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Daisaku Ikeda dice en su libro “Unlocking the mysteries of birth and death:Buddhism in the contemporary world”: “Karma significa acción; también es eltérmino genérico con que se designan los efectos que resultan de nuestrasacciones: los actos que llevamos a cabo, las palabras que pronunciamos y lospensamientos que generamos. Cada una de estas acciones físicas, verbales ymentales producen un efecto latente en nuestras vidas: cada una es una causa quepuede producir un efecto u otro en una fecha posterior. De esta manera, elconcepto de karma encierra tanto el efecto como la causa de la variedad de cosasque pensamos, hablamos y actuamos en nuestras vidas cotidianas -tanto lasbuenas como las malas, superficiales o profundas, livianas o pesadas”.[1]Etimológicamente, KARMA -la forma pali es KAMMA- es un sustantivo sánscrito quesignifica "acto" o "acción". Proviene de la raíz kri, hacer, realizar una actividad.Karma es la forma sustantiva radical; karman, es el nominativo singular. Una y otrase usan en castellano. La palabra se divide en dos partículas: kar es la aplicacióndel poder creador humano, y man -de donde deriva mens, en latín; mente, encastellano; mind, en inglés- es la acción del pensamiento. Los Upanishadsreintrodujeron (probablemente de tiempos pre-arios) la importante doctrina no-Védica del Hinduísmo de la reencarnación o transmigración, es decir, la idea de quedespués de la muerte, uno renace en un cuerpo físico nuevo y la vida continúa enél. Las leyes que dictan qué tipo de renacimiento se puede esperar se sumarizancomo karma (las consecuencias de las acciones). Samsara y karma son principiosbásicos del Hinduísmo, y como tal, el Buda Shakyamuni estaba más quefamiliarizado con ellos. Todo acto produce sufruto, eso está en la esencia misma de las cosas. En el orden moral, esto significaque todas las acciones humanas deben tener su adecuada retribución. En estesentido, toda acción tiene su karma. El Budismo distingue el karma individual y elkarma universal o colectivo. Dice Daisaku Ikeda: “El budismo considera que elkarma posee diversos aspectos y, consecuentemente, lo divide en una cantidad decategorías, de las cuales las principales podrían ser el karma positivo, el karmanegativo, el karma presente, el karma pasado, el karma mutable, el karmainmutable, el karma a manifestarse en la vida presente, el karma a manifestarse enla próxima existencia y el karma a manifestarse en una existencia del futuroremoto”.¿Cuál es la realidad a la que se aplica el término karma? Debemos distinguir cuatroelementos: 1. El acto interior voluntario, (realidad transitoria) que llamamos"deseo". 2. El acto exterior o la acción corporal con que ejecuto la decisión interior(acción material transitoria), exteriorización de la voluntad, generalmentedenominada "acción". 3. El "residuo" dejado por el acto en el individuo que lo hahecho (realidad permanente). 4. El "efecto" surgido en el individuo mismo comoconsecuencia del acto, cuando se dan el tiempo y las condiciones para ello, esdecir, el "fruto" del acto sobre el medio. Karman, en su aceptación más propia, es elacto mismo interior. ¿Qué es el acto? El acto es la volición y lo que es producido porla volición. "Es la volición (cetana) oh monjes, -dice Shakyamuni- lo que yo llamokarma. A causa de ella, uno obra por medio del cuerpo, de la palabra o del órganomental". Con menor propiedad, se aplica el concepto karma al efecto o al fruto quela acciónproduce. De este modo, karma es siempre acción, aunque no se exteriorice, y esaacción invariablemente, en lo inmediato o en lo mediato, producirá un efecto,efecto que siempre se encuentra encerrado en la causa, ya que no hay causas sinefectos. Cada persona es dueña y responsable de sus propios actos y, por lo tanto,de sus frutos. En uno de los libros canónicos del Budismo, el Anguttara Nikaya, elBuda dice: "Mi acción es mi propiedad; mi acción es mi herencia; mi acción es lamatriz que me nutre; mi acción es mi deuda; mi acción es mi refugio".En la acción también aparece el concepto de "lo que debe hacerse", lo que debe serhecho pero todavía no se ha hecho, o lo que es "en potencia", es como tal, según laconcepción hinduísta, malo. Algo debe hacerse y todavía no se ha concretado. Elrechazo de krityâ es un paso de la potencia al acto, del no-ser al ser, de la privación
 
