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ENSAYANDO IDEAS Y REFLEXIONES EN TORNO AL PORQUÉ DE UNAGEOGRAFÍA PRÁCTICA Y ACTUALIZADA:LA PERCEPCIÓN DE LA SITUACION ACTUAL DEL GEÓGRAFO PROFESIONALARGENTINO COMO PRETEXTO DISPARADOR.
GARZA, Daniel*Dpto. de Geografía.Universidad Nacional de Río Cuartodanielgarzageografia@gmail.com RESUMENComúnmente las personas se preguntan
qué es lo que hace un geógrafo,
sobre todo cuando seenteran de la existencia de esta atípica profesión. Evidentemente la faceta profesional de estecientífico no tuvo el peso y el desenvolvimiento necesario en la sociedad argentina como paraevidenciar, sin la necesidad de explicaciones improvisadas, su rol más allá de la docencia.
Una
 
 geografía práctica y actualizada
es la proposición central de este trabajo, como suerte de pretexto para repensar las razones que justifican la necesidad, en la sociedad actual, de ungeógrafo práctico que logre resolver las situaciones problemáticas que acaecen a diario, o almenos proponer soluciones viables ante las mismas. Surge a su vez una gran inquietud: ¿por qué no ha construido el geógrafo a lo largo de los años su “lugar”, como profesionalcontratado, en las esferas de poder y decisión –tanto en el ámbito público como privado-mientras que otros profesionales científicos sí lo han logrado?Como es de imaginar, se hace imposible fundar esta tesis sin considerar, por un lado,reflexiones teóricas que constituyeron pensamientos esenciales en lo que respecta a la“Geografía Activa” y “Aplicada”; los requerimientos de la sociedad contemporánea para conla ciencia geográfica como profesión necesariamente práctica, por otro; revisando, a su vez,aspectos de la cruda realidad nacional en relación a las posibilidades reales de formación - degrado- que numerosas ocasiones recibe el geógrafo.La metodología consiste, por el momento, en el buceo bibliográfico -ponderando la consultade papers contemporáneos- y sugerencias realizadas a especialistas en teoría y epistemologíade la ciencia geográfica; en función al análisis y búsqueda de fundamentos a la propuesta de base o conjetura inicial. Ésta es quizás la característica antagónica a un ensayo tradicional-donde no hay necesidad de consultar aparatos documentales- ya que en el presente caso se haefectuado un abordaje sumamente crítico de la bibliografía disponible, evitando opacar laideología y presupuestos teóricos de quien escribe; por el contrario, complementando yconfrontando ideas, pero nunca sustituyéndolas.El presente trabajo se propone reflexionar y repensar argumentos en base a una geografía práctica, desde la aplicabilidad real y concreta de sus conocimientos científicos, como larepresentación más idónea a la hora de abordar las problemáticas socio-espaciales.Palabras claves: geografía práctica – problemáticas contemporáneas- rol profesional- esferasde poder y decisión – aplicabilidad del saber científico
1
 
 Punto de partida: Introduciendo algunos presupuestos e inquietudes iniciales
Aquellos que constituyen la comunidad científica de la Geografía, independientemente de lacorriente de pensamiento y escuela epistemológica que sustenten sus prácticas, consideranque la misma debe seguir existiendo y ser demandada; en otras palabras, ser requerida ynecesitada por el resto de las comunidades científicas y la sociedad en general. Al menos eneso coinciden, y para que la misma
siga en carrera” debe hacerlo reinventándose cada díadesde- y para- las problemáticas que atosigan la actualidad (1). Estas últimas son una buena,y justificada, causa de existencia científico-profesional.Horacio Capel (1998) sostiene que “(…)
los geógrafos parecen hoy preocupados por asegurar la identidad de la ciencia, una identidad que progresa porque cada vez hay más geógrafos, más departamentos de Geografía, más asociaciones y congresos (…) Pero que, a su vez, está amenazada como lo muestra la valoración relativamente escasa que se continúahaciendo de esta ciencia por las instituciones académicas y por el público en general (…)
”.Se sostiene, desde la convicción, que la producción de conocimientos geográficos esfundamental para los más diversos contextos y “ambientes”; y de hecho, el geógrafo puede pensar que la profesión debe gran parte de su existencia a los requerimientos cognitivos quedesde éstos mismos se efectúan. Entre los
 pretextos de existencia
, por llamar de algunamanera los posibles roles a desarrollar en la actualidad, se reconocen básicamente tres: 1)
 Docencia
 ,
2)
 Práctica Profesional 
e 3
)
 Investigación académica
 
(Agüero- Cóccaro.1994). En la actualidad se tiende, cada vez más, a discutir y replantear el segundo de los pretextos enunciados,
 
