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cuestionarse las actitudes instaladas. No fue otra cosa lo que, a lo largo del siglo XIX, hicieronlos grandes creadores, enfrentados a los paradigmas de la revolución francesa, del socialismoapoyado en proyectos utópicos, o del socialismo de transición o del 48...Esta exigencia de renovación y de replanteamiento se traduce por la voluntad derecuperación de los formas de relación más participativas y creativas, y cuyo base inicial noes otra que el reconocimiento de una pluralidad socialista esencial. Estas formas creativasbuscan recuperar claves tradicionales como la horizontalidad organizativa, el libre debate, laacción directa, propia de los interesado/as, la oposición clara a las izquierdas másconvencionales, y apuesta por un curso organizativo lo más abierto posible. Se trata dedebatir antes que afirmar, que coexistir antes que hegemonizar, y de actuar en común antesque hacer las guerras por la cuenta de unos u otros. Entre otras cosas se trata de neutralizarlas inclinaciones cainistas dentro de las tradiciones y de los movimientos, y por lo tanto deimponer el diálogo donde antes primaban las acusaciones. Se trata por lo mismo de recuperarlas concepciones más abierta y pluralistas en el terreno de la historia, y expulsar en lo posiblelos dogmatismo y las seguridades escolásticas que convertían a los otros, sobre todo a loscríticos, en agente del adversario y cosas por el estilo.Vivimos unos tiempos en los que, si bien las condiciones materiales (de una revolucióntecnológica sin precedentes), son cada vez idóneas para la liberación humana, para alcanzarla mayor calidad de vida y el máximo de libertad, resulta que la dominación ideológica delegoísmo propietario y consumista está siendo más devastadora que nunca, llegando acorromper conceptos como democracia y libertad, pero también otros más arduos comoanarquista o libertario, parámetros deformados hasta extremos increíbles con tal deconvertirlos en refinados instrumentos de justificación de la primacía del yo privilegiado, endetrimento del nosotros, del individualismo solidario...Contrarrestar el peso agobiante de esta hegemonía, y sus correspondientes imposturas yfalsedades para restablecer la verdad histórica, hacerla asequible al mayor número detrabajadore/as, deviene por lo mismo, una exigencia...Evidentemente, esta es una empresacolosal dentro de la cual trabajados como éste se justifican como granos de arenas, y loquieren hacer en el terreno de la divulgación didáctica, inexcusable para la gran mayoríatrabajadora ajena a las lecturas digamos universitarias. Este y no otro es el sentido de esteproyecto, el propio de un “recopilador”.Durante décadas, el autor ha ido seleccionado a los y las protagonistas de una extensabibliografía sobre la historia libertaria, general y particular, y a partir de aquí ha establecido un“fichero” en el que ha condensado toda las información posible a través de la selección de lasindividualidades más destacadas en dicha bibliografía. Evidentemente, este criterio es tan justo o injusto como pueda parecer, por eso se habla
de un
diccionario. La línea de enfoqueestá guiada por el mayor respeto a los datos y con el menor grado posible depronunciamientos, lo que no significa rehuir de apreciaciones consideradas puntualmentecomo necesarias.Su objetivo ha sido ofrecer una visión lo más desprejuiciada posible, anotando lasdiferencias y las críticas (desde fuera o desde dentro, que muchas veces han sido mucho másafiladas), y tratando de reducir en lo posible mis propios pronunciamientos delante deacontecimientos marcados por las polémicas. Aunque se pueda hablar de ciertas afinidades,esté no es un trabajo hecho “desde dentro”, no da por incuestionable ningún principio por lasencilla razón de que todos y cada de los cánones establecidos han sido librementeinterpretado según escuelas y circunstancias, considerando que en el anarquismo organizadono solamente transcurrieron diversas heterodoxias, sino también tendencias y personalidadesque mantuvieron diversos grados de conexión fronteriza con otras opciones, comenzando conla masonería (Bakunin, Lorenzo), el cristianismo (Tolstoy), el liberalismo (Flores Magón), el
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