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Situación Nacional
Como decíamos, la devaluación nopuede ser entendida en forma aisla-da. Para que la misma sea efectiva, enlos términos que los sectores domi-nantes lo requieren, debe venir acom-pañada de un freno a la inflación.Pues de nada sirve que el tipo decambio se modifique si, junto conello, el conjunto de los bienes de unaeconomía aumentan en igual medida. Tal situación, en los hechos, terminaanulando los resultados de la deva-luación porque lo importante no es eltipo de cambio nominal sino el real. Yal mismo tiempo, se debe procurartener contenidos los salarios, ya quetodo aumento en los ingresos de lostrabajadores va en desmedro delaumento en la rentabilidad alcanzadovía el tipo de cambio.Este último aspecto es de suma rele-vancia para analizar la coyunturainmediata. Al hablar de devaluaciónlo que se está diciendo no es otra cosaque aumentar la rentabilidad aexpensas de un aumento en la explo-tación de los trabajadores. Esto seexplica porque una devaluación esuna modificación en la magnitud enque se intercambian los distintosbienes, y el principal bien que nomodifica su valor -al menos en lamisma proporción y con la mismavelocidad que el resto de los bienes deuna economía-, es la fuerza de traba- jo. El resultado final de esto es unadisminución en la capacidad de com-pra de la clase trabajadora y una pro-fundización del actual proceso deexclusión, pobreza y distribuciónregresiva de la riqueza social.En este aspecto, la última semanaquedó clara la intención del empresa-riado respecto al aumento del salariomínimo. Finalmente se estableció unaumento que lo hace llegar, de losactuales $1.240, en forma escalona-da, a $1.500 recién el año próximo.La magra suma acordada es unamuestra de las intenciones de la bur-guesía y de hasta dónde está dis-puesto a llegar el gobierno. Es tam-bién una señal de cómo se van a dis-cutir las próximas paritarias.Otro de los puntos en los que ambossectores están de acuerdo es en lanecesidad de
reducir el gasto públi-co
. Ambos consideran que, en los últi-mos años, el gasto creció de maneradescomuna, pero nada dicen acercade la cantidad de dinero que requirióel sostenimiento de un tipo de cambioalto, ni de los subsidios recibidos.Como siempre tal reclamo se asocia ala consideración de que todo gastopúblico se realiza a expensas de susingresos. De este modo, una baja enlas retenciones es posible si se reduceel gasto estatal, al mismo tiempo quepara el resto del sector empresario taldisminución del gasto implicaría unareducción en los impuestos que debenpagar.
Pero si aún no es suficiente, una vezque estos sectores hayan dejado deaportar la actual magnitud deimpuestos a las arcas estatales, elEstado debería reducir sus gastos yaque si no se generaría un déficit fiscal,que debería ser cubierto con nuevadeuda pública. Con esto podemosentender por qué, una vez, más tan-tos sectores de poder están arengan-do para que la Argentina vuelva aendeudarse con el FMI a pesar de lanefasta experiencia que ya hemostenido.
La explicación es muy senci-lla: estos sectores pretenden que aldesfinanciar al Estado, ya que suintención es no pagar más reten-ciones ni impuestos, el mismo vuel-va a endeudarse y con esto endeu-de al conjunto de los argentinospara que los mismos de siempreincrementen sus ganancias
. A loque se suma que esta nueva entradade dólares de deuda va ir a parar,como ya lo hizo durante la convertibi-lidad, a la fuga de divisas por parte deestos mismos sectores.
En síntesis, en la actual coyuntura,las fracciones dominantes han logradoun programa mínimo para el cortoplazo frente a un gobierno que estáatado de pies y manos, más allá de lasdistintas maniobras que pretendahacer. Tal programa implica en primerlugar una devaluación del peso, juntoa esto una caída de los salarios y unabaja de los costos laborales, una dis-minución del gasto público y, por últi-mo, que el Estado recurra nuevamen-te a la deuda externa.Queda claro que el gobierno kirchne-rista no tiene una respuesta acorde alos intereses del pueblo, sino que estánegociando con los sectores del podereconómico concentrado.
