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Artículo aparecido como: L’Arqueologia Social Peruana: ¿Mite o Realitat?.
Cota Zero
19: 90-100. Vic. España. 2004
_______________________________________________________________LA ARQUEOLOGÍA SOCIAL PERUANA: ¿MITO O REALIDAD?
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HENRY TANTALEÁN
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RESUMEN
Este artículo realiza el balance de una línea teórica que se originó en el Perú de los años ´70 delsiglo XX denominada
 Arqueologia Social
. Dicha linea teórica, inspirada en el materialismohistórico, planteó una arqueología coherente tanto con su objeto de estudio como con la sociedad ala que se debia históricamente. Se espera evaluar dicho posicionamiento teórico y su despliegue enel tiempo desde la perspectiva de un observador/participante de dicho posicionamiento
.
ABSTRACT
This paper analyze a theoretical approach developed in the decade of the 70s of the last century inPeru known like
Social Archaeology
. This approach inspired in the historical materialism proposeda coherent archaeology both with its subject of study as with a compromise with the society whereit is originated. We expected to evaluate this theoretical approach and its development in the timefrom an observer/participant point of view.
INTRODUCCIÓN
En 1974 el antropólogo peruano Luis Lumbreras Salcedo publicó el, ya casi mítico,libro
“La Arqueología como Ciencia Social”
, texto que se toma como el manifiesto de unanueva y alternativa manera de hacer arqueología reconocida en los círculos académicoscomo
 Arqueología Social Latinoamericana
(ASL)
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(Mc Guire 1992, Patterson 1994, Politis1995, 2003). El objetivo fundamental de este libro, y el consiguiente debate que seesperaba, fue el de promover una manera diferente de hacer arqueología inspirada en elmaterialismo histórico, que primordialmente planteaba que la arqueología debería tener unapraxis que impactase en la sociedad a la que se debía y, en último caso llevarla a un cambiode sus condiciones materiales de existencia presentes.
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Muchas reflexiones vertidas en este articulo fueron expuestas en nuestra tesis de maestría defendida enSeptiembre del 2002 en el Doctorado en Arqueología Prehistórica de la Universidad Autónoma de Barcelonay que se han visto beneficiadas por los comentarios pertinentes de diferentes miembros del Departamento dePrehistoria de la UAB.
 
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Departamento de Prehistoria, Facultad de Letras y Filosofía. Universidad Autónoma de Barcelona. Correoelectrónico: henrytantalean@yahoo.es
 
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Asimismo, la ASL ha sido y es un punto de referencia inevitable en la historia del pensamiento arqueológicoy, ciertamente ha sido objeto de discusión (
v.gr.
Patterson 1994, 1997; Oyuela-Caycedo
et al.
1997,Benavides 2001). Más allá de las críticas a la ontología, epistemología y proyección social de la ASL que sevierten en los mismos, dicho forum revela la contradicción existente entre la trascendencia de la ASL y suaceptación por la academia oficial (leáse dominante).
 
 
2Como muchos otros discursos, dicha arqueología se desarrolló en una situación
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históricaque la condicionó. En el caso de la
 Arqueología Social Peruana
(ASP), en sus inicios estadependió material e ideológicamente del apoyo de un Gobierno Militar con característicassocialistas (Politis 1995). De hecho, las principales posiciones académicas y deinvestigación fueron asumidas por arqueólogos simpatizantes de esos gobiernos, entre ellosLumbreras (Oyuela-Caycedo
et al.
1994: 367).Nosotros creemos que ha pasado un tiempo suficiente como para plantearnos sí loslineamientos teóricos, epistemológicos y políticos de la ASP se han cristalizado y actuadoen la realidad peruana, sobre todo cuando es en el Perú donde se han dado condicionessociales, económicas y políticas como para ser llevada a la práctica. Asi pues, unaevaluación de dicha arqueologia es necesaria desde que asumimos que la ASP existe comoun linea teórica que ha inspirado directa o indirectamente a generaciones de arqueólogosposteriores a la proclamación del manifiesto de Lumbreras.Nuestro balance crítico no podría ser menos hermenéutico que el de otros arqueólogos si nopodemos argumentarlo mediante algún elemento objetivo y material que pueda serobservado independientemente del autor de dicho discurso. Por ello, creemos que unelemento objetivo para cuantificar la praxis de la ASL es la publicación de textos queaborden la prehistoria desde esa perspectiva. Así pues, sí se llevaron a cabo excavaciones oinvestigaciones arqueológicas bajo la cobertura de la ASP en estos últimos 30 años, estasaparecerán en nuestro análisis bibliográfico
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y para el cual hemos tomado como punto dereferencia a la revista
Gaceta Arqueológica Andina
, el órgano de difusion del colectivofundado por Lumbreras (INDEA). De este modo, evaluaremos la proyección de laproducción materialista historica hacia la comunidad académica, sin llegar a proponer juicios de valor, mediante el análisis de la producción bibliográfica realizada por los autoresque explicitan su posición teórica, vale decir, la materialización de sus ideas. Obviamente,el impacto real en la academia o el público no puede ser cuantificado en términos realesmediante este análisis. Sin embargo, creemos que es un buen argumento y, porque no, elinicio de un nuevo debate que ayude a superar los problemas que seamos capaces depercibir.
DESARROLLO HISTÓRICO DE LA ARQUEOLOGÍA SOCIAL PERUANA
Como cualquiera de los países dominados por una clase burguesa, los paíseslatinoamericanos siguieron un proceso económico y social similar a la de sus homólogosnorteamericanos y europeos no bien pudieron desasirse del dominio imperialista,principalmente español. Los procesos de afianzamiento de los beneficios materiales de unaclase dominante generalmente producen identidades nacionales, la misma que se justifica
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En este texto utilizaremos la palabra “
situación”
con el objetivo de superar el término tan extendido de
contexto
que nos parece limitado y estático. Creemos que el término
situación
expresa de mejor manera laconvergencia de diferentes factores en un tiempo y espacio concreto.
 
