• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
1
La renuncia al derecho a guardar silencio por un adolescenteen nuestro ordenamiento y en el estadounidense
Comentario a propósito del Fallo
In re E. T. C.,
Juvenile, 141 Vt. 375 (1982), CorteSuprema de Vermont, 24 de junio de 1982
Francisco Estrada Vásquez
1
Abstract
 El artículo examina la cuestión del derecho a guardar silencio por un adolescente imputado deinfringir la ley penal, en un fallo norteamericano y en la Ley N° 20.084. Se analizan fundamentos a favor de la diferencia y su expresión normativa. La diferencia de los menores de edad está reconocida, en general, desde antiguo en el derecho yresultaría incoherente no conservar esa diferenciación en aspectos tan delicados como la renunciaa un derecho tan relevante. El fallo citado consagra estándares especiales para asegurar que la renuncia a guardar silencio sea voluntaria e inteligente. La Ley N° 20.084, en su artículo 31 estableció un alto estándar normativa, coherente tanto con laConvención sobre Derechos del Niño y con el resto del orden normativo y con las especificidadesde la etapa de desarrollo adolescente, al disponer que sólo se le podrá interrogar por el fiscal en presencia de su defensor.
Introducción
Para los conocedores del sistema de justicia juvenil norteamericano es familiar la tragediaposterior a la lamentable muerte de la joven Ryan Harris. En 1998, dos chicos de 7 y 8años de edad fueron acusados del homicidio de esta chica de tan sólo 11 años. Ellos lehabrían confesado al detective de Chicago James Cassidy que la golpearon con un ladrilloen la cabeza para robarle la bicicleta. Estados Unidos quehorrorizado al enterarseampliamente por la prensa que niños de tan corta edad hubieran cometido un crimen tanatroz. Meses más tarde, sin embargo, los cargos contra los chicos se cayeron luego que laspruebas de ADN hechas a restos de semen en la ropa de Ryan vincularan al crimen a unhombre adulto.
2
1
Abogado, Jefedel Departamento de Menores del Ministerio de Justicia.
2
Caso citado desde Krzewinski, Lisa (2002),
But I Didn't Do It: Protecting the Rights of Juveniles During  Interrogation
, Boston College Third World Law Journal, Boston College, pg. 357. Según un artículo citadopor la autora (Possley Maurice
Boy Convicted of Slaying at Age 10 Appeals
, The Chicago Tribune, 11 deenero 2000, pg.1) el detective Cassidy todavía mantiene que las confesiones de los niños eran verdaderas.
 
2
Un artículo periodístico norteamericano de 1999 informaba que en un estudio de casos enlos cuales la única pieza probatoria era la confesión, en abierta oposición a la evidenciafísica, encontró que los jurados condenaban en un 75% de los casos.Son varios los Estados donde se han efectuado recomendaciones con el objeto de uniformarlas prácticas policiales y procurar registros de la confesión y de la voluntariedad de larenuncia a los derechos garantizados en
Miranda.
3
Por su parte, el conocido Innocent Project encontró que entre los factores más comunespara una equivocada condena, entre los primeros 130 casos de exoneraciones por el Testdel ADN, 35 se debían a falsas confesiones.
4
Entre nosotros, una investigación de la Universidad Diego Portales de 1998 que estudióexpedientes en materia criminal mostró que existía contradicción entre la declaraciónextrajudicial y la judicial en el 52,2% de las causas examinadas, no obstante lo cual, los jueces del crimen daban más valor, mayoritariamente, a la primera de las declaraciones, ensu sentencia, en un 84 % de las causas.
5
De ahí, entonces, la necesidad de un extremo cuidado en regular adecuadamente el ejercicioy eventual renuncia de los derechos de
Miranda
6
 ,
los que la Corte Suprema de los EE. UUha limitado, respecto de un joven, al derecho a guardar silencio, a consultar con un abogadoy que el abogado esté presente en cualquier interrogatorio a que el joven acceda (vid. Farev. Michael C., 442 U.S. 707, 1979).
7
3
Vid. SULLIVAN, Thomas P. (2004), Police Experiences with Recording Custodial Interrogations, Centeron Wrongful Convictions, Northwestern University School of Law
4
http://www.innocenceproject.org/causes/index.php. Sitio visitado el 1 de marzo del 2006. El InnocentProject de la Escuela de Leyes Benjamin N. Cardozo fue creado por los prestigiosos abogados penalistasBarry C. Scheck y Peter J. Neufeld en 1992. Funciona como una clínica legal sin fines de lucro y llevasolamente casos donde el test del ADN del condenado puede resultar la prueba concluyente de su inocencia.A marzo del 2006 ha conseguido la abrumadora cifra de 174 exonerados; varios de ellos estaban en espera desu ejecución.
5
González Felipe et. al.,
Policía y el Proceso Penal. Antecedentes Empíricos
en Duce et. al.,
La Reforma dela Justicia Penal 
, Cuadernos de Análisis Jurídico N° 38, Escuela de Derecho, Universidad Diego Portales,Santiago , 1998.
