Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword or section
Like this
24Activity
P. 1
JOSE LUIS BREA Estatuto de las prácticas Artística S.XXI

JOSE LUIS BREA Estatuto de las prácticas Artística S.XXI

Ratings: (0)|Views: 3,553|Likes:
Published by Arb Alete

More info:

Published by: Arb Alete on Oct 01, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/20/2013

pdf

text

original

 
 
José Luis Brea.
 
 El tercer umbral
 
2
 
El tercer umbral.
Estatuto de las prácticas artísticas en la era del capitalismo cultural.
 
José Luis Brea
 
Redactado 2000-2003
 
Primera edición como libro impreso, 2004
 
Editorial CENDEAC, Murcia.
 
ISBN 84-95815-37-0
 
Segunda edición revisada como libro impreso, 2008
 
Editorial CENDEAC, Murcia.
 
Imagen cubierta:
 
Casting
 
, 2000, Joao Onofre
 
La presente edición en formato PDF se publica como copia de autor para descarga libre
 
oseluisbrea.net/ediciones_cc/3rU.pdf 
 
Publicada en Julio 2009 bajo licencia Creative Commons
 
creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/ 
 
 
 
José Luis Brea.
 
 El tercer umbral
 
4
 
E
 
T
 
U
 
. E
 
L
 
ERCER
 
MBRAL
 
STATUTO DE LAS PRÁCTICAS ARTÍSTICAS EN LAS SOCIEDADES DEL
 
CAPITALISMO CULTURAL
 
Nadie pensaría que la condición del artista en una histor icidad dada podría ser ajena a la
 
organización en su contexto de la esfera del trabajo. Ese elemental principio
 – 
en realidad
 
muy escasamente aplicado en los estudios artísticos y culturales- es seguramente la idea
 
motriz del conocido texto benjaminiano del ―autor como productor‖
 
. Aplicándolo, resulta
 
1
 
posible pensar al autor-artista
 
al lado
 
del trabajador cualquiera, sin asignarle verticalidad
 
orgánica o jerarquía funcional alguna: sin colocarle ni en el papel de guía orientador del
 
proceso histórico ni en el de paternal productor de ideología que al trabajador material le
 
cor respondería, únicamente, consumir. Se trata de analizar cómo los distintos modos del
 
trabajo en cada epocalidad resuenan entre sí, f ormando ―sistema‖ o episteme, entrando
 
en
 
constelación.
 
Partiendo de esta idea básica, mi propósito es proponer una sucesión sintética de
 
articulaciones cruciales que desde mi punto de vista recorren y deciden el desarrollo del
 
arte que hemos llamado contemporáneo, basándola no tanto en la localización de cortes
 
estilísticos o formales cuanto en su relación a las transformaciones de la esfera del trabajo y
 
la producción, y cómo ellas determinan algunas demarcaciones significativas en la
 
especificidad del campo de las prácticas culturales, por un lado, y en su relación con los
 
modos y figuras del imaginario social, con las expectativas emancipatorias de la ciudadanía
 
y la construcción colectiva de las formas del ―espíritu objetivo‖, por otro.
 
Mi interés al establecer esta periodización no será entonces histórico o arqueológico, sino
 
principalmente
 
diagnóstico.
 
No me interesa tanto ofrecer
 – 
dicho de otra forma- una lectura
 
universalista y panor ámica del pasado reciente de las prácticas artísticas cuanto una
 
aproximación genealógica y dimensionada a la propia problematicidad del presente. Así,
 
me demoraré lo menos posible en la puntuación de esas constelaciones constitutivas de
 
historicidades ya pasadas
 – 
y por lo tanto intuitivamente fáciles de situar- para poner mi
 
mayor énfasis en la cartografía urgente y provisoria de esa otra
 
constelación presente
 
que
 
como sujetos de acción y pasión en este campo de la visualidad nos concierne todavía.
 
Dicho de otra manera, insistiré menos en la caracterización de los dos primeros estadios
 
1
 
Walter Benjamin, ―El autor como productor‖, en Brian Wallis (ed.),
 
 Arte dep ués de la modernidad 
 
, Ed.
 
