200
(rango: 70,65-77,40%) de la dieta estimada. Los ungulados fueron las principales presas secunda-rias, particularmente los ungulados silvestres. Las aves y los restos de materias vegetal, mineral yde origen antrópico constituyeron una parte marginal en el contenido de las egagrópilas. Se detec-taron importantes oscilaciones interanuales en la proporción de conejos (rango: 23,91-46,59%) yciervos (rango: 28,23-53,49%) en la dieta. La mayoría de los conejos consumidos fueron adultos.Se relacionó la proporción interanual en la dieta de cada uno de los cinco grupos-presa («conejo»,«ciervo», «otros mamíferos», «aves» y «otros») con las contribuciones de cada uno de los otrosgrupos. Sólo se encontró una relación inversamente proporcional entre el «conejo» y el «ciervo»
(r=0,975; p<0,01). Teniendo en cuenta estos datos, junto a la estabilidad interanual que muestran
las poblaciones de ungulados en la zona de estudio y al hecho de que la proporción de conejosadultos en la dieta es superior a la encontrada en el campo y similar al patrón de mortalidadpor NHV detectado en la zona de estudio, la composición alimenticia del buitre negro en SierraMorena oriental durante la época de reproducción parece estar principalmente condicionada por ladisponibilidad de conejos, en especial de individuos enfermos o muertos por NHV. Por otro lado,la reducida contribución a la dieta de los ungulados domésticos en esta población (a diferenciade la mayoría de las poblaciones ibéricas), sugiere una utilización de medios poco humanizados,hecho que podría guardar relación con la relativamente baja mortalidad no natural que muestranlos buitres negros de Sierra Morena oriental.
4.1.2.
Ganadería y buitre negro Rubén Moreno-Opo, Alfonso San Miguel y Álvaro Camiña
4.1.2.1.
Introducción a la ganadería en España
Desde hace siglos, el ganado es uno de los recursos económicos más importantes delmedio rural. En las áreas de distribución del buitre negro en España el ganado tiene unapresencia generalizada y ha sido un elemento fundamental de configuración y gestión de losecosistemas. En ambientes fuertemente humanizados, las cabañas ganaderas y las aves car-roñeras han estado siempre relacionadas ecológicamente debido a que éstas han sido y sonla base de su alimentación (Houston, 1986). Debido a su amplia presencia en la penínsulaIbérica, la importancia monetaria que posee y el uso del territorio que realiza, el ganado tieneademás una influencia mayúscula como elemento modulador del paisaje, y su ordenaciónes una herramienta muy importante de conservación del medio natural. Si la práctica delpastoreo se realiza de forma adecuada, se promocionará la diversidad biológica (San Miguel,2001); de lo contrario, se producirán daños a distintos elementos de los paisajes, que redun-darán en un condicionamiento futuro de ese medio natural.El empleo del ganado en España ha sufrido notables variaciones con el paso del tiempo.Hasta la implantación generalizada de los tractores, los bueyes y caballerías suponían elúnico modo de labrar, lo que hacía que estuviesen ampliamente extendidos. De igual forma,eran empleadas para el transporte de personas y objetos cuando las infraestructuras viariasescaseaban. Los principales productos que aportaba el ganado eran lácteos y textiles (cuerosy lana), lo que ha hecho que las razas autóctonas estén mayoritariamente especializadasen estas producciones y no en las cárnicas, tendencia que no se sigue en la actualidad. La
rubénMn-op,AlfnsanMgulyÁlvacamña
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