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«Ni es menester muy grandes riquezas para quese diga sobrar algo; porque Jesucristo no dice quientiene diez vestiduras dé una, ni sólo quien tiene cuatro;sino quienquiera que tiene dos.Los teólogos, por miedo de no espantar a los ricosdemasiadamente, juntan muchas causas antes que lesobliguen a hacer limosna, conviene saber: que hayagrandes necesidades de pobres y que les sobre a losricos. Y estas obras ni los sabios las quieren explicar,ni los ricos entender.Empero, cuando estoy atento a lo que de estarazón leo en los Santos, quédame gran sorpresa que,según ellos, ni es menester tan grandes faltas en lospobres ni tan grandes sobras en los ricos, para quesean, so pena de pecado mortal, obligados a hacerlimosna...Porque a quien no le sobran mil, sóbranle ciento,y a quien no ciento, sóbranle diez; y sobrar es lo quesin detrimento de vuestro estado podéis hacer. Y nohay nadie que sin hacer mella en su hacienda no puedahacer algún socorro a los pobres de que ellos tienengran necesidad.»
Y termino con un ruego a mi amigo Antonio:sigue con amor lanzando al vuelo tu simiente deoraciones, poesías y escritos religiosos y limosnas.Pronto recibirás tu cosecha del que por ser Amorte examinará del amor. ¡Aguarda esperanzado tuporvenir Sembrador!.Fdo.:
F
RANCISCO
S
ÁNCHEZ
DE
M
UNIAÍN
Y
G
IL