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Introducción
En los últimos años España se ha convertido enun país de reerencia en Europa en cuanto a lapotencia de energía eólica instalada, tan sólosuperada por Alemania. El desarrollo de las ener-gías renovables en España ha sido considerableen los últimos años, existiendo en la actualidad483 parques eólicos en uncionamiento y un totalde 12.569 turbinas instaladas (AEE, 2006).La energía eólica es una uente inagotable altransormarse de un recurso renovable, el viento.No obstante, como todas las energías tiene cier-tos inconvenientes. Uno de ellos es la mortalidadcausada por las aspas de los aerogeneradores alas aves y quirópteros. A pesar de ser un hecho co-nocido desde hace tiempo en otros países (Howell
et al
., 1988; Orlo y Flannery, 1992; Gauthreaux,1995; Anderson, 1999; Erickson 2001), en Españaapenas se ha proundizado, salvo casos concre-tos en parques eólicos determinados (Lekuona,2002; De Lucas y Ferrer, 2004). Desde el puntode vista de los promotores eólicos, la mortalidadde aves en estas inraestructuras apenas ha sidomencionada, sino pasada por alto, aunque puedeconstituir un problema serio de conservación, es-pecialmente en aquellas especies estrategas dela
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(producen una descendencia muy pequeña,por lo general uno o dos huevos y alcanzan la ma-durez reproductora a una edad avanzada).El objeto de este trabajo es aportar una visiónglobal del problema en una zona amplia pe-ninsular. Sólo desde un enoque de este tipo esposible acometer medidas correctoras que com-patibilicen el desarrollo y la conservación de lanaturaleza.Si bien existe normativa a escala europea, esta-tal y autonómica de cómo deben realizarse losEstudios de Impacto Ambiental de estas centra-les eólicas, y normas acerca de cómo deberíanser sus posteriores seguimientos, casi nada seha publicado acerca de su impacto real. El pe-ligro se ha ocalizado hacia las líneas eléctricasde evacuación y los datos de seguimiento, si serealizan, no son ácilmente accesibles al públicogeneral. La escasa inormación disponible hablade un impacto moderado o mínimo a las aves(Janss, 2001; De Lucas y Ferrer, 2004; Barrios yRodríguez, 2004). Incluso desde los promotoresse señala que este tipo de energía no es másdañina para las aves que otras inraestructurascomo las carreteras.El buitre leonado (
Gyps fulvus
) ha experimentadoun notable aumento en España a lo largo de lastres últimas décadas (SEO, 1981; Arroyo
et al.
,1989; Del Moral y Martí, 2001). Entre las causasdel mismo pueden citarse la protección de las co-lonias de cría, la ausencia de persecución direc-ta, tiros o venenos (ver sin embargo Hernández,2000 para una revisión de éste último punto) yuna abundancia considerable de alimento (Ca-miña, 2004). Sin embargo, la aparición de ener-medades en el ganado con riesgo de transmisiónal hombre, especialmente la encealopatía es-pongiorme bovina (EEB) constituyen una seriaamenaza debido a las normativas europeas dedestrucción de cadáveres (Camiña, 2004).Esta comunicación aporta datos generales sobreel impacto de la energía eólica en el norte penin-sular, concretamente en el entorno del SistemaIbérico (comunidades autónomas de La Rioja,Castilla y León, Aragón y Comunidad Valenciana).En segundo lugar, se analiza la aección sobreesta especie en una zona de menor extensión dela que se disponen datos concretos de las coli-siones.
Área de estudio
La Figura 1 muestra el área de estudio, de unos300 Km. de largo a través de las comunidadesautónomas de Navarra, Castilla y León, La Riojay Aragón y de la provincia de Castellón. Incluyeel Sistema Ibérico y una ranja aproximada de50 Km. a cada lado del eje central de dicho sis-tema montañoso. El área de estudio comprendeel 22,36% de los parques eólicos instalados enEspaña y el 24,87% de las turbinas.