• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
Teorías ¿sobre/para/desde/en/por? los MS
1
B
ÁRBARA
B
IGLIA
Universidad de Barcelona
Àgora - Revista de Ciencias Sociales nº 17 - 2007
83
Resumen
Con este artículo se quiere evidenciar la necesidad de un giro epis-temológico para investigar desde/en/por los movimientos sociales. Parahacerlo se propone en un primer lugar un repaso de las teorías sobre losMovimientos Sociales (MS) con especial atención a las que se han desa-rrollado en el seno dela psicología. Seguidamente, se evidenciaránalgunas limitaciones y sesgos de estas teorizaciónes para pasar a propo-ner un enfoque que, en lugar de intentar explicar los MS, haga énfasisen la necesidad de reconocer y aprender desde la producción de conoci-miento que se realiza. Esta propuesta, se enmarca dentro de la
investi- gación activista feminista
(Biglia, Bonet, Martí, 2006; Investigacció,2005) –que encuentra muchas similitudes con la investigación mili-tante (Maló, 2005)– y se ejemplifica, al final de este ensayo, con la prác-tica llevada a cabo en el desarrollo de mi tesis doctoral sobre
 Narrativasde mujeres sobre las relaciones de género en los Movimientos Sociales
.Con este artículo se quiere evidenciar la necesidad de un giro epis-temológico para investigar desde/en/por los movimientos sociales. Parahacerlo se propone en un primer lugar un repaso de las teorías sobre losMovimientos Sociales (MS) con especial atención a las que se han desa-rrollado en el seno dela psicología.El estudio de los MS ha pasado por diversas fases y escuelas (paraun análisis: dalla Porta, Dani, 1997; Muñoz, Vázquez, 2003) que, porlo general, han intentado categorizarlos y analizarlos de una manera a
1
Este trabajo es la reelaboración de una parte del análisis producida en el marcode mi tesis de Doctorado
Narrativas de mujeres sobre las relaciones de género en losMovimientos Sociales’. Agradezco el soporte del
 Deparament d’Univesritat, Recerca i Socie-tat de la Informació de Generalitat de Catalunya
y de la Fundación Jaume Bofill para surealización.
083 - 102 3/2/09 08:51 Página 83
 
mi parecer demasiado homogeneizante. Para realizar un repaso de estasteorías, frecuentemente constituidas para explicar, entender o controlarsituaciones de ebullición social, podemos dividirlas en dos grandes blo-ques temporales y ‘ideologicos’. En el primero incluimos los trabajosprecursores de las teorías sobre los MS, conjuntamente con propuestasinterpretativas de los MS que siguen perteneciendo a la vertiente pato-logizante de la psicología dominante (Cabruja, 2005). En el segundo,adscribimos los enfoques que se desarrollan a partir de los años 70’ yque, haciendo un importante giro interpretativo, se acercan a los MScon una actitud comprensiva y descriptiva.Este breve, y forzadamente esquemático repaso teórico, servirápara presentar las que, a mi modo de ver, se constituyen como las limi-taciones y sesgos más importantes de las teorizaciones sobre los MS
2
.Este análisis no se presenta cómo un fin en sí mismo, sino adquiereinterés considerando que estas teorías y terminologías explicativas seconforman como prácticas performativas de los Movimientos Socialesy por lo tanto tienen un papel político muy relevante. A través de estapráctica deconstructora de las narrativas sobre los Movimientos Socia-les, se quiere evidenciar la necesidad de la asunción de un nuevo enfo-que interpretativo en lugar de intentar explicar los MS, haga énfasis enla necesidad de reconocer y aprender desde sus producciones de cono-cimiento.Esta propuesta, se enmarca dentro de la
investigación activista femi-nista
(Biglia, Bonet, Martí, 2006; Investigacció, 2005) –que encuentramuchas similitudes con la investigación militante (Maló, 2005)– y seejemplifica, al final de este ensayo, con la práctica llevada a cabo en eldesarrollo de mi tesis doctoral sobre
 Narrativas de mujeres sobre las rela-ciones de género en los Movimientos Sociales
.
