8
MART~N
GUSINDE
-T6mese razh y
com~~quese.-~Ze~~~~~r~.
bbinsoro
Paredes”
.
En atenciQ
a
las enormes dificultades que presenta unaexpedicih cientifica en regiones
tan
inhospitalarias, patnade tribus indigenas, en parte muy recelosas y
por
tal
moti-vo casi inaccesibles, y, en vista del programa vasto y deli-cad0 que me toc6 realizar, el sefior Ministro de InstruccihPdblica, entonces don Alcibiades Roldin,
por
decreto NGm.
4396,
del
23
de Octubre de
1923,
tuvo
a
bien prorrogarme,por el resto del afo
1923,
la comisih que se me habia con-ferido anteriormente
.
Obrando en mi poder las autorizaciones debidas, me tras-lad& sin demora
alguna,
a
Punta Arenas, donde tuve que de-dicar una atencih especial
a
10s dltimos aprestos para elviaje
a
10s
indios Yaganes y Onas,
a
10s
cuales me pareciaconveniente visitarlos primero; y es sabido que una expedi-cibn de antemano bien preparada y organizada, no vuelvenunca sin
un
buen resultado, aunque sea mediano. Diezdias despuCs de
mi
llegada a esa,ciudad austral, se me ofre-ci6 una oportunidad muy favorable para seguir viaje hastaUshuaia,
a
orillas del Canal de Beagle; y encontrhdomeya una vez en medio de la patria de
10s
Yaganes, en una se-mana miis logrC trasladarme
a
Puerto Mejillones, en
la
regihNorte de
la
Isla Navarino, lugar de reuni6n favorito de esosindgenas y donde yo, en
aiios
anteriores, habia tenido oca-sih de entrar en relacih amistosa con
ellos
y asistir aqufmismo
a
las ceremonias secretas iniciales, llamadas
“chie-
hhs”
y a1
“kina”,
que son juegos reservados
a
10s
hombreshicamente.
No
hay para que recordar las mtiltiples dificultades quedeben vencerse para encontrar siquiera
a
10s dtimos sobre-vivientes de esta tribu esparcidos sobre tantcs
y
tantas ca-nales del llamado archipidago del Cabo de
Homos;
pues,cada familia hace sus viajes
y
vive en independencia
casi
Leave a Comment