el pasado anterior a este periodo un tipo de enseñanza situada entre las primeras letras ylas Facultades mayores, que consistía en conocimientos de latín, filosofía yhumanidades. Su objetivo fundamental, a veces único, era preparar a los alumnos paraingresar en dichas facultades mayores. Una gran variedad de estudios e instituciones, públicas o privadas, se encuentran en esta situación. Así, las escuelas de gramática, losestudios de latinidad, las enseñanzas impartidas en colegios no universitarios, enseminarios eclesiásticos o nobiliarios, en colegios de humanidades, etc. Son éstas lasinstituciones más representativas del Antiguo Régimen que, como él, tardarán mucho endesaparecer. La enseñanza que en ellas se impartía tenía el carácter de preparatoria o propedéutica para la enseñanza universitaria, de ahí que se la denominara
media
dada suubicación entre las primeras letras y la universidad. El carácter de enseñanza mediadora, propedéutica, permanecerá en la mentalidad colectiva prácticamente hasta nuestros días.La Villa de Madrid cuenta con este tipo de escuelas entre las que hay quedestacar la denominada Estudio de la Villa. Es la más antigua de las institucionesciviles, hasta ahora conocidas, dependientes del municipio de esta ciudad ya que el primer testimonio con que se cuenta es la provisión de Alfonso XI fechada el 7 dediciembre de 1346. Por ella se autorizaba a la Villa de Madrid para que estableciese unaescuela de Gramática y se retribuyese adecuadamente a sus profesores.
Es, por lo tantoun caso muy antiguo de municipalización de la educación.
En el siglo XVIII y durante la primera mitad del XIX, estas institucionesencargadas de los estudios preparatorios para la Universidad, cuyas enseñanzas secentraban todavía en la gramática latina, proliferaron en todo el reino. Una burguesíacuantitativamente en expansión reclamaba estos estudios para dar a sus hijos unaeducación diferenciadora, el adorno que les concediera el sello distintivo de clase. Enconsecuencia no tenían finalidad práctica alguna. La docencia en este nivel estaba acargo de las órdenes religiosas, sobre todo de los jesuitas, y de preceptores laicos o
dómines
generalmente mal preparados y que ejercían este trabajo sólo como un mediode vida, aunque las más de las veces, muy escaso.Cuando la Compañía de Jesús fue expulsada, en 1767, el gobierno de Carlos IIIintentó una planificación de estas enseñanzas en toda la nación, excluyendo a losreligiosos de esta actividad docente. Las cátedras se obtendrían por concurso lo que,teóricamente, garantizaba la calidad de la educación. Es uno de los primeros pasosdados hacia la secularización de la enseñanza. En general, los círculos ilustrados del país se preocuparon por crear nuevos establecimientos de enseñanza, donde predominara el espíritu científico propio de la Ilustración.En este contexto de reformas, que siguieron a la expulsión de la Compañía deJesús, hay que situar la creación de los Reales Estudios de San Isidro. Esta instituciónmadrileña nace de la reorganización de aquella de los Jesuitas no sólo con nuevonombre, sino con un nuevo titular encargado de solventar los servicios docentes y laadministración: e1 Gobierno. Se inauguró el 21 de octubre de 1771 iniciando un caminohacia la secularización de difícil transitar, dado los clásicos obstáculos que, en nombre
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Sobre esta provisión puede verse:
Documentos del Archivo general de la Villa de Madrid interpretados por Timoteo Domingo Palacio
. Madrid, Imprenta Municipal, 1888.
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Sobre las iniciativas municipales en la educación puede verse: Escolano Benito, A. Municipalidad yeducación. Reflexiones desde la Historia y la Educación Comparada. En,
Historia de la Educación
, 3,(1984) pp. l35-l50.
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