que las actuales, o a causa de la inmigración proveniente de los países endesarrollo.Europa constituye un caso especial dentro del grupo de países desarrollados debidoa que sus tasas de crecimiento son inferiores al 1% anual e incluso hay países convalores negativos como Alemania, Italia, etc. Esta situación se debe a una natalidadmuy baja y a unos niveles de mortalidad general en ascenso, producto de unaestructura demográfica envejecida.
EL FUTURO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL
:Las proyecciones de crecimiento demográfico de las NacionesUnidas (ONU) varían ampliamente ya que dependen en gran medida de una variable impredecible: el númerode nacimientos. Las Naciones Unidas estiman que para el año 2150 la población mundial tendrá un tamaño deentre 3.600 y 27.000 millones de habitantes. A esta última cifra se llegaría con sólo un hijo más por pareja.Según la proyección a largo plazo en su variante media, o proyección más probable, con una tasa defecundidad de alrededor de 2 hijos por mujer, la población se estabilizará en 10.800 millones de habitantespara mediados del siglo XXII.Si se sigue la variante alta o proyección menos optimista, con un promedio de 2,6 hijos por mujer, la poblaciónactual alcanzará los 27.000 millones de personas. En cambio, con la variante baja o proyección más optimista,con un promedio de 1,6 hijos por mujer, el total de población mundial descenderá a 3600 millones dehabitantes para el año 2150
EL DESEQUILIBRIO ENTRE POBLACIÓN Y RECURSOS
Frente al acelerado crecimiento de la población mundial seplantean dos interrogantes: ¿podrá el planeta producirsuficiente alimento para los aproximadamente 6.000 millonesde habitantes actuales y para los que nacerán en los próximosaños? Y en caso de lograrlo, ¿se podrá distribuir la producciónequitativamente
?
En tomo a este debate fundamental existen opiniones encontradas:1. En un extremo se ubican los pesimistas, herederos de la teoría de TomasMalthus –economista inglés– formulada a fines del siglo XVIII y principios del XIX.Esta teoría sostiene que la población crece en proporción geométrica (1, 2, 4, 8,16,32, 64, ...) —duplicándose cada 25 años—, en tanto que los recursos alimenticiosaumentan en progresión aritmética (1, 2, 3, 4, 5, 6...). Es decir, existe undesfasaje entre población y recursos. Este desequilibrio entre el crecimientodemográfico y la producción de alimentos se agravará progresivamente y provocaráel hambre y la miseria en el mundo.