Akal, Madrid. 2001.
 
 
 
José Luis Brea.
 
 El tercer umbral
 
5
 
que en el esbozo del tercero, por venir, y en el señalamiento de la problemática que afecta a
 
su espacio como lugar de transiciones y escenario de una evolución todavía indecidida y
 
 por tanto ―en curso‖, intervenible.
 
Es por ello en efecto que el título nombra no un tercer
 
estadio
 
ya estabilizado, sino el
 
umbral que hacia él conduce, el espacio definido por la criticidad de una situación
 
transicional, de cambio, cuyo destino final no es en todo ajeno a las decisiones y sobre todo
 
la acción que realice el conjunto de los actores implicados en estas prácticas de
 
comunicación y producción simbólica desplegadas en el ámbito del significante visual.
 
Primer estadio: la era del
 
capitalismo industrial
 
No sería difícil establecer una correlación entre el proceso de transformación de los modos
 
de producción que afecta al mundo en el período de desarrollo del capitalismo industrial y
 
el modo de trabajo y función que adopta el artista en el período de las primeras
 
vanguardias. Si al paso de la transformación de los modos de la economía y la producción
 
que trae el capitalismo en su fase de desarrollo industrial corresponde un proceso casi
 
generalizado de taylorización fordista del mundo, que implacablemente convierte a la
 
fábrica en el modelo generalizado de organización de los mundos de vida, las
 
transformaciones consiguientes en la esfera de lo simbólico reclaman del artista un nuevo
 
posicionamiento, distanciado del pasivo papel de ilustrador de los ideales de la clase
 
burguesa que hasta ese momento se le asignaba, viéndose prioritariamente llamado a
 
producir los pequeños bibelots que habrían de poblar sus claudicantes interiores. Así, el
 
artista encontrará el modo de posicionarse al lado del nuevo sujeto emergente no sólo desde
 
la exterioridad de su propia práctica
 – 
es decir, en la toma de posición manifestada en sus
 
actuaciones en tanto que ciudadano- sino incluso en su propia inmanencia, en el interior
 
mismo de su praxis como productor intelectual, cultural.
 
Desde luego que la aparición de modos mecánicos de la reproducción va a favorecer ese
 
 proceso de ―r everberación‖ entre los modos dom
inantes de la producción industrial y los
 
modos emergentes del trabajo del artista, pero lo cierto es que esta resonancia entre el
 
proceso generalizado de industrialización de la producción y el que tiene lugar en cuanto al
 
―trabajo artista‖
resulta apenas perceptible en los resultados directos del quehacer del
 
creador, todavía rendido al modo de producción manual- artesanal
 – 
salvo, quizás, en el
 
ámbito ortodoxo del paradigma productivista ruso o en algunos desarrollos efectivos
 
aplicados en el contexto de un racionalismo funcionalista a ultranza (por ejemplo en el
 
contexto de una industrialización aplicada a las artes como la que desarrolla la Bauhaus).
 
Donde sin embargo esta correlación entre industralización de la producción y del trabajo
 
artístico resulta sin ambages perceptible es en el desarrollo de las mediaciones
 – 
la aparición
 
de los sistemas de reproducción mecánica permiten el desarrollo de las revistas ilustradas,
 
por ejemplo- y sobre todo en la aparición de nuevos medios organizadores de modos
 
―masivos‖ de la recepción, propiciadores de modos de la percepción ―simultánea y
 
colectiva‖. Resulta claro que me refiero principalmente al cine, pero
es preciso tener en
 
cuenta aquí también cómo en cuanto a la percepción de las tradicionales artes de la
 
recepción individualizada
 – 
como la pintura- comienzan a explorarse los potenciales que
 

Activity (24)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
1 thousand reads
christian soazo liked this
christian soazo liked this
Baro Kurosawa liked this
El Pobre Remi liked this
ana_lujan_1 liked this
David Alberto liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->