Federico López
El Programa de Unidad de las fracciones de la burguesía
- El Programa de Unidad de lasfracciones de la burguesía (pág.2)- Editorial (pág. 3)- El virus que nos mata es el negociode los gobiernos con los empresarios(pág. 4)
-
Y el miedo ya no tendrá poder(pág. 4)
- Capital: Ya marcha el comboMc-rista (pág. 5)- El Sistema Educativo argentino: Unaherramienta burguesa (pág. 5)
- Mar del Plata: Los votos se van, lasbotas quedan (pág. 6)- Patagonia: Los petroleros luchan, laburocracia los frena (pág. 6)- Mendoza: Organizar la lucha paraevitar el aislamiento (pág.6)- ¿Estatizaciones o salvatajecapitalista? (pág. 7)- Gremial: Las opciones burocráticas yla alternativa de los trabajadores(pág. 7)- Rojas y Milicianas: El rol de la mujeren la Guerra Civil Española (pág. 8)- Estudiantil: Acumular fuerzas en laconstrucción cotidiana(pág. 9)- Superar el estancamiento delMovimiento Estudiantil (pág. 9)
- Revolución permanente oSocialismo en un sólo país(pág. 1O)
-Resistencia indígena en elcontinente(pág. 10)- Enseñanzas de la resistencia enHonduras (pág. 11)- Estado de Israel, Estado genocida(pág. 11)- “Seamos libres y lo demás noimporta nada” San Martín visto desdelos revolucionarios (Contratapa)
Sumario:
Las notas firmadas por su autor/a no necesariamente expresan el parecer colectivo de la organización. En cambio,aquellos artículos de opinión o de análi-sis sin firma deben ser consideradoscomo expresión de la posición política de nuestra organización.
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Con un gobierno debilitado, tras la derrota electoral de junio, las patronales del campo y los industriales lograron avanzan en la imposición de un programa común para lograr mayores niveles de rentabilidad. De lograr imponer las medidas que impulsan, las consecuencias para la clase trabajadora y el pueblo serán el aumento de la tasa de explotación, el retraso salarial con la consecuente caída en la capacidad de consumo, y el endeudamiento externo.
T
ras la derrota de los K en laselecciones legislativas de junio,los sectores dominantes hancomenzado sus maniobras para tor-cerle el brazo a un gobierno debilitado.
Si bien la confrontación entre losgrupos de poder y el matrimonio K noes una novedad, el nuevo escenariopredispone a los distintos sectores asalir a imponer medidas acordes a susintereses particulares.Las últimas semanas vimos cómo,tanto desde el sector agropecuario -representado por la mesa de enlace-,como desde el sector industrial -mediante la UIA-, están presionandoal gobierno. Ambos tienen un primerpunto de acuerdo:
aumentar susganancia incrementando la tasa deexplotación
. Pero más allá de esto,que es extensible al conjunto de lossectores dominantes, es necesarioindagar sobre cuáles son aquellasmedidas en las cuales pueden cerrarfilas a partir de un programa conjun-to. La principal medida para ambos esla
devaluación del peso
. Si bien losmotivos por los que unos u otros apo- yarían tal medida económica son dis-tintos, el resultado final es el mismo, ya que mejoraría su rentabilidad.Por el lado de los industriales, undólar más “competitivo” -como ellosmismos definen-, les permite obtenerla competitividad que no lograron enestos años, pues no realizaron inver-siones y mejoras en el proceso pro-ductivo que les hubieran permitidoincrementar la productividad. Almismo tiempo, un dólar alto significapor un lado un tope a las importacio-nes, ya que los productos elaboradosen el exterior pasarían a valer más enmoneda local; y por otro lado, unaumento en la rentabilidad de losbienes a exportar, o en algunos casosla posibilidad de ser competitivo en elmercado internacional.Al mismo tiempo, para el sectoragropecuario la devaluación es unamanera de incrementar sus ingresosen pesos sin necesidad de tocar lasretenciones.La devaluación de una moneda nopuede ser analizada como correcta oincorrecta en forma aislada. La deva-luación es una medida de política eco-nómica inserta en un contexto dondeintervienen otros factores económicos y sociales. Basta de ejemplo cómo,tras la caída de la convertibilidad -quese caracterizó por un tipo de cambiobajo-, efectuada una devaluación demagnitud, se tuvo como correlato unimportante crecimiento de la produc-ción local.
Reunión entre Boudou y la UIA
Devaluación, endeudamiento y bajos salarios
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