a la abundancia, de la muerte a la vida. Esta concepción, igualmente propia de laescolástica cristiana, puede ser comparada con la procesión de Indra: "Yo debohacer muchas cosas que todavía no se han hecho" (bahûni mê akritâ kartvâni, IV,18, 2; cf. san Lucas, II, 49: "¿No sabéis que debo ocuparme de las cosas de miPadre?"; en cuanto a Ushas: "No esperes a que te ponga manos a la obra" (mâciram tanuthâ apah, V, 79, 9); todavía a propósito de Indra: "Haz lo que debashacer" (karishya krinuhi, I, 165, 9), y, en efecto, él "hace lo que debe ser hecho"(cakrih yat karishyan, VII, 20, 1); en términos cristianos, "esas cosas quenecesariamente Dios quiere"(santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, I, c. 45, a. 2), Dios, que, por otra parte, esdescrito como siendo "enteramente en acto". Este principio subyace en BUp., III, 2,13: "Lo que ellos alababan era la Acción" (karma), y en la doctrina del karma-yogade la Bhagavad-Gîtâ. Cf. también kusalamassa akatattâ (= kushalasya akartatvât)en Jâtaka, texto, I, 205; akârya como "pecado" en Mricchakatika, VIII, 22, 4; yakaranasamvaram como "pecados de omisión" en Sâdhanamâlâ nº 98. En AV., X, 1,1, Krityâ, a quien se rechaza, es comparada a una novia preparada para la boda;ibid., 3, es semejante a una mujer (jâyâ) repudiada por su marido, a una mujerdivorciada (patyâ nuttâ).Sigue Ikeda en su libro: “Analicemos brevemente las diferentes categorías dekarma: El término “karma positivo” o “buen karma” alude a las acciones que sellevan a cabo como producto de nuestras buenas intenciones, bondad y compasión.Por el contrario, cuando hablamos de “karma negativo” o “mal karma” nosreferimos a las acciones provenientes de los deseos mundanos tales como laavaricia, la ira o la estupidez. La obra denominada Tesoro de análisis de la Ley asícomo también otros tratados de la tradición budista dividen el mal karma en diezactos malos: las tres malas acciones de matar, robar y tener relaciones sexualesilícitas; las cuatro malas acciones verbales de mentir, adular, difamar e hipocresía;y las tres malas acciones mentales de avaricia, ira y estupidez (o el albergarvisiones erróneas). El “karma presente” es aquél que uno ha realizado y cuyosefectos aparecerán a lo largo de nuestra vida presente. El “karma pasado” es elkarma formado en existencias previas. El“karma inmutable” es el que produce un resultado fijo, mientras que el “karmamutable” carece de un resultado absolutamente fijo, y cuyo efecto nonecesariamente aparece en un momento determinable. Más aún, el karma formadoen esta vida puede, a su vez, ser clasificado en tres clases según el período en quese manifieste su retribución kármica. El “karma a ser manifestado en la vidapresente” es, obviamente, aquél que emergerá durante nuestro presente períodovital. Análogamente sucede con el “karma a ser manifestado en la próximaexistencia” y con el “karma a manifestarse en una existencia futura”.“Considerar los sufrimientos meramente como expresión del ‘karma negativo’ esmirar hacia atrás. Uno debería tener otra actitud: ‘Estos son sufrimientos queemprendo y supero para poder cumplir mi misión. Yo mismo determiné remontarestos problemas gracias a la fuerza de la fe’. Cuando comprendemos este principio,por el cual ‘creamos deliberadamente nuestro karma’, cambia por completo nuestravisión de la vida; lo que antes considerábamos nuestro destino, ahora pasa a ser‘misión’. No hay ninguna forma de que no podamos superar aquellos sufrimientosque nosotros mismos decidimos crear y transformar”.[2]Cada individuo tiene un karma personal, compuesto por la totalidad de los efectosde causas establecidas en el pasado que continúan ejercitando una influenciasobre las acciones del presente. No se trata, entonces, de una fuerza externa alindividuo, ni de un ineludible destino: en cada situación se puede escoger entre elsufrimiento y l esperanza. El Budismo de Nichiren Daishonin enseña que es posibleelevar la propia condición fundamental y volver a empezar en ese preciso instantea establecer nuevas causas basadas en la Budeidad para la felicidad futura.Según en Budismo cada uno tiene un karma personal, y hasta que no logremoscambiar aquellas tendencias kármicas que inevitablemente nos causan sufrimiento,no podemos alcanzar una verdadera felicidad. El karma es un concepto muy poco
 
