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TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21
ENERO-AGOSTO 2006
zación, a pesar de que con frecuencia ambos térmi-nos se utilizan como sinónimos. La mundialización,entendida como unificación geopolítica, no es un fe-nómeno estrictamente nuevo. Sus inicios se puedenremontar a las aventuras colonizadoras emprendidasen el siglo XV por las potencias europeas de la época,y a su consolidación con la instauración de los impe-rios coloniales en los siglos XVIII y XIX. Su conse-cuencia principal es la conversión de todo el planetaen objeto de los intereses de una civilización, la occi-dental, que ha convertido en hegemónicos su modelode producción–consumo y las estructuras políticas ypatrones culturales que lo aderezan y legitiman.La fase actual de este proceso, la globalización,sería una forma de neocolonialismo más sutil y sofis-ticada que la denunciada en los años sesenta y seten-ta del siglo pasado: aparecen nuevos instrumentos queaceleran e integran cada vez más los flujos económi-cos –las nuevas tecnologías de la comunicación y deltransporte–, nuevas formas de reproducción del ca-pital –dominadas por la economía especulativa– ynuevas estrategias de producción –la deslocalizaciónde las actividades productivas en busca de bajos sala-rios, menor presión fiscal y un control ambiental máslaxo–. En esta línea, Baricco (2002: 32) afirma que“globalización es el nombre que le damos a cosascomo internacionalismo, colonialismo, modernizacióncuando decidimos sumarlas y elevarlas a la categoríade aventura colectiva, épica, de época”.Pero el rasgo definitivo y específico de esta nue-va época es la “desregulación” de la economía; estoes, el desmantelamiento progresivo de las normas yde las pautas económicas que, desde los aparatos es-tatales o desde los organismos supranacionales crea-dos a partir de la Segunda Guerra Mundial (BancoMundial:
BM
; Fondo Monetario Internacional:
FMI
;Organización Mundial del Comercio:
OMC
, etc.),habían sido pensadas para compensar los desequili-brios del mercado. Joseph Stiglitz (2003: 59), ex–vi-cepresidente del
BM
y persona clave en la política eco-nómica del gobierno de los
EEUU
en la era Clinton,señala que “la orientación keynesiana (inicial) del
FMI
,que subrayaba los fallos del mercado y el papel delEstado en la creación de empleo, fue reemplazada porla sacralización del libre mercado en los ochenta (…)que marcó un enfoque completamente distinto deldesarrollo económico y la estabilización”. Buen co-nocedor de las entrañas de un sistema al que ha ser-vido, Stiglitz reconoce que la desregulación no se haaplicado de forma universal y que los países occiden-tales han mantenido los mecanismos arancelarios, fi-nancieros y de soporte público de sus aparatos pro-ductivos, a la par que no han dudado en imponer alos países subdesarrollados la supresión de barrerascomerciales y el desmantelamiento de sus escuálidossistemas públicos a través de planes de ajuste estruc-tural y de la imposición de condiciones draconianaspara la devolución de la deuda externa.La globalización, en fin, “es un paisaje hipoté-tico, fundado en una idea: dar al dinero el campo de juego más amplio posible” (Baricco, 2002: 33). Enúltima instancia, la globalización es eso: el libre juegode los flujos despiadados, anómicos amorales del ca-pital y de quienes lo poseen –pocos, y cada vez me-nos– con el único fin de multiplicarse. No existen re-glas ni escrúpulos, no se reconocen fronteras para elcapital o las mercancías (sí, claro, para las personas);sólo la pulsión del beneficio y la ley del más fuerte.Los únicos paraísos posibles son los paraísos fiscales.Pensar en formar una conciencia ambiental o unacultura de la sustentabilidad en este escenario, con laeducación o con otros instrumentos sociales es, cuan-do menos, un reto sobrecogedor.
LA GLOBALIZACIÓN,EL PRETENDIDO BIEN
El término globalización, sin embargo, carece de lasconnotaciones negativas de otros más desgastadoscomo capitalismo, imperialismo o neocolonialismo.Se puede afirmar, incluso, que tiene buena prensa: seutiliza casi siempre con connotaciones positivas o
Crisis ambiental y globalización
TEORÍA
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