del contrato sino después de desechada la proposición, o de trascurrido un determinado plazo, no puede retractarse en tanto no se cumplan esas condiciones, y si lo hace antes queello ocurra, la revocación tiene el carácter de intempestiva.En cualquier caso, la retractación de la oferta, al igual que la formulación de la misma, debehacerse en términos formales y explícitos. El arrepentimiento no se presume (art. 99 inc.final del Código de Comercio).La consecuencia fundamental que origina la revocación oportuna de la oferta es quitarle suvigencia, lo cual obsta para que el consentimiento se forme y para que el contrato surja, por ende, a la vida jurídica. Por el contrario, el arrepentimiento inoportuno del proponente noimpide la formación del consentimiento, porque el contrato se ha perfeccionado entre las partes y tiene para ellas el carácter de ley (art. 1545 del Código Civil).A pesar de que la retractación expresada en tiempo y forma produce como efecto que elcontrato no surja con todos los derechos y obligaciones que le son propios, el proponenteresulta, de todas maneras, responsable de indemnizar los gastos que la persona a quien fueencaminada la propuesta hubiese hecho y los daños y perjuicios que hubiera sufrido (art.100 del Código de Comercio). Es curiosa la obligación que la norma citada impone aloferente, toda vez que, por no haberse generado el contrato, en principio, no debería quedar afecto a ninguna responsabilidad. El fundamento del deber de indemnizar se encontraría eneste caso en que si bien es cierto todavía no existe contrato porque no hay consentimiento,no es menos cierto que habría una especie de negociación en estado de gestación, etapa de pour parler, como se denomina en el derecho francés. En la doctrina nacional se haentendido que en este caso no existe responsabilidad contractual ni extracontractual, sinouna variante particularísima que podría denominarse “responsabilidad precontractual”.La responsabilidad del policitante que se retracta tempestivamente, se hace efectiva segúnlas reglas de la responsabilidad extracontractual en juicio de lato conocimiento.Por último, el artículo 100 inciso final del Código de Comercio contempla la posibilidad para el oferente de exonerarse de la obligación de indemnizar, cumpliendo el contrato propuesto.6. Caducidad de la oferta. Es otro motivo que determina la pérdida de su vigencia. Ella se produce, a su turno, por muerte del proponente, incapacidad sobreviniente del mismo,quiebra y expiración del plazo legal o convencional.Analizaremos separadamente cada una de estas situaciones: –Muerte del proponente. Puede suceder que el oferente fallezca antes que se acepte su proposición en orden a celebrar un determinado contrato. En este caso desaparececonjuntamente con él su voluntad, por lo que el consentimiento, que es esencialmente unacuerdo de voluntades, no llega a formarse. Cuando el policitante se ha obligado a esperar respuesta dentro de un determinado plazo y pendiente este último fallece antes que se hayadado la aceptación, se discute si esa obligación se transmite a los herederos y un sector dela doctrina se orienta por una respuesta positiva. –Incapacidad sobreviniente del oferente. Si en el tiempo que media entre la formulación dela oferta y la aceptación de la misma, el proponente sufre una incapacidad que le prive de lalibre administración de sus bienes (por ejemplo, declaración de interdicción), la proposiciónde contrato caduca. Sabemos que los requisitos de validez deben concurrir al tiempo deformarse el consentimiento, y si así no sucede, éste no surge para dar vida al contrato. –Quiebra del policitante. En el evento de que el oferente sea declarado en quiebra antes quese haya aceptado su oferta de celebrar un determinado contrato, caduca asimismo la
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