Todo esto se conoce mediante la Matemática. Además: Es por ello que podemos preverlos diferentes cambios de tiempo y conocer la estación de la siembra y la cosecha,cuándo conviene hacerse a la mar o cortar los árboles de los bosques. La Teologíanos hace conocer lo atinente a Dios, qué son los Angeles, las Inteligencias, losDemonios, el Alma, el Pensamiento, la Religión, los Sacramentos, las Ceremonias,los Templos, las Festividades y los Misterios. Trata sobre la fe, los milagros, lavirtud de las palabras y las figuras, las operaciones secretas y los signosmisteriosos; y, como dijo Apuleyo, nos enseña las reglas de las ceremonias, lo quela Religión ordena, lo que permite y prohibe y, para decirlo en pocas palabras, laMagia sola abarca estas tres clases de ciencias tan poderosas en prodigios, lasaduna y las pone en práctica. Es, pues, con razón que los antiguos la apreciaroncomo la más sublime y digna de su veneración. Los autores más célebres laestudiaron, poniéndola al día; entre ellos principalmente se distinguieron tantoZamolxis y Zoroastro, que muchos los creyeron inventores de esta ciencia. Abbarishiperbóreo, Charmondas, Damigeron, Eudoxo y Hermippo han seguido sus huellas, yotros ilustres autores como Trismegisto, Mercurio, Porfirio, Jámblico, Plotino,Proclo, Dárdano, Orfeo de Tracia, Gog el griego, Germa el babilonio, Apolonio deTiana, y Osthanes (cuyos libros caídos en el olvido fueron comentados yclarificados por Demócrito) también escribió mucho y bien sobre esta ciencia.Además, Pitágoras, Empédocles, Demócrito, Platón y muchos de los más famososfilósofos efectuaron grandes viajes para aprenderla y, de regreso en sus lares,señalaron cuánto la estimaban, teniéndola muy en secreto. Aún se dice quePitágoras y Platón hicieron llegar a Adivinos de Memfis para aprenderla, y querecorrieron casi toda Siria, Egipto, Judea y las Escuelas de los Caldeos para nopasar por alto a los grandes y misteriosos príncipes de la Magia, y para poseeresa ciencia divina. Es preciso, pues, que quienes quieren dedicarse al estudio deesta ciencia posean perfectamente la Física que explica las cualidades de lascosas y en la que se hallan las propiedades secretas de cada ser; que sepan bienMatemática, conozcan las estrellas, sus aspectos y sus figuras, puesto que deellas depende la virtud y la propiedad de cada cosa elevada; y que entiendan bienla Teología por la que se conoce las sustancias inmateriales que distribuyen ygobiernan todas las cosas, para poseer la facultad de razonar de la Magia. Pues nopuede haber obra alguna de Magia perfecta, ni siquiera de Magia verdadera, que noabarque estas tres facultades en total.
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