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Caducidad o Perención de Instancia - JAVIER BARRAZA - FABIANA SCHAFRIK

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CADUCIDAD O PERENCION DE INSTANCIA
 
CAPITULO IINTRODUCCION
 
1. Ambito de este trabajo. Las normas provinciales
 
La caducidad o perención de la instancia es una institución procesal. Por tal razón, aparecetratada de modo diverso en los sistemas de procedimiento a los cuales se aplica. De allí quelos códigos procesales provinciales tengan sistemas iguales, parecidos o distintos delCódigo Procesal Civil y Comercial de la Nación, al que denominaremos, en este trabajo,CPCCN.En esta obra trabajaremos sobre la base del citado código, sin perjuicio de remisiones, en lageneralidad de los supuestos, específicas a los códigos provinciales, cuando ellocorresponda.En el último capítulo transcribimos las normas españolas (Ley de Enjuiciamiento Civil), lasitalianas (Código Procesal), los antecedentes argentinos (leyes 14 191 y 4550) y los códigosprocesales provinciales y leyes referentes a la caducidad de la instancia. En esta ediciónagregamos además los códigos de los países del Mercosur (Brasil, Paraguay y Uruguay) ylos más recientes de Latinoamérica (Perú, Costa Rica).Existen en las provincias normas destinadas al procedimiento llamado “contenciosoadministrativo”. A ellas también nos referiremos en especial en el Capítulo II, cuando lasabordemos dentro del estudio de los procesos que presentan particularidades propias en lacaducidad.Sin embargo el tratamiento de los códigos provinciales no será extenso, La legislaciónprovincial es compleja y, dependiente de distintas frentes con esquemas y desarrollospropios. Hay diferencias de plazos, de sistemas, de ubicación, modalidades, etcétera. Unestudio pormenorizado de cada legislación excedería, con mucho, lo que nos hemospropuesto. Sin perjuicio de ello, a la cabeza del Capítulo XI se ubican las normas delCódigo Procesal nacional, debidamente relacionado con la ley 17.454 y concordadas conlos códigos provinciales.
1.1. Origen, concepto y fundamentos
 
A) Origen, antecedentes. Evolución.
 
 
El origen de la caducidad de instancia se encuentra discutido. Mientras que algunos autoressitúan la institución dentro del Código de Justiniano (III, 1, 13), otros, como Alsina,entienden que la limitación de los juicios a tres años no puede compararse con la perención,ya que aquélla liquidaba la acción. Esta interpretación está bien contradicha por MortaraAsevera este autor que en las primeras formas la perención presentó su aspectocaracterístico de un instituto político-social más que jurídico, y como se dice comúnmentede urden público más que privado. Cuando los autores franceses tomaron la caducidad,frente a las diferencias de tradición y de uso de las distintas provincias, que la monarquíano había podido unificar, “adoptaron la perención trienal; anunciándola como un retorno alDerecho justinianeo, pero en realidad construyeron un instituto muy distinto. Así consideraron la perención como el efecto del abandono de la instancia por parte del actor, yde conformidad con el principio de que tina convención no puede formarse sin elconsentimiento de ambas partes, impusieron al convenido la obligación de manifestar suconformidad de modo expreso para declarar la perención. Pero antes que la conformidadexpresa o tácita sea aceptada puede ser revocada, en consecuencia, en el Código francés nofue admitido que la perención se opere de derecho". Este criterio fue seguido hasta que elCódigo ginebrino vino a proponer la fórmula contraria, esto es que la perención se opera depleno derecho. De allí posteriormente surgieron las distintas formas conocidas. No obstanteen algunos otros países, como Alemania y Austria no se adoptaron normas sobre caducidadde instancia y así sigue hasta el presente.En el Derecho argentino se observan como antecedentes algunas normas de las Partidos (L.59 t 6 Pda. 3ª) que establecían que los pleitos sólo podían durar tres anos (similar alDerecho justinianeo) pero sin sanción alguna, por lo que al poco tiempo cayo en desuso. LaLey de Enjuiciamiento Civil española de 1855, no contenía norma al respecto, y por ello esprobable que nuestros primeros códigos procesales no hayan tratado la institución. Reciénla Ley de Enjuiciamiento de 1881 contempló el instituto en los artículos 411 a 420, y sinduda influyó en la legislación local.Sin embargo, en la Argentina se atribuye el nacimiento de la perención a otra cuestión. Seha dicho que la perención no aparece sino como consecuencia de la aplicación del artículo3987 del Código Civil que establece que la interrupción de la prescripción, causada por lademanda, "se tendrá por no sucedida si el demandante desiste de ella, o si ha tenido lugar ladeserción de la instancia, según las disposiciones del Código de Procedimientos…".Asegura Alsina que, como consecuencia de este artículo, algunas provincias dictaronnormas sobre la perención de instancia, siendo la primera la de Buenos Aires del 28 dediciembre de 1889, luego sustituida por los artículos 251 a 258 del Código deProcedimientos de la misma.Este Código, durante su vigencia, tuvo algunas reformas, hasta que fue sustituido por elactual Código Procesal que trata el tema en sus artículos 310 y siguientes, similar a la ley17.454 (CPCCN), pero adaptado a la situación provincial. En 1896 se dictó el Código deProcedimiento de Córdoba y legisló el instituto en los artículos 1123 a 1132. Esteordenamiento está aún vigente. También lo hicieron otras provincias como Corrientes en1909, Entre Ríos, Jujuy, San Juan, etcétera. La Nación, que no tenía norma, aplicaba en lageneralidad de los casos el plazo de prescripción a la instancia, por lo cual para que se
 
