• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
 
Comentario a la 2
o
Epístola a Timoteopor Juan Calvino
 
INTRODUCCIÓN
No puede afirmarse con absoluta certeza por la historia de Lucas en quétiempo fue escrita la Primera Epístola. Pero no dudo que, después de esetiempo, Pablo tuviera comunicación personal con Timoteo; y aun es posible(si ha de aceptarse la opinión general) que Pablo lo tenía como compañero yayudante en muchos lugares. Mas podría deducirse fácilmente que él estabaen Éfeso cuando esta Epístola le fue escrita; porque, al fin de la misma (2Tim. 4:19) Pablo "saluda a Priscila y a Aquila, y a la casa de Onesíforo", elúltimo de los cuales era de Éfeso, y Lucas nos informa que los otros dos sequedaron allá cuando Pablo navegó hacia Judea (Hch. 18:18,29).El objeto principal de la carta es confirmar a Timoteo, tanto en la fe delEvangelio, como en la pura y constante predicación del mismo. Con todo,estas exhortaciones derivan considerable importancia también por el tiempoen que Pablo las escribió. Él tenía presente la muerte que esperaba sufrir porel testimonio del Evangelio. Por consiguiente, todo lo que leemos aquí,tocante al reino de Cristo, a la esperanza de la vida eterna, a la luchacristiana, a la confianza en confesar a Cristo, y a la certeza de la doctrina,debe ser considerado por nosotros, no como si hubiese sido escrito con tinta,sino con la propia sangre de Pablo; porque nada afirma él sin que ofrezca laprenda de su muerte; por lo tanto, esta epístola puede considerarse comouna solemne suscripción y ratificación de la doctrina de Pablo.Es de importancia recordar, sin embargo, lo que afirmamos en la exposiciónde la Primera Epístola, que el Apóstol no la escribió meramente por causa deun solo hombre, sino que exhibió, bajo la persona de un hombre, unadoctrina general, la cual después sería transmitida de una mano a otra. Yprimero, después de haber alabado la fe de Timoteo, en la cual había sidoeducado desde su niñez, le exhorta a perseverar fielmente en la doctrina quehabía aprendido, y en el oficio que se le había encomendado; y, al propiotiempo, para que Timoteo no se desanimara por el encarcelamiento de Pablo,o la apostasía de los demás, éste se ufana de su apostolado y de larecompensa que le espera. De igual manera alaba a Onesíforo, para animar aotros mediante su ejemplo; y porque la condición de aquellos que sirven aCristo es dolorosa y difícil, Pablo saca comparaciones tanto de losagricultores como de los soldados, de los cuales los primeros no vacilan entrabajar mucho en el cultivo de la tierra antes de que puedan ver algún fruto,mientras que los últimos hacen a un lado todos sus cuidados y empleos a finde dedicarse completamente a la milicia bajo las órdenes de su general.A continuación, Pablo da un breve sumario de su Evangelio, y ordena aTimoteo entregarlo a otros, y tener cuidado de que sea transmitido a la
 
posteridad. Habiendo aprovechado esta ocasión para mencionar nuevamentesu encarcelamiento, se yergue con santa firmeza, con el fin de animar aotros con su noble valor; porque nos invita a todos nosotros a contemplar, juntamente con él, aquella corona que le está reservada en el cielo.También le ordena que se abstenga de entrar en disputas contenciosas ycuestiones vanas, recomendándole, por otra parte, promover la edificación; ya fin de demostrar más claramente cuan grande mal es éste, Pablo relataque algunos han sido arruinados por dicho mal, y particularmente mencionaa dos, Himeneo y Fileto, quienes, habiendo caído en absurda monstruosidad,como para echar abajo la fe de la resurrección, sufrieron el horrible castigode su arrogancia. Mas como las caídas de esa naturaleza, especialmente dehombres distinguidos y de aquellos que disfrutaban de alguna reputación,regularmente van acompañadas de mucho escándalo, Pablo demuestra quelos creyentes no deben perturbarse por ellas, porque no todos los que llevanel nombre de cristianos pertenecen verdaderamente a Cristo, y porque laIglesia tiene que estar expuesta a la miseria de vivir entre hombresperversos e impíos en este mundo. No obstante, para que esto no asustaraindebidamente a las mentes débiles, él lo suaviza prudentemente, afirmandoque el Señor preservará a los suyos, a quienes ha elegido, hasta el fin.De nuevo vuelve a exhortar a Timoteo a perseverar fielmente en eldesempeño de su ministerio; y a fin de hacerlo más cuidadoso, predice lostiempos tan peligrosos que esperan a los buenos y a los píos, y tambiénanuncia que se levantarán hombres sumamente destructores; más enoposición a todo esto, Pablo lo confirma con la esperanza de un resultadobueno y próspero. Muy en especial, él le recomienda estar constantementeocupado en enseñar la sana doctrina, señalando el uso correcto de lasEscrituras, para que pueda saber que en ellas encontrará todo aquello que esnecesario para la sólida edificación de la Iglesia.A continuación, Pablo menciona que su muerte está cercana, pero lo hacecomo un conquistador que se apresura al triunfo glorioso, lo cual es untestimonio claro de una maravillosa confianza. Finalmente, después de habersuplicado a Timoteo que venga tan pronto como le sea posible, señala lanecesidad que proviene de su actual condición. Éste es el tema principal en laconclusión de la epístola.***
CAPITULO PRIMERO
1. Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa dela vida que es en Cristo Jesús,2. a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y deJesucristo nuestro Señor.
 
