especie de despotismo ilustrado en, virtud del cual se hacen dudosos los métodos liberales queemplea para implantarlos adelantos más excitantes.La idea de la misión que sus miembros se imponen y sus características despótico-ilustradas searticulan bien en un aparato que es eficaz en la medida en que funciona y se hace respetar:misión e ilustración son además los ingredientes del propósito más profundo que consiste, enúltima instancia, en la voluntad de hacer ingresar al país en el mundo de la cultura, en el mundoeuropeo. Esto suscita dos órdenes de conductas: primero, un conjunto de medidas para lograrlo,segundo, como es ya tradicional aunque siempre se vive como si fuera por primera vez, elsentimiento de que ya se ha logrado en virtud nada más que de habérselo propuesto. Provoca,además, también dos órdenes de resultados: primero, el adelanto cierto del país, segundo, elcondicionamiento del país a estructuras de las que bebía ese adelanto.2
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Paz y AdministraciónLa oligarquía nacional admite que puede perfeccionarse más allá del acuerdo circunstancial alaceptar el lema de Roca "Paz y Administración", una especie de exorcismo para conjurar por unaparte el pasado y por otra para preparar al país para su gran salto. "Paz" significa en realidad
statu quo
, que es en un primer momento capitalizado por quien lo propone; en términos concretos,pero que resultan de un hábil falseamiento, "Paz" debe traducirse por "Liga de gobernadores" querepresenta una unidad por arriba en cuya eficacia se corría para llegar a la unidad por abajo;implícitamente, además, es una especie de tregua al final de la cual habrán desaparecidoaquellos con quienes se pactó. Pero como.aun por arriba la "Liga
”
puede ser demasiadoinstitucional, Roca propone y todo el mundo lo admite, una gran reconciliación que tiene comoprotagonistas e interesados a provincianos y porteños, a heredo-proscriptos y a hijos deurquicistas y rosistas: el roquismo no hace cuestión de origen político porque su misión es másprofunda y más total; en el fondo, la reconciliación es un llamado a la razón y a ia prudenciaapersonas del más alio nivel que no habían comprendido cuánto tenían de común para defender,o sea las concepciones e intereses de una clase que debía ser nacional para salir del atolladeroen el que sus integrantes estaban metidos.3
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Los católicosEn este esquema de- reconciliación hay un grupo, que se niega a entrar, sin los católicos.Desde luego que no están en contra del "progreso", preconizado en todos los niveles perosospechan de él en virtud del punto de partida filosófico adoptado. Ciertas medidas,coherentes-dentro del sistema, referidas a educación y familia, los hacen reaccionar y tomar,a su cargo elementos, ideológico-políticos que los grupos reconciliados han abandonado. Envirtud del antilaicismo se hacen tradicionalistas y esencialistas, están en contra del liberalismoporque sostienen que conmueve y fractura los ámbitos más sagrados, la persona humana, lafamilia, la educación, porque favorece el descreimiento y todos los vicios y aberraciones de unmundo sin Dios. Desde luego, en su momento no hacen más que una oposición pero suspuntos de vista se introyectan en la conciencia de los liberales que poco a poco, y a medidaque su política produce efectos inesperados e incómodos, los asumen. A partir de la segundapresidencia de Roca- el liberalismo estará profundamente investido de rasgos esencialistas ytradicionalistas que desde 1880 habían caracterizado a los católicos (Goyena, Estrada,Pizarra, etc.).4
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La nueva aristocraciaLa oligarquía y el grupo "reconciliado" ("coalición del grupo conservador del país en pos de losdirigentes más sagaces que esta clase haya tenido", MacGann) engendran una especie política ysocial nueva surge, por decir así, un hombre nuevo cuyos rasgos definitorios, a partir de 1880, seajustarán perfectamente a la evolución de la clase nacional a la que pertenecen. Pero el punto departida no es una mera agregación, de peculiarismos provincianos sino una actitud común
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