Albert Camus
Los justos
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ANNENKOV: ¿Qué dices? Allá son libres, al menos.STEPAN: La libertad es una cárcel mientras haya un solo hombre esclavizado en la tierra.Yo era libre y no dejaba de pensar en Rusia y sus esclavos.
(Silencio.)
ANNENKOV: Me alegro mucho, Stepan, de que el partido te haya mandado aquí.STEPAN: Era necesario. Me ahogaba. Actuar, actuar por fin...
(Mira a ANNENKOV.)
Lomataremos, ¿verdad?ANNENKOV: Estoy seguro.STEPAN: Mataremos a ese verdugo. Tú eres el jefe, Boria, y te obedeceré.ANNENKOV: No necesito tu promesa, Stepan. Somos todos hermanos.STEPAN: Hace falta disciplina. Lo he comprendido en la cárcel. El partido socialistarevolucionario necesita disciplina. Disciplinados mataremos al gran duque y destruiremosla tiranía.DORA
(acercándose a él)
: Siéntate, Stepan, debes de estar cansado después de ese largoviaje.STEPAN: Yo nunca me canso.
(Silencio. DORA se sienta.)
STEPAN: ¿Está todo listo, Boria?ANNENKOV
(cambiando de tono
): Desde hace un mes, dos de los nuestros estudian los:movimientos del gran duque. Dora ha reunido el material necesario.STEPAN: ¿Está redactada la proclama?ANNENKOV: Sí. Toda Rusia sabrá que el gran duque Sergio fue ejecutado con unabomba por el grupo de combate del partido socialista revolucionario para acelerar la libe-ración del pueblo ruso. La corte imperial sabrá también que estamos decididos a ejercerel terror hasta que la tierra sea restituida al pueblo. ¡Sí, Stepan, todo está preparado! Seacerca el momento.STEPAN: ¿Qué debo hacer yo?ANNENKOV: Para empezar, ayudarás a Dora. Schweitzer, a quien tú reemplazas, trabajabacon ella.STEPAN: ¿Murió?ANNENKOV: Sí.
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Los justos
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STEPAN: ¿Cómo?DORA: Un accidente.
(STEPAN mira a DORA. DORA desvía la mirada.)
STEPAN: ¿Y después?ANNENKOV: Después, ya veremos. Debes estar dispuesto a sustituirnos, llegado el caso,y a mantener el enlace con el Comité Central.STEPAN: ¿Quiénes son nuestros camaradas?ANNENKOV: Conociste a Voinov en Suiza. Confío en él, a pesar de su juventud. Noconoces a Yanek.STEPAN: ¿Yanek?ANNENKOV: Kaliayev. Le llamarnos también el Poeta.STEPAN: No es un nombre para un terrorista.ANNENKOV
(riendo)
: Yanek piensa lo contrario. Dice que la poesía es revolucionaria.STEPAN: Sólo la bomba es revolucionaria.
(Silencio.)
Dora, ¿crees que sabré ayudarte?DORA: Sí. Lo único que hay que cuidar es de que no se rompa el tubo.STEPAN: ¿Y si se rompe?DORA: Así murió Schweitzer.
(Una pausa.)
¿Por qué sonríes, Stepan?STEPAN: ¿Sonrío?DORA: Sí.STEPAN: Me sucede a veces.
(Una pausa. STEPAN parece reflexionar.)
Dora, ¿bastaríauna sola bomba para hacer saltar esta casa?DORA: Una sola no. Pero haría estragos.STEPAN: ¿Cuántas se necesitarían para hacer saltar Moscú?ANNENKOV: ¡Estás loco! ¿Qué quieres decir?STEPAN: Nada.
(Llaman una vez. Todos escuchan y aguardan. Llaman dos veces. ANNENKOV pasa ala antesala y vuelve con VOINOV.)
VOINOV: ¡Stepan!
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