Comenzaron por ofrecer oportunidades para que terminaran primaria, secundaria opreparatoria técnica. Con tal propósito establecieron acuerdos con escuelas y centrostécnicos como Conalep y Cebetis.Al principio, el atractivo que los inversionistas encontraron fue la abundancia de mano deobra barata la cual no sólo existe en México y su vecindad con Estados Unidos. Después,otro factor inexistente en muchas naciones apuntaló el incremento de las maquiladoras: lapresencia en el mercado laboral de miles de profesionistas universitarios, resultado de lasobreproducción de las universidades mexicanas.
Maquila y universidad
Muchas de las universidades y tecnológicos que actualmente existen en ciudadesfronterizas fueron diseñados o reorientaron sus programas educativos para abastecer deprofesionistas a la industria maquiladora. Con el tiempo, por la demanda de personal conestudios superiores, las maquilas se colmaron de pasantes y estudiantes que dejaron amedio término la universidad.La oportunidad y la buena paga eran suficiente excusa para dejar inconclusa una carrera.Conforme el advenimiento de nueva tecnología, las maquiladoras no descuidaron lacapacitación del personal; sin embargo, la educación de esa gente ya era insuficiente: nosólo se requería su titulación, sino que accedieran a programas de posgrado.En respuesta a esa necesidad, universidades y tecnológicos crearon programas de maestríasnocturnas para estudiantes de tiempo parcial, para producir especialistas y no científicos. Lademanda rebasó la oferta de las universidades locales, por lo que, con las nuevas técnicasde educación vía Internet, empresas como Delphi crearon sus propias
universidadesvirtuales
intramuros.Según las necesidades de la empresa, un grupo de expertos del corporativo decide cuál serála currícula de la maestría; entonces se convoca a universidades y tecnológicos para quehagan
pasarela
y muestren sus mejores profesores y equipos de sistemas, así comocapacidad de llevar la educación a esos nuevos claustros.Instituciones como el Poli-técnico, la UNAM, el Tecnológico de Saltillo, entre otros, hanentrado a ese nuevo concepto de
universidad
, donde los estudiantes no hacen examen deadmisión, pero sus empleadores pagan bien por su educación.Está claro que la acumulación de cursos o la obtención de la maestría por técnicos yadministradores significan mayor salario o bonos. Muchos profesionistas han crecido así con las empresas, pero si quedan desempleados podrán estar inhabilitados para trabajar enotras, pues están hechos a la medida de la maquila nodriza. Una especie de conceptohuxleyano. Así, todos ganan: la empresa, el empleado y la universidad. Todo queda comoen familia.
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