista conflictiva, sólo que ese conflicto se acentúacuando no se la transfiere a su contingencia particular y práctica. Desde allí, es posible, tal
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