como la existente en los países en vías de desarrollo.Si como lo manifestó el Banco Interamericano del Desarrollo, que 100 años de avancescientíficos y tecnológicos separan a Latinoamérica del primer mundo, entonces, dadas lascondiciones miserables de numerosos países africanos y del oriente, ¿cuantos siglos estánretrasados los países más pobres del planeta respecto al adelanto europeo y de EU?De tal manera, las vías de ataque terrorista que los de Hollywood puedan talentosamenteimaginar, para el terrorista estratega podrán ser alternativas poco pensables y menos factiblesde realizar. Por el contrario, las ideas ofensivas del terrorista tercer-mundista podrán ser víasinvisibles o poco detectables a la mente ilusionista del guionista cinematográfico.Un ejemplo. ¿Podrían los ingenieros de Hollywood acostumbrados a resolver todo concientos de millones de dolares darle servicio y mantener funcionando una flota vehicular delos 50 sin que se les permitiera comprar refacciones nuevas cada vez que las necesitaran?¿Podrían idear sustitutos para cada una de las refacciones de esos autos?Eso lo hicieron los cubanos, ¡ni más ni menos que por 42 años!, y lo siguen haciendo. Loscarburadores, las bujías, los filtros y todas esas cosas necesarias para el funcionamiento de losautos de hace medio siglo (que además ya no se fabrican en la actualidad), fueron sustituidaspor artefactos hechizos manualmente y aún sin nombre en el diccionario.Y eso es tan sólo un ejemplo de cómo la imaginación del tercermundista responde a unasituación problemática específica. Una mente brillante nacida, criada y educada en el primermundo, no tiene la misma perspectiva para la solución de ciertos problemas que una mentesubdesarrollada que a diario lucha por sobrevivir en un ambiente hostil.A ese tipo de respuestas prácticas a problemas tecnológicos sesudos es a lo que en la fronteranorte de México, específicamente en Ciudad Juárez, se le conoce como
jale chicano
o
chicanada
. Es decir, para quien no lo sabe, consiste en la sustitución de un artefacto caro,inalcanzable o inexistente, por otro inventado, diseñado y amañado por quien lo necesita.En esta lógica, no es de descartar el surgimiento de nuevas tácticas de ataque por parte de losterroristas, sorpresivas
chicanadas
letales o amedrentadoras que agarren fuera de base a lasautoridades de Estados Unidos y a sus vecinos México y Canadá.Otra cosa en la que el primermundista piensa, o los analistas tercermundistas que tratan deemularlos, es que la supuesta intención de los terroristas es la de matar a miles de personas,pero que, por lo imposible, afortunadamente no ha sucedido así. Y ese es el asunto, lafortaleza del terrorismo con ántrax no reside en el número de víctimas mortales que causa,sino en los millones de bajas sicológicas que logra.Y esto es fácil de de ver. Los pocos casos de ántrax detectados están trastocando los sistemasde comunicaciones, provocan altibajos financieros, ocupan a miles de estrategas en suentendimiento, merman el pensamiento de los individuos, su seguridad en el trabajo, la
Leave a Comment