El asalto
Para conquistar una trinchera o los muros de una ciudad,siempre es menester el asalto. También en el campeonato defútbol hay períodos de preparación, de pruebas, a los que si-gue el esfuerzo concentrado del partido.Cada vez que hay un obstáculo, de cualquier naturaleza,debemos unir nuestras fuerzas y emplearlas todas juntas enun lugar y en un período determinados. Así desarrollamos,en ese momento, una enorme energía y transmitimos esa im presión de potencia al otro.Para superar un examen no basta con haber estudiado.También es menester presentarnos a la cita seguros de po-der convencer a nuestro examinador de que dominamos eltema.Todas las cosas importantes de nuestra vida acaecen así, por «campañas» y «ofensivas». No sólo los exámenes y lasoposiciones. Ocurre lo mismo con el trabajo. Hemos comenza-do con entusiasmo una nueva actividad. Luego, ésta, poco a poco, se hace rutinaria. Nos sentimos desaprovechados, inúti-les. Entonces comenzamos a mirar a nuestro alrededor en bus-ca de algo nuevo hasta que, un día, se presenta la ocasión. Laaferramos, nos lanzamos a la nueva actividad con todas nues-tras fuerzas. Y entonces volvemos a sentirnos vivos y creati-11
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