Bolcheviques y mencheviques
autor Raquel E. Andreuviernes, 05 de diciembre de 2003
El 17 de julio de 1903 se celebró en Bruselas primero, luego en Londres por motivos de seguridad, el II Congreso delPartido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR). Con 43 delegados que representaban a miles de militantes, a diferenciadel primer congreEl 17 de julio de 1903 se celebró en Bruselas primero, luego en Londres por motivos de seguridad, el II Congreso delPartido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR). Con 43 delegados que representaban a miles de militantes, a diferenciadel primer congreso, el partido ya tenía una influencia entre centenares de miles de trabajadores.Este congreso fue elprimero en el que realmente se tuvo la oportunidad de discutir a fondo las cuestiones políticas y organizativas másimportantes. Una de primer orden fue la cuestión nacional, que enfrentó a la mayoría (los iskristas, que tomaban el nombredel periódico marxista Iskra, representados por Lenin, Mártov y Plejánov) con el Bund, la organización socialdemócrata judía. Durante décadas la Rusia zarista había oprimido brutalmente a las minorías nacionales y Lenin anticipó queinevitablemente eso llevaría a tendencias centrífugas dentro de Rusia. Por eso su defensa del derecho a laautodeterminación tenía el objetivo de atraer el potencial revolucionario de los trabajadores de las nacionalidadesoprimidas al programa de la revolución socialista. Esto significaba que estos pueblos pudieran disponer de sí mismos,decidiendo libremente el tipo de vinculación con el resto del Estado, incluso en el caso que decidieran independizarse.Junto a la cuestión nacional, el congreso debatió el modelo de partido. Aunque pareciera contradictorio, Lenin defendía quepara acabar con la opresión centralista del estado zarista, el partido que debía derribarlo tenía que basarse en la unidad delos trabajadores por encima de diferencias nacionales, de raza o religión, a la vez que insistía en la necesidad de unaorganización centralizada y disciplinada.Una organización revolucionaria no es el prototipo del estado futuro sino el instrumento para conseguirlo y todoinstrumento debe ser adecuado para fabricar el producto, pero no tiene porqué asimilarse a él. Los futurosbolcheviques se oponían a organizar el partido en federaciones nacionales, dividiendo a los trabajadores en líneasnacionales dentro de su propia organización. Años más tarde se comprobó lo acertado de esta posición, ganando a lamayoría del proletariado de las nacionalidades oprimidas para la revolución socialista.Por primera vez,bolcheviques y mencheviquesEl desarrollo de un partido obrero no se da en el vacío, sino en medio de enormes presiones de clases ajenas y lasluchas entre las diferentes fracciones en el POSDR eran su reflejo: los economicistas reflejaban la tendencia de losintelectuales a no creer en la capacidad de la clase obrera, limitándose a consignas reformistas; los bundistas alnacionalismo pequeño burgués, elevando los intereses nacionales por encima de los del conjunto de la clase obrera.Sólo entre los iskristas parecía que todo era unidad, hasta que una discusión ensombreció el desarrollo de la reunión.Un tema organizativo enfrentó a Lenin y Mártov: la cláusula que trataba sobre “¿Quién debe ser considerado unmiembro del partido?” El borrador de Lenin declaraba: “un miembro del POSDR es aquel que acepte suprograma, apoya al partido económicamente y participa personalmente en una de las células del partido”. Mártovse opuso y propuso como alternativa: “un miembro del POSDR es aquel que acepte su programa, apoya alpartido económicamente y dé regularmente al partido su cooperación personal bajo la dirección de una de las células delpartido”. A primera vista sólo había una pequeña diferencia, pero detrás de la propuesta de Mártov había unaactitud conciliadora, que suponía empañar las diferencias entre militantes y simpatizantes. En palabras de Axelrod:“debemos tener cuidado de no dejar fuera de las filas del partido a gente que conscientemente, aunque quizásno muy activamente, se asocia con el partido”.La presión de las capas medias e intelectuales que rodean al partido exigen a éste que adapte su programa y susestructuras organizativas a sus intereses. Los miembros más antiguos del POSDR como Axelrod, Zasúlich y Mártovmantuvieron una gran vinculación en sus años de exilio con abogados, doctores, profesores universitarios, que aunqueradicalizados llevaban consigo enormes prejuicios: “apoyo sus objetivos, pero revelarme abiertamente comosocialista sería inconveniente y arriesgado. Piense en mi trabajo, mi posición, mis posibilidades de carrera”.En un primer momento Plejánov apoyó el borrador de Lenin: “...si algún profesor de Egiptología considera que,como sabe de memoria los nombres de todos los faraones [...] entrar en nuestra organización se encuentra por debajo desu dignidad, no tenemos necesidad de ese profesor”. Lenin ganó la mayoría del congreso a su propuesta. PeroPlejánov pronto rompería con los “mayoritarios” (“bolcheviques”) para pasarse a los“minoritarios” (“mencheviques”). Las estrechas relaciones personales con Axelrod y otrosviejos del partido le hicieron ceder. El gran teórico marxista, que puso las bases para el futuro desarrollo del partido,claudicó en un momento clave. Aunque años más tarde Lenin y Plejánov llegaron a colaborar en algunas cuestiones,sus caminos se separaron totalmente en 1912.
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