Comprendiendo/definiendo los MS.Fase I:
 Patologizando los MS y sus activistas
Podemos considerar como antecedentes psicológicos a los estudiosde los movimientos sociales (categoría por aquel entonces todavía noconstituida) los trabajos sobre las masas y los comportamientos colecti-vos que, por lo general, empiezan en momentos de particular eferves-cencia social con el fin de explicar fenómenos que ponían en cuestión elorden constituido; entre ellos de especial atención las propuestas de LeBon (1895-1883), Freud (1920-1969) y Blumer (1939)
3
.
84
B
ÁRBARA
B
IGLIA
2
Para una esquemática explicación de estas limitaciones en inglés, Biglia, Clark,Motzkau, Zavos, (2005).
3
Para una reseña y un análisis más completo: Moscovici (1981); Muñoz y Váz-quez (2003).
083 - 102 3/2/09 08:51 Página 84
 
El despectivo trabajo de Le Bon
4
–que algunos autores consideranlas bases de la ideología hitleriana– propone que, el simple hecho deestar en la masa implicaría la asunción de comportamientos que no seexperimentan de forma individual. En este contexto, el anonimato nospermitiría dejar de asumir responsabilidades, haciéndonos actuar deacuerdo a características primordiales de nuestra ‘raza’ (SIC). Las apor-taciones de Freud, mantienen una visión parecidas a la de su ilustre pre-decesor pero, en lugar de explicar nuestras actuaciones en las masashaciendo referencia a comportamientos nuevos, las considera como elefecto de una reducción de nuestras auto-represiones. En las masas noscomportaríamos por lo tanto de manera inconsciente; probablementeguiados por nuestra libido (Jaramillo, 2003).Blumer, finalmente, explica el comportamiento colectivo basándo-se en el paradigma interaccionista que interpreta “las sociedades comoreflejo efímero de líneas de acción individual y
 patterns
de interaccióntemporáneos y en movimiento” (Stryker, 2000: 27). Con lo cual, los MSse activarían en el intento de reestructurar las desorganizaciones socia-les que provocan desorganizaciones personales y comportamientos demasa (Stryker, Owens y White, 2000).La visión despectiva subyacente a estos análisis ha sido mantenidaen muchos de los trabajos realizados para explicar los movimientos delos años ’60, que han sido interpretados como: “producto de alineación(Kornhauser, 1959), de privación relativa (Gurr, 1970), de frustracio-nes derivadas de un estado de inconsistencia (Lensky, 1954), de accio-nes de inadaptados (Hoffer, 1950), o también de conflictos edípicosirresueltos (Feuer, 1969)” (Stryker, Owens White, 2000: 2). En ellosaparece una clara tendencia psicopatologizante de las activistas cuyaparticipación en los MS sería relacionada o bien a identidades biológi-camente determinadas, o bien a características asóciales de tipo apren-dido (Hunt, Benford, Snow, 1994). Además “Lo que estas teorías tie-nen en común es la noción básica, […] que los movimientos sociales yde protesta fueron el resultado de un desarreglo social [y que] los movi-mientos sociales exitosos son los que devienen institucionalizados yentran a formar parte del orden social” (Capdevila,1999: 27).Si bien estos enfoques son más bien pertenecientes al pasado que-dan autores cuyas propuestas no se distancian mucho de las visionesarriba mencionadas, por ejemplo Haslam y Turner (1998) asocianextremismo y desviación y los relacionan con características personalesmientras otros siguen sosteniendo, quizás de manera más enmascarada,que la participación en los movimientos sociales es el resultado de una
85
T
EORÍAS
¿
SOBRE
/
PARA
/
DESDE
/
EN
/
POR
?
LOS
M
S
4
Tal como explican Muñoz y Vázquez (2003), hay varias pruebas que muestrancomo esta teoría no es originaria de LeBon, pero considerando que ha sido a través desu obra que se ha difundido en este ensayo se mantiene esta ficción de autoría.
083 - 102 3/2/09 08:51 Página 85
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...