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En nuestro análisis, la ASP se contrastará con los dos principales tipos de arqueología que se ejercen en elPerú (la historico-cultural y la procesualista) con el objetivo de determinar si la primera ha competidobibliográficamente con estas o sólo han resultado ser publicaciones anecdóticas y esporádicas para elconsumidor arqueológico.
 
 
3mediante la búsqueda de sus
“antepasados históricos directos”
que se suponían poseedoresde una
esencia nacional
que trasciende en el tiempo. Surge, entonces, el nacionalismo quetrata de justificar y afianzar al estado-nación mediante estudios históricos y arqueológicos,cuestion que para la clase dominante de los paises latinoamericanos era de primerísimaimportancia puesto que en estos países la
unidad étnica
es una falacia y más bien la luchade clases se prolonga más allá de su proclamada Independencia.De todas formas, la arqueología como disciplina científica, no nació en estos países hastalas últimas décadas del siglo XIX (Politis 1995: 198-199) y, en el caso concreto del Perú enlos inicios del siglo XX (Pozzi-Escott 2002). Paradójicamente, dicha arqueología se iniciócon la presencia en estos países latinoamericanos, como es el caso del Perú, deinvestigadores extranjeros, como el alemán Max Uhle (Politis 1995: 200). Con ellos, elparadigma dominante de ese entonces, el evolucionismo cultural (y sus concepciones decómo las de “sociedades avanzadas” y “sociedades atrasadas”), fue deslizado e instauradoen la interpretación de las sociedades prehispánicas.Posteriormente, la influencia de los Estados Unidos se hizo notar hacia el comienzo delsiglo XX, tanto como sus intereses económicos y políticos en Latinoamerica ibanaumentando (Patterson 1986). Por ello, el paradigma evolucionista social con el cual seinicia la arqueología académica será sustituido por el historicista cultural
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, un paradigmaque en ese marco de colonialismo económico (sobre todo a partir de la victoria de los
 Aliados
en la II Guerra Mundial y la consiguiente hegemonia de los U.S.A enLatinoamerica) y, consecuentemente el ideológico, sirvió de mejor manera para lospropositos imperialistas
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.Sin embargo, en los años previos a que el historicismo cultural adquiriese relevancia enUSA, en países como Perú y México también se desarrolló un movimiento social y políticocontrario al colonialismo económico e ideológico denominado
"Indigenismo”
. Estaideología homogeneizante y cohesionante (re)producida en el Perú por la clase burguesa y,consecuentemente, por el Estado para defender sus intereses, aparecería tan temprano comoen 1867 de la mano de Juan Bustamante (Aguirre-Morales 2001). Dicha ideologíaidealizaba el pasado prehispánico (principalmente al Imperio Inkaiko) y fue llevada aldiscurso arqueológico por Luis E. Valcárcel a comienzos de siglo XX (ver Patterson 1994:531). Este Indigenismo fue mejor utilizado por la clase dirigente representada en elpresidente Augusto B. Leguía (1919-1930) y sirvió para crear un nacionalismo que buscabaafianzar al Estado a través de la idealización del pasado prehispánico. Con ese objetivoJulio C. Tello, se convertiría en el
arqueólogo oficial
de esta politica histórica.
 
Así pues, entre los antecedentes de los planteamientos de la ASL estuvieron por un lado,una ideología nacionalista y anticolonialista, como el
 Indigenismo
y, por el otro unaideologia claramente relacionada al capital internacional norteamericano. En ambos casos,
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Uno de los objetivos principales de l@s historicistas culturales norteamerican@s fue el de construir
“secuencias culturales”
, como la que se desarrolló a partir del
“Proyecto Virú”
de 1946 (Willey 1952)
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La tradición de investigación de arqueología realizada por norteamerican@s en el Perú, concretamente elparadigma histórico cultural, se consolidaría con la conferencia denominada
“Reappraisal of Peruvian Archaeology”
(Schaedel y Shimada 1982).
 

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