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E
n su reciente libro
The Post-American World
1
 , Fareed Zakaria retoma unanálisis de las fuerzas globalizadoras y de las reacciones nacionalistas
en el que anticipa la crisis fnanciera global sobre la base de dos argumentos
particularmente importantes. Por un lado, plantea la emergencia de nuevoscentros de poder, sin que ello implique, a corto plazo, la declinación de Estados
América del Suren un mundomultipolar:¿es la Unasurla alternativa?
A
ndrés
s
erbin
Dos liderazos juegan un rol fundamental
en América del Sur y defnen dos
visiones diferentes de la integraciónregional. Por un lado, el de Hugo Chávez,con una mirada geoestratégica y military, por otro, la diplomacia cautelosa ybasada en el desarrollo de la economíay el comercio que impulsa Brasil, cuyaformulación más ambiciosa es laUnasur. Esta segunda estrategia pareceimponerse por sobre la primera, comodemuestra el rol de este nuevo organismoen la crisis de Bolivia. El artículo sostieneque la Unasur podría constituirse enuna instancia para enfrentar los
conictos en la región que reemplace
progresivamente a la Organizaciónde Estados Americanos, donde EstadosUnidos mantiene un rol fundamental,aunque aún es necesario que adquierauna estructura institucional capaz desostener en el tiempo sus decisiones.
Andrés Serbin:
antropólogo y doctor en Ciencias Políticas, profesor titular de la UniversidadCentral de Venezuela y presidente ejecutivo de la Coordinadora Regional de InvestigacionesEconómicas y Sociales (Cries).
Palabras claves:
integración, liderazgos, Unasur, Organización de Estados Americanos (
oea
),América del Sur.1. F. Zakaria:
The Post-American World
 , W.W. Norton & Company, Nueva York, 2008.
Este artículo es copia fiel del publicado en la revista
N
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o
219,enero-febrero de 2009, ISSN: 0251-3552,
<www.nuso.org>
.
 
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 Andrés Serbin
Unidos como potencia estratégica y económica. Por otro, señala el resurgi-miento («
the rise of the rest
», en un juego de palabras que pone en cuestión lahegemonía de Occidente) de un multilateralismo complejo. Este se produ-ce por la irrupción de nuevos actores estatales relevantes y por el crecienterol de los organismos intergubernamentales en la gobernanza global, comoasí también por el protagonismo de actores no estatales que adquieren unafuerte incidencia, tanto como representantes de la sociedad global emergenteorientada a promover y defender bienes públicos globales (desde el medioambiente hasta los derechos humanos y la ayuda humanitaria), como de una
sociedad «incivil», que medra con la criminalidad transnacional y los ujos
ilegales de narcóticos, armas y personas.
Más allá del análisis del impacto de la globalización sobre el sistema inter-nacional y la consolidación de un nuevo mapa geopolítico, Zakaria, a partirde consideraciones estructurales, apunta también a delinear el mundo queenfrentará el nuevo gobierno estadounidense de Barak Obama. Gran parte delas tendencias esbozadas tendrán (y probablemente ya tengan) efectos indele- bles en América Latina y el Caribe. Sin embargo, desde este enfoque, la pre-gunta clave es quién está en ascenso («
on the rise
») en la región, en un contexto
de nuevos vínculos económicos, nancieros y comerciales que difícilmente sereviertan, no obstante la crudeza de la actual crisis nanciera global.
El nuevo mapa geopolítico regional, particularmente en América del Sur, res-ponde a la emergencia y consolidación de nuevos liderazgos y de nuevos es-quemas de articulación e integración regional funcionales a ellos. La focaliza-ción de los intereses geopolíticos estadounidenses en Oriente Medio y otrasregiones del mundo a partir del 11 de septiembre de 2001 posibilitó, junto conotros cambios, una mayor autonomía regional y la emergencia de un amplioespectro de gobiernos de corte progresista y de izquierda en Sudamérica. Elproyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (
alca
), particularmentedespués de la Cumbre de las Américas realizada en Mar del Plata, tiende adesgajarse en diversos acuerdos de libre comercio bilaterales y subregiona-les. Algunos de ellos, como los de Colombia y Panamá, están pendientes deaprobación por parte del Congreso de
eeuu
 , mientras que el Tratado de LibreComercio de América del Norte (
tclan
) ha comenzado a sufrir las embestidasde una marejada previsible, evidenciada en la posibilidad de que se revisenalgunos de sus puntos básicos. De hecho, el
tclan
puede ser eventualmentesometido a revisión, pese a que el actual gobierno conservador de Canadá hahecho buenas migas con el de George W. Bush y a que México, del gobierno de
Vicente Fox al de Felipe Calderón, ha intentado renegociar aspectos especícos
 
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 América del Sur en un mundo multipolar: ¿es la Unasur la alternativa?
de la relación bilateral con
eeuu,
especialmente en temas de migración y se-guridad fronteriza (entre ellos la Iniciativa Mérida, que afecta también a lospaíses centroamericanos), a lo que suma la creciente importancia de la cues-tión energética y la explotación petrolera en el Golfo de México, crucial paraesta relación y para el futuro de los vínculos con Cuba
2
.En el ínterin, una nueva dinámica y un nuevo mapa político han comenzadoa consolidarse en América del Sur, en el marco de diferentes comprensionesy visiones de la multipolaridad emergente en el orden global. Entre estas vi-siones, con sus respectivas narrativas, se destacan dos.La primera es una visión geoestratégica y militar, cargada de elementosideológicos, ilustrada por la política exterior de Hugo Chávez. A través deuna diplomacia proactiva que utiliza los recursos energéticos en el marcode iniciativas como Petrocaribe
3
 ,Chávez busca, por una parte, forta-lecer su liderazgo en América Lati-na y el Caribe y, por otra, asumir unrol global más relevante mediantealianzas con Irán, Rusia y China yla utilización de la Organizaciónde Países Exportadores de Petróleo(
opep
) como un foro de incidencia
mundial. La crisis nanciera y su
impacto en los precios del petróleo, junto con la creciente fragilidad de
los acuerdos internos que denen la
capacidad de Chávez de gobernar su país y sostener políticas sociales conse-cuentes, amenazan a corto plazo esta estrategia, en la cual el objetivo priorita-rio sigue siendo la construcción de un mundo multipolar frente al unilateralis-mo y la hegemonía estadounidenses, en el marco de una retórica fuertementeantiimperialista
4
.
2. «Cuba, que en la actualidad produce alrededor de 80.000 barriles diarios de petróleo pesadoalto en sulfuro –que cubren la mitad de sus necesidades internas–, se concentra ahora en la grancantidad de petróleo que, según se cree, yace bajo el lecho marino en su zona económica exclu-siva (
zee
) en el Golfo de México.» En Patricia Grogg: «Cuba –
us
thaw fuelled by oil?» en <www.ipsnews.net>, La Habana, 31/10/2008.
3. Entre sus beneciarios, Petrocaribe incluye a 18 países de la Cuenca del Caribe, con la posible
incorporación adicional de Costa Rica.4. V., para más detalles sobre esta concepción, A. Serbin: «Hugo Chávez: Liderança e Polarizaçao»en Luis Fernando Ayerbe (ed.):
Novas Lideranças Políticas e Alternativas de Governo na América doSul
 , Editora Unesp, San Pablo, 2008, pp. 117-151.
A través de una diplomaciaproactiva que utiliza losrecursos energéticos enel marco de iniciativas comoPetrocaribe, Chávez busca,por una parte, fortalecersu liderazgo en América Latinay el Caribe y, por otra, asumirun rol global más relevante
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