www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS
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T
IMEO O DE LA
N
ATURALEZA
S
ÓCRATES
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C
RÍTICAS
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T
IMEO
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H
ERMÓCRATES
.SÓCRATES.-Uno, dos, tres.... pero, porcierto, querido Timeo, ¿dónde está elcuarto de los que ayer fueron huéspedesmíos y ahora son dueños de la casa?TIMEO.--Le sobrevino un cierto malestar,Sócrates, pues no habría faltadovoluntariamente a esta reunión.SÓCRATES.--¿Os encargaréis tú y tuscompañeros, entonces, de la parte que lecorrespondía al ausente?TIMEO.-- Por supuesto, y, en lo posible,no omitiremos nada, pues no sería justoque, después de gozar ayer de losapropiados dones de tu hospitalidad, losque quedamos no estuviéramosdispuestos a agasajarte a nuestra vez.SÓCRATES.--¿Es que recordáis cuántosson los temas de los que os encomendéhablar?TIMEO.--Sólo algunos, pero, como estásaquí, nos recordarás lo que hayamosolvidado. Mejor aún, si no te molesta,vuelve a repetirnos otra vez el argumentodesde el principio de manera resumidapara que lo tengamos más presente.SÓCRATES.-- Así lo haré. Tengo laimpresión de que lo principal deldiscurso que hice ayer acerca de laorganización política fue cuálconsideraba que sería la mejor y quéhombres le darían vida.TIMEO.-- Y a todos nos pareció que lahabías descrito de una manera muyconforme a los principios de la razón.SÓCRATES.--¿No fue acaso nuestraprimera medida separar en ella a loscampesinos y a los otros artesanos delestamento de los que luchan en defensade ellos?TIMEO.-- Sí.SÓCRATES.--Y luego de asignar a cadauno una ocupación única para la queestaba naturalmente dotado, una únicatécnica, afirmamos que aquellos quetenían la misión de luchar por lacomunidad deberían ser sólo guardianesde la ciudad, en el caso de que alguien deafuera o de adentro intentara dañarla, yque, mientras que a sus súbditos teníanque administrarles justicia con suavidad,ya que son por naturaleza sus amigos,era necesario que en las batallas fueranfieros con los enemigos que les salieran alpaso.TIMEO.-- Efectivamente.SÓCRATES.-- Pues decíamos, creo, que lanaturaleza del alma de los guardianesdebía ser al mismo tiempo violenta ytranquila en grado excepcional para quepudieran llegar a ser correctamentesuaves y fieros con unos y con otros.TIMEO.-- Sí.SÓCRATES.--¿Y qué de la educación?¿No decíamos que estaban educados engimnasia y en música, y en todas lasmaterias convenientes para ellos?TIMEO.-- Por cierto.SÓCRATES.-- Sí, y me parece que sesostuvo que los así educados no debíanconsiderar como propios ni el oro ni laplata ni ninguna otra posesión, sino que,como fuerzas de policía, habían de recibir
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