provisto de un pasaje en el S.S. “
Tantallon Castle”,
que partía para la Ciudad de El Cabo el 2 demayo. Sería Jefe de Estado Mayor en el ejército de Sir Frederick Carrington, en la operacióncontra las tribus rebeldes de Matabelelandia, en Rodesia..-Sus servicios habían sidoexpresamente solicitados por Sir Frederiek, quien habían tenido la oportunidad de apreciar lashabilidades de B-P en la expedición’del General Henry Smith a Zululandia, ocho años antes.-Baden-Powell exhaló un gran suspiro de alivio. Se había unido a su escuadrón del l3° deHúsares, estacionado ahora en Belfast
. “¡Qué sitio para apostar allí una caballería!.- Con laotra mitad acuartelada en los galpones del tranvía, allá en el suburbio de Falls Road.”
Eso eralo que había obtenido por andar buscando.- No era extraño que brincara ante la oportunidad deir de nuevo al Africa. y a la parte de Africa que tanto le había llegado a gustar.-El “
Tantallon Castle”
llegó a la Ciudad de El Cabo a las cuatro de la mañana del 19 demayo. A las nueve de esa misma noche Baden-Powell estaba a bordo del tren que se dirigía alnorte, rechinando durante tres noches y dos días y 900 millas (1.440 kms.) hasta Mafeking, elterminal del ferrocarril de la Colonia del Cabo, una pequeña ciudad que consistía de “unas pocas casas con techos de latón (acero corrugado)”.-B-P se encontró en Mafeking con el General Carrington.-Al siguiente día el General y él,con otros dos miembros del Estado Mayor. se embarcaron en un viaje de 447 millas (891 kms) aBullawayo, en el centro de Matabelelandia.-Viajaron en carruaje
:-“una diligencia regular tipo Buffalo Bill-Salvaje Oeste, suspendida por grandes ballestas de cuero a una armazón pesada yde construcción fuerte, tirada por diez mulas”
—con dos conductores, tres soldados deservidumbre y equipaje en el techo, los oficiales de Estado Mayor adentro, cada uno en su propia esquina.-Durante diez días y nueve noches los pasajeros fueron “bamboleados y zarandeados,lanzados y cabeceados” en el crujiente y gimiente coche, a lo largo de los profundos surcos decarretas en la calcinada sabana. Paraban de tiempo en tiempo para cocinar las provisiones quehabían traído de Mafeking, deteniéndose de noche en alguna estación al borde del camino, enalgún
“kraal”
de nativos amistosos, continuando después de una parada de pocas horas conmulas “nuevas”, pero igualmente débiles.-El viaje fue tedioso, el sol ardiente, el mosquerío “tan tupido como polvo”.-Y diariamentetenían evidencia de los estragos de la temible fiebre aftosa, la contagiosa plaga del ganado queestaba extendiéndose a través de Sur Africa.-Pasaron carretas que habían sido abandonadasdebido a que los bueyes de tiro habían caído muertos en sus arneses.-Viajaron a través de unárea donde el terreno estaba cubierto con los esqueletos de los bueyes y mulas muertas (“
3.200bestias muertas en este sitio
”).-El hedor de la carne podrida era tan fuerte que “
uno podíaapoyarse en él”
. Y un día, una de nuestra propias mulas murió “sobre la marcha”.-Pero a pesar de todo B-P estaba contento. Para él, todas las incomodidades e inconvenientes“estaban compensados por el espléndido clima, las noches estrelladas y la vida en camisa defranela,”A medida que la diligencia se aproximaba a su destino el paisaje cambió, de la sabanaabierta a una serie de fantásticos montecillos —“kopjes”— pedregosos, separados por planiciesde altas hierbas. A través del Paso Mangwe. al final de la Montaña Matopo y hasta los espaciosabiertos de la meseta de Matabele, pasando pequeños fortines separados de 6 a 8 millas (9.6 a12.8 kms. entre sí.-Y finalmente la llegada a Bulawayo, a la una de la madrugada del 3 de junio.- 2El General Carrington y su Estado Mayor habían llegado para una tarea que. en los términosmás crudos, podría describirse como sacarle las castañas del fuego de la hoguera africana aCecil Rhodes —el Constructor del Imperio— y salvar a Rodesia para Rhodes y su CompañíaBritánica de Sur Africa.-Cecil Rhodes. el hijo de un clérigo inglés. había venido a Sur Africa en busca de salud en1870 a la edad de 17 años.-Había llegado en el pináculo de la fiebre de los diamantes einmediatamente había partido para los campos diamantíferos de Kimberley.-Para la época enque tenía 20 años, ya había hecho una fortuna.-Para cuando tenía 27 años era multimillonario yel fundador y director de la Compañía Minera “De Brees”.- Ese año se presentó a las eleccionesy resultó electo miembro de la Legislatura de la Colonia del Cabo.-A los 28 años estaba deregreso en Inglaterra, estudiando en Oxford y obteniendo el grado de
Bachelor of Art,
que sumala salud le había impedido lograr anteriormente. A los 33 anos, de regreso a Sur Africa, hizoun gran descubrimiento de oro que culminó con la organización de la Compañía Consolidada deCampos Auríferos, con él como Director.-Rhodes tenía el toque de Midas. Pero sus gustos eran diferentes de los del rey Midas.-Nocodiciaba el oro únicamente con el propósito de llenar sus arcas.-Para él la riqueza significaba poder. Y solo por medio del poder podía llevar a la realidad el sueño que le apasionaba:-hacer