la faceta profesional del rol del geógrafo. Varios de los argumentosactuales del porqué de la geografía contemporánea giran en torno a la imperiosa necesidad deuna salida laboral práctica y urgente del geógrafo; fuera de las universidades e institucioneseducativas, donde tradicionalmente se ha desempeñado. Pero, ¿puede considerarse que se estáformando, desde el nivel superior, profesionales capacitados para insertarse, sin problemaalguno, en distintos organismos y/o empresas?En función al escenario planteado, sobre la actual situación del geógrafo profesional, el presente trabajo indaga, interpela y ensaya ideas bosquejando las principales vetas laboralesque se le exige a este científico del siglo XXI -que en gran parte de los casos aún no pudoresponder con soltura-, las posibilidades reales que se plantean desde la formación de grado ylos potenciales “peligros inconcientes” con los que puede topar y convivir llegando alextremismo del pragmatismo puro. Y por sobre todo, la gran incógnita que conduce eldesarrollo del trabajo: ¿puede una nueva versión de la geografía práctica y actualizada, ganar espacios que durante años no supo conquistar realmente? Suponiendo que lo lograra ¿qué posibilidades reales existen de formar sólidos geógrafos prácticos y permanentementeactualizados? ¿Cómo se asegura la formación de intelectuales competentes e innovadores a lahora de “pensar el espacio” y plantear factibles soluciones a las problemáticas socio-espaciales que acontecen a diario?Antes de iniciar el desarrollo del trabajo, vale aclarar que los interrogantes planteadosconstituyen problemáticas percibidas, basadas en la crítica situación del geógrafo argentino-como profesional independiente-, generando a su vez un punto de partida, una especie de“gran hipótesis” de trabajo
 ,
que con el correr del tiempo será aprobada o refutada en funciónde las pruebas y datos recabados a nivel país; por el momento es sólo una suposición inicial, por la cual se dispara la redacción de este ensayo y que, si bien la mayor parte de los autorescitados son internacionales, el trabajo referencia a la situación de gran parte de la comunidadgeográfica nacional.
2
 
¿Por qué una geografía “práctica”?
La búsqueda de respuestas quizás debería comenzar por algo básico que, en más de unaocasión, se deja para el mundo tácito, sobreentendido: “¿
 Para qué sirve la geografía
?” se preguntaba Yves Lacoste (1983) intentando disparar la redacción de una de sus tantas obrasinfluyentes en las carreras universitarias del momento. Escribía en consecuencia
“La geografía es uno de los medios para comprender el mundo, lo que está sucediendo en unos países más o menos lejanos, pero también para ver mejor las regiones que recorremos yconocer mejor los lugares en donde nos hallamos (…)”.
Con la simplista y veloz lectura del precedente párrafo es posible advertir que desde aquella publicación –perteneciente de todasformas a la contemporaneidad- al día de hoy, el porqué de la geografía se ha visto perturbadoy modificado sustancialmente y, entre otras cosas, podría acotarse que Lacoste utilizóexclusivamente tres verbos que hoy no se alcanzarían si los geógrafos quisieran ser requeridosy demandados por la sociedad: “
comprender”, “ver” y “conocer”
. En ningún momento precipitó
trasformar 
,
mejorar 
,
resolver 
o al menos:
 proponer 
.Indagar algo así como ¿Por qué se debe seguir “construyendo” geografía? ¿Qué causas hacenen el Siglo XXI que se estudie y produzca geografía? quizás inicie el esclarecimiento dealgunas de las inquietudes planteadas al comienzo o, por el contrario, la apertura de nuevosinterrogantes. Respecto a esas incógnitas, Capel (1998) dice:
“(…) la geografía debe seguir estudiándose por tres tipos de razones: 1) porque ya existe y es una ciencia con una larga yrica tradición intelectual; 2) porque es una disciplina con un gran valor educativo y formativo; y 3) porque hay problemas que la geografía, es decir los profesionales formadosen el campo de la geografía, pueden ayudar a estudiar y resolver (…)
”. Interesa centrar laatención en el tercer y último argumento, expuesto por este reconocido teórico de la ciencia, para disparar discusiones. Se coincide con él, no se niega su opinión; pero, si los profesionalesde la geografía están en condiciones de resolver esos problemas, ¿por qué rara vez estáncontratados por las esferas de poder y decisión –públicas o privadas-como profesionalesidóneos? ¿Será que directamente no se les permite el ingreso? ¿Por qué motivos ocurriríaesto? ¿Por qué la gente sigue sorprendiéndose al oír que existe la carrera de “geógrafo”?¿Cómo es posible que durante largos años de existencia como profesión- quizás no tantos, pero sí unos cuantos más que otros quehaceres-, la gente siga expresando que desconoce la presencia de una geografía fuera de las aulas?Vila Valentí (1983) demuestra que hace ya unos cuantos años el “
 para qué y para quiénes”
dela geografía, estaría representando una preocupación en el ámbito científico. Distingue a suvez, este autor, tres tipos de objetivos en la ciencia (1983:114): el
corográfico”, el “reflexivo” y el “pragmático”
. Es éste último el que más interesa rescatar ya que se percibe,en primera instancia, que la necesidad del pragmatismo en la geografía no es algo nuevo,constituye una demanda de otros tiempos que probablemente aún no encuentra su solución. No se sostiene que la geografía nacional se vio impedida a desarrollar una veta práctica paracon las demandas de la sociedad, por el contrario; sino que en todo caso, no ha sabidodefender el lugar desde el reconocimiento municipal, provincial y nacional como ámbitos propicios para la acción.Un aspecto que exclama dejarse en claro, atribuye que
 pragmatismo
no es “mala palabra” eneste trabajo. Esta aclaración deviene porque en los últimos años, se habla del “
 pragmatismocontemporáneo
” como una nueva emergencia ideológica del capitalismo neoliberal salvaje. Ysí, puede ser; pero no es ese tipo de pragmatismo por el que se brega, no se busca unageografía como medio para la acumulación y reproducción de capitales, ni el geógrafo comomedio hacia un fin práctico individual; sino una geografía pragmática para con los intereses populares de la sociedad, una geografía comprometida social y democráticamente a través dela faceta de profesional contratado, ya que desde este lugar no sólo podría criticar, sinoademás transformar.
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