extinguiera el proceso a veces tenían que pasar hasta treinta años. Esto obedecía, segúnJofré, a la falta de sanciones de que adolecían las leyes de Partidas recordadas. Ante estasituación se dictó la ley 4550 de 1905 que vino a solucionar dicho problema, siendosustituida posteriormente por la ley 14.191 de 1953 y más tarde por el CPCCN de acuerdo,primero con la ley 17.454 y luego, con su reforma 22.434.
B) Concepto.
 
En el Diccionario de la Real Academia Española, edición 1992, la palabra caducidadaparece como derivada del derecho sustancial cuando se define como "acción y efecto decaducar, perder su fuerza una ley o un derecho". Recién como una variante específica decaducidad de la instancia, se dice: "Presunción legal de que los litigantes han abandonadosus pretensiones cuando, por determinado plazo, se abstienen de gestionar en los autos". Encambio, al hablar de perención, en una acepción única, expresa "prescripción que anulabael procedimiento, cuando transcurría cierto número de años sin haber hecho gestiones laspartes".El Código Procesal Civil y Comercial de la Nación (CPCCN), sancionado como ley17.454, cambió la denominación anterior, perención de la instancia (ley 14.191 y susantecedentes), por la de caducidad de la instancia. Nada nos aclara sobre el particular laExposición de Motivos, de modo que la única explicación posible es que se ha optado porun nombre más moderno para el instituto. No obstante la aplicación de la expresión puederesultarnos técnicamente menos clara que la anterior, porque tiene el inconveniente de sertributaria de la caducidad sustancial por un lado, y por otro confundirse con la caducidad dela acción (infra 1.2.2.). Sin perjuicio de lo dicho, algunas provincias conservan el términoperención, que era usado por las leyes nacionales anteriores (14.191 y 4550).Ahora bien, las acepciones dadas, por el Diccionario de la Academia son ambas incorrectaspara definir la caducidad de la instancia, ya sea en la voz correspondiente a ésta, cuanto enla voz perención; veamos por qué. En el terna de la caducidad no se trata de que lapresunción legal considera que los litigantes han abandonado sus pretensiones.En primer lugar no es el caso de los litigantes, sino de uno de ellos, y no se presume que haabandonado la pretensión sino la instancia, que es una cosa muy distinta.Tampoco nuestra perención anula el procedimiento ni requiere un determinado número deaños. En la actualidad, como máximo un año en algunas provincias (aunque la ley nacional4550 establecía un plazo de dos años).Yendo ahora al concepto que nos merece el instituto, podemos decir que la caducidad deinstancia "es una institución procesal aplicable a los procesos dispositivos, en virtud de lacual, ante la inactividad de la parte sobre quien pesa la carga de operar el procedimiento,durante determinado lapso, de oficio o a pedido de la parte contraria, el tribunal puededeclarar el cese del curso de la instancia" En razón de lo expresado, corresponde hablar dela instancia aunque previamente nos referiremos a una serie de distinciones que resultanimportantes. Debemos aclarar también que esta definición no es omnicomprensiva, pues en

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