comprendido en occidente donde se confunde, muy a menudo, con el fatalismo, eldeterminismo y la negación de la voluntad. ¿Entonces que es exactamente elkarma?Karma es una palabra sánscrita que significa “acción” e indica que, conforme a laestricta Ley de causa y efecto, cada acción produce una reacción futura en unacadena ininterrumpida por toda la eternidad. Creamos karma con cadapensamiento, palabra o acción; es decir, cada pensamiento, palabra o acciónexpresan, a su vez, nuestro karma. No se trata de una fuerza externa a nosotros: elkarma es el conjunto de efectos de las causas que hemos establecido en el pasadoy que continúan ejerciendo una profunda influencia sobre nuestras accionespresentes. Algunos efectos de estas causas son latentes y no se han manifestadotodavía, mientras que aquellos que ya aparecieron constituyen nuestra actualcondición. El sutra Shinjikan afirma: <<Si quieres comprender las causas creadasen el pasado, observa los efectos que se manifiestan en el presente; y si quieresconocer los efectos que se manifestarán en el futuro, mira las causas delpresente>>.Mas profundamente, podemos definir el karma como la tendencia fundamental denuestra vida, reconocida a través de la particular tendencia que uno de los DiezEstados ejerce sobre nuestra manera de pensar, hablar y actuar. Nichiren Daishoninlo explica en términos de causa interna y efecto latente: <<La causa interna es lamente. El tratado “Gran Concentración e Introspección” de Chih-i afirma: La causainterna es la que provoca el efecto latente y es llamada también karma>>.A la luz del principio de unidad entre la vida y su medio ambiente (esho funi), elBudismo enseña que la tendencia kármica (o fundamental) de la vida de unapersona determina la naturaleza de la realidad social en que vive esa mismapersona. Entonces cada esfuerzo para mejorar nuestra condición está destinado afracasar si, al mismo tiempo no modificamos, dentro de nosotros, aquellastendencias que han producido nuestras actuales condiciones. Por ejemplo, siustedes son tan flojos o descuidado como para no lavarse nunca, es inútil que secambien de ropa pensando que eso los liberará del mal olor. Tomemos el ejemplo deuna joven mujer dominada por el mundo de Hambre: anhela cosas que no tiene y,cuando logra obtenerlas, inmediatamente desea otras cosas. Imaginémonos quesufre por no tener un novio: también este deseo resulta influenciado por su innatoestado de Hambre y, a menudo, sin darse cuenta, crea causas externas queexpresan su necesidad. Se agita cuando un hombre se dirige aella, mira embarazosa en el vacío, respira afanosamente cuando habla con el y lecomunica su avidez con la mas pequeña señal; desde el ligero temblor de su voz, asu mirada y al rojo de su mejillas. Todo esto produce un efecto, inmediato y mas omenos intenso, sobre cada hombre a su alrededor según la fuerza de su relación.Los efectos latentes de su comportamiento brotan también en la vida de la jovenmujer y se manifestaran cuando el tiempo y las circunstancias sean las propicias.Lamentablemente, para nuestra joven, se tratará probablemente de efectos queella no desea para nada. Esto pasa porque la avidez interior atrae avidez desde elexterior, mientras que muy a menudo rechaza aquello que no son ávidos. El fuertedeseo de la muchacha atrae aquellos hombres que solo quieren poseerla, mientrasque aquello que ella quizás desearía amar, no desearán nunca encontrarla en sucamino. La apetencia interior no solo atrae aquella exterior, sino que ademásfrustra los verdaderos deseos, produciendo ulterior avidez. El ejemplo de la jovenmujer nos hace entender porque, muy a menudo, hablamos de “cadenas” delkarma. Cadenas que, entonando Nam-myoho-rengue-kyo podemos definitivamenteromper.El concepto de karma enseña que nadie, fuera de nosotros mismos, es responsablede nuestra vida. Consecuentemente, no podemos atribuir a otros lasresponsabilidades de las situaciones en las cuales nos encontramos. Brevemente,karma significa que todo lo que sufrimos y todo lo que disfrutamos es el resultadode nuestras mismas acciones, sin excepción alguna. Asimismo las ventajas o
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