6
Miranda v. Arizona
, 384 U.S. 436 (1966). Quizá el fallo más discutido de la llamada Corte Warren (enalusión el entonces Presidente de la Corte Suprema de los EE. UU. Earl Warren), puesto que reguló elinterrogatorio policial desde el derecho a no autoincriminarse contenido en la Enmienda, y no comoderivación de la cláusula del debido proceso como había sido hasta esa fecha, estableciendo una serie desalvaguardas para la validez de tale declaraciones. Una exhaustiva revisión de este fallo y la evolución de susesndares se puede encontrar en Baytelman Andrés,
«Tiene derecho a guardar silencio…» La Jurisprudencia Norteamericana sobre la Declaración Policial 
, Informe de Investigación N° 13, Centro deInvestigaciones Jurídicas, Escuela de Derecho, Universidad Diego Portales, Santiago, 2002. Fallo enterodisponible en:
http://supct.law.cornell.edu/supct/html/historics/USSC_CR_0384_0436_ZS.html
Sitio visitado el 30 de enero del 2006.
7
 Fare v. Michael C.
, 442 U.S. 707 (1979), el Tribunal permitió la evidencia de una confesión hecha a sufuncionario (delegado) de libertad vigilada (“probation officer”). Estableció asimismo que:i.. La confesiones de menores de edad (“Juveniles”) requerían un escrutinio especial;ii.. Mientras que el mero hecho de ser un menor de edad, un joven (“juvenile”), no invalida su renuncia dederechos, los jóvenes como grupo, están en mayor riesgo que los adultos de tener deficiencias en lascaracterísticas intelectuales o emocionales requeridas para satisfacer el estándar para una renuncia válida.Cada caso, entonces, debe ser decidido sobre la "totalidad de las circunstancias" s bien que de la
 
3
La Ley N° 20.084, que crea por primera vez en nuestro país, un sistema de responsabilidadpenal especial para adolescentes, establece un procedimiento que sigue, en general, lasreglas del sistema procesal penal adulto con algunas diferencias, una de ellas, la referida alinterrogatorio ante fiscal antes de la audiencia de control de la detención. En su artículo 31dispone, para las detenciones en flagrancia, que:“Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones, en sus respectivosámbitos de competencia, deberán poner a los menores de dieciocho años ymayores de catorce que se encuentren en las situaciones previstas en losartículos 129 y 131 del Código Procesal Penal, a disposición del juez degarantía, de preferencia, de manera inmediata, no pudiendo en caso algunoexceder de un máximo de 12 horas.
El adolescente sólo podrá declararante el fiscal en presencia de un defensor.
Dicha detención se regulará,salvo en los aspectos previstos en este artículo, por el párrafo 3° del TítuloV, del Libro I del Código Procesal Penal.”A su turno, el artículo 27 consagra el carácter subsidiario del Código Procesal Penal.
8
El Fallo In Re E.T.C.
9
9
El fallo norteamericano a comentar trata del siguiente caso: Tres jóvenes residentes,internados en un Hogar Comunitario entran a robar a 2 condominios vecinos. La policía, ensu investigación, llega a conversar con el Director del Hogar quien les pide volver una vezque los jóvenes regresen de clases. Cuando esto ocurre, son interrogados por separado en laoficina del Director, en presencia de éste o de uno de los miembros de su equipo.Los funcionarios policiales advirtirieron a uno de ellos, el joven de iniciales E.T.C., acercade sus derechos según
Miranda
(guardar silencio, no autoincriminarse y contar conabogado) y se habrían asegurado que él entendía y estaba de acuerdo con hablar. Luego,uno de los funcionarios le señaló que podía contar con la presencia de uno de sus tutores siasí lo quería.En ese momento, el Director afirmó que él era el tutor del chico mientras estuviera en elHogar. Luego, animó al joven a hablar, a que fuera “derecho”, “correcto” ya que así todosería más fácil. Todo ello, en presencia de los policías y sin que le aconsejase sobre la
apreciación de un solo factor tal como la edad, el funcionamiento intelectual, o el desorden mental. Lasdescripciones legales de la "totalidad de circunstancias" se centran en dos amplios tipos de factores:características de la situación en la cual el joven confesó; y las características del joven, relevantes a lascapacidades de entender y de aplicar las advertencias de Miranda.
8
“Artículo 27.- Reglas de procedimiento. La investigación, juzgamiento y ejecución de la responsabilidad porinfracciones a la ley penal por parte de adolescentes se regirá por las disposiciones contenidas en la presenteley y supletoriamente por las normas del Código Procesal Penal.”
9
Fallo disponible en el sitio de la Base de Datos Interamericana de Jurisprudencia sobre Derechos del Niño, acargo de UNICEF, CEJA, y la Escuela de Derecho de la U. Diego Portales. Sitio visitado en abril del 206:http://www.jurisprudenciainfancia.udp.cl/ 
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...