muchos "sabios" opinan. Tampoco como "mutación genética" milenaria por causa dela radiactividad, emergente de una guerra nuclear.Ello surge como consecuencia lógica y analítica, de la situación atómicaque hoy controlan millares de hombres di tos, provenientes de catorce paísesdistintos aproximadamente.Millares de "razones, verdades y defensas" que cada uno de ellos trataráde esgrimir, para justificar sus actos equivocados en todos los casos. Jamás,nadie ganó nada de ninguna guerra; sólo dolor, muertes, destrucciones y traumasa granel, fueron los efectos reales que heredaron los que sobrevivieron aldesastre. Así, nos lo demostraron siempre los hechos, aún en los casos deaquellos que lograron provechos comerciales del desastre.Mas hoy, todo ello sería diferente en grado sumo; en una nueva contienda bélica -atómica lógicamente-, todos perderíamos todo incluso la vida, nohabría vencidos ni vencedores, y si en casos muy aislados, de algunos quequedaran vivos implorarían a Dios y a los gritos que les quitara la vidalo antes posible, tal seria el desastre total causado. No importa que hoy aún brillé el sol; no importa que aún tengamos saludy enormes reservas de oro en los bancos; no importa que vivamos 1.000 metros bajo el mar o en un palacio subterráneo; no habrá más agua, aire ni pan quecomer si estalla la guerra nuclear sólo en un par de horas o días.Así se instalen, enormes y profundos almacenes en las entrañas de latierra, -con aire y agua artificial-, todo tendrá un fin y el mismo, será sufinal lento pero progresivo y total, a causa del envenenamiento radiactivo,imposible de controlar por el hombre y generado por el mismo equivocadamente.Esto, no es como algunos incrédulos pretenderían denominarlo "cienciaficción, escritos alarmistas, auto-publicitarios" o similares. Esta es la cruday auténtica realidad que hoy tenemos pendiente sobre la raza íntegra.Es una realidad que ya nos fue anticipada hace alrededor de 34 años, perono precisamente por algún aventurero visionario sino por el sabio mas grande que pasó por este mundo, aceptado mundialmente y oficialmente, y sobre cuyasinverosímiles "teorías" de ésa época (1905 y 1921) se basa en la actualidadnuestra más moderna ciencia. Nos referimos al doctor Albert Einstein, quien se refirió durante suconferencia Internacional de prensa en 1950, a propósito de la "bomba deHidrógeno":"El envenenamiento de la atmósfera por la radiactividad y como consecuencia, ladestrucción total de la vida en la Tierra ha entrado en el dominio de las posibilidades técnicas.La potencia desencadenada del átomo, ha cambiado nuestro mundo científico, perono nuestro modo de pensar y nuestra conciencia moral. Nos lanzamos así, hacia una catástrofe sin precedentes. Un nuevo modo de pensar es esencial y urgente, si la humanidad quiere sobrevivir; deshacer esta amenaza,es el problema mas urgente de nuestro tiempo" Fin.Doctor Albert EinsteinPrecisamente, este sabio de inteligencia "superior", que fue realmente unenviado para impulsar nuestra ciencia humana, en su complemento "espiritual" eimprescindible, -es nuestra opinión fundada-, nos dice la clave única ysimbólica para destruir la amenaza atómica, creada por los hombres equivocadosque dirigen los poderes del mundo bélico. Tal se refiere a:Un nuevo modo de pensar es esencial y urgente, si la humanidad quieresobrevivir". No cambiará la raza humana ni su futuro, aunque se efectúen mildesarmes nucleares a nivel mundial, (que además es una triste ilusión); o se
Leave a Comment