fin a la Guerra Hispano-Americana.
La administración estadounidense que se establecióen la isla trajo consigo una nueva interpretación de las relaciones entre la metrópolis ysus colonias, y de cómo encajar la entidad puertorriqueña dentro de la sociedadestadounidense de la época, basada principalmente en la tradición del derecho anglo-sajón y los precedentes desarrollados durante las décadas de expansión territorial por elcontinenete norteamericano.
Ante esta nueva realidad, el liderato político puertorriqueñose divide en frentes ideológicos definidos primordialmente por las fórmulas deautogobierno propuestas como alternativa al régimen colonial impuesto por Washington:la autonomía (obtener mayor control local al mismo tiempo que se mantienen lazos permanentes con la metrópolis estadounidense); la anexión (incorporación de la islacomo estado federado); y la independencia (soberanía propia, ya sea desligada jurídicamante de los EE UU ó en forma híbrida como protectorado).
Estas diversasalternativas reflejan el idealismo nacionalista del siglo XIX, templado en la realidad pragmática enmarcada por los intereses de la metrópolis estadounidense.
Este artículo primero explorará las deficiencias de las alternativastradicionalmente propuestas para la descolonización de Puerto Rico.
En segundo lugar,se presentará el nuevo entorno jurídico y geopolítico que moldearán los procesos a usar por nacionalidades sin estado propio para lograr soberanía y autogobierno en el sigloXXI, haciendo énfasis en la disminución de poder del Estado nacional frente aorganizaciones supranacionales, y a la descentralización administrativa. En tercer lugar,
2
Treaty of Paris, December 10, 1898, US-Spain, 30 Stat. 1754 (1898), T.S. No. 343.
3
Efren Rivera Ramos, The Legal Construction of American Colonialism: The Insular Cases (1901-1922),65 Rev. Jur. U.P.R. 225 (1996)
4
Arturo Morales Carrion [ ]
5
Morales Carrión, supra note 4, [ ]
6
Puerto Rico continúa siendo en la actualidad una colonia de los Estados Unidos, ya que el Congresoretiene poderes plenarios sobre la isla; carece de soberanía propia; y los puertorriqueños carecen de participación efectiva en los procesos legislativos federales. Vease Rivera Ramos, supra nota 3, en 225.2
Add a Comment
Patrianewsleft a comment
guajatacaleft a comment
guajatacaleft a comment
guajatacaleft a comment
guajatacaleft a comment