positiva
¿Desea usted cambiar realmente su vida? En este caso, tener en sus manos La actitudmental positiva: un camino hacia el éxito puede ser lo más extraordinario que jamás lehaya ocurrido. Léalo. Estúdielo. Vuelva a leerlo. Y después entre en acción. En realidades muy sencillo, si se decide usted a ponerlo en práctica.Empezarán a ocurrirle cosas maravillosas.Se lo digo yo.
OG MANDINO
INTRODUCCIÓN
Todos los libros que pretenden servir de guía e inspiración para una estrategia deautoayuda, incluido el presente, debieran valorarse en términos de lo que le ocurre austed, el lector, como consecuencia de la capacidad del libro para estimularle aemprender una acción deseable. De acuerdo con este criterio, “La actitud mentalpositiva: un camino hacia el éxito” es considerado como uno de los libros de inspiraciónpara un ejercicio de autoayuda que mayor éxito han logrado en este siglo. Ha inducidoa muchos miles de hombres, mujeres y adolescentes a adquirir una buena salud física,mental y moral, a buscar la felicidad y a aspirar a la riqueza, y a conseguir altas metasu otros objetivos que no violen las leyes de Dios ni los derechos de sus semejantes.Algo maravilloso le va a ocurrir... si está dispuesto. Para prepararse a estar dispuesto,procure comprender claramente la observación de Andrew Carnegie en el sentido deque todo logro, toda riqueza adquirida, tiene su principio en una idea.Antes de seguir, quisiera facilitarle información acerca de los antecedentes de micoautor, el doctor NapoleónHill.PIENSE Y HÁGASE RICO. El libro de Napoleón Hill Piense y hágase rico ha inducido amás personas de todo el mundo a adquirir riqueza y a alcanzar el éxito en susprofesiones que cualquier otro libro escrito en el siglo XX. Su autor nació en la pobreza,en una cabaña de madera en el condado de Wise, Virginia, el 26 deOctubre de 1883 y falleció en Greenville, Carolina del Sur, el 8 de noviembre de 1970.
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Publicado por Grijalbo, Barcelona, 1979 (4ª edición, 1982).
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De muchacho, el joven Hill tuvo la suerte de recibir inspiración y estímulo para alcanzar logros importantes por parte de su serena y paciente madrastra, que le amaba congran ternura. Ella fue quien indujo a un «niño difícil» a tener carácter y a esforzarse enrecibir instrucción para poder alcanzar el éxito.En el año 1908, mientras trabajaba por cuenta de una revista y cursaba estudiossuperiores, al joven Hill le
asignaron la tarea de entrevistar a Andrew Carnegie, el granfabricante de acero, filósofo y filántropo.Andrew Carnegie quedó tan gratamente impresionado por su entrevistador que le invitóa su casa. Hora tras hora, en el transcurso de aquella visita de tres días de duración,ambos hombres hablaron de filosofía. El mayor le explicaba al joven, que le escuchabacon embeleso, las vidas de los filósofos y el impacto que su filosofía había ejercido enel mundo civilizado.Durante sus discusiones, Carnegie trataba de expresar con lenguaje claro y sencillo losprincipios y los conceptos de cada uno de los filósofos que explicaba. Y decía algo:cómo aplicar tales principios en la vida cotidiana siendo así que guardaban relación conel individuo, su familia, su profesión o cualquier actividad humana.UN RETO. Andrew Carnegie era un conocedor de la naturaleza humana. Uno de losmedios para estimular a un extrovertido agresivo con alto nivel de energía, impulso ytenacidad, y cuya razón y emoción están equilibradas, consiste en retarle. El joven invitado era una persona de esta clase. Y fue retado.
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