1. Pablo, apóstol. Desde el mismo principio podemos darnos cuenta de quePablo no pensaba sólo en Timoteo al escribir su epístola; de otro modo él nohubiera empleado títulos tan eminentes al afirmar su apostolado; porque¿qué objeto hubiera tenido emplear estos adornos en el lenguaje al escribir auno que ya estaba plenamente convencido del hecho? Por tanto, Pabloreclama esa autoridad sobre todos, que pertenecía a su carácter público; y lohace más diligentemente porque, estando cercano a la muerte, deseaasegurar la aprobación del curso total de su ministerio, ("Aunque, en todo loque Pablo nos ha dejado en forma escrita, debemos considerar que es Dios elque nos habla por la boca de un hombre mortal, y que toda su doctrina debeser recibida con tal autoridad y reverencia como si Dios visiblementeapareciera desde el cielo, no obstante, hay en esta epístola un asuntoespecial que tiene que tomarse en consideración: que Pablo, estando preso,y conociendo que su muerte estaba próxima, deseaba ratificar su fe, como sila hubiera sellado con su sangre. Así que, entonces, tan frecuentementecomo leamos esta epístola, pensemos siempre en la condición en que seencontraba Pablo en aquella época; es decir, que él no buscaba otra cosasino morir por el testimonio del Evangelio (lo cual realmente hizo), como suabanderado, para darnos una segundad más firme de su doctrina, y que nosafectara en forma más enérgica. Ciertamente, si leemos esta epístola conmás cuidado, descubriremos que el Espíritu de Dios se ha expresado a sí mismo en tal forma, con tal majestad y poder, que no podemos menos quesentirnos cautivados y anonadados. Yo, por mi parte, sé que esta epístola meha sido de más provecho que cualquier otro libro de la Escritura, y todavíame es provechosa cada día; y si alguno la examina cuidadosamente, no hayduda de que experimentará el mismo resultado. Y si deseamos rener untestimonio de la verdad de Dios, que penetre hasta lo íntimo de nuestrocorazón, es mejor que nos concentremos en el estudio de esta epístola;porque uno debe estar en un profundo sueño, y debe serextraordinariamente estúpido, si Dios no obra en su alma cuando oye ladoctrina que de esta carta se desprende." Fr. Ser.), y sellar su doctrina, quetan arduamente se había esforzado por enseñar, para que fuese tenida comosagrada por la posteridad, y para dejar una verdadera imagen de ella enTimoteo.De Jesucristo por la voluntad de Dios. Primero, de acuerdo con estacostumbre, Pablo se llama a sí mismo "apóstol de Cristo". De aquí seconcluye, que no habla por su propia iniciativa, y no debe ser escuchado a laligera; y en cuanto a la forma, ciertamente como hombre, pero como unoque representa a Cristo. Mas por cuanto la dignidad del oficio es demasiadogrande para que pertenezca a cualquier hombre, salvo por don especial yelección de Dios, él al propio tiempo hace el elogio de su llamamiento,añadiendo que fue ordenado por la voluntad de Dios. Su apostolado, pues,teniendo a Dios como su autor y defensor, está fuera de toda disputa.Según la promesa de la vida. Para que su llamamiento quede másasegurado, lo relaciona con las promesas de la vida eterna; y es como sidijera: "Como desde el principio Dios prometió la vida eterna en Cristo, así Él
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...