La Voz de Santa Ines
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Editorial Febrero 2008
Queridos lectores:
Estamos comenzando un nuevo año, lleno de expectativas, proyectos y muchas ilusiones. Ycomo sabemos que lo mejor para el cristiano esta siempre por venir, pedimos a Dios la fortaleza y lasabiduría para encarar todas esas cosas lindas que tenemos pensadas y que nos llenan deesperanza.Y si hablamos de esperanza para este año, no podemos dejar de recomendar la lectura de lanueva Encíclica del Papa sobre la esperanza: “Spe Salvi”. Con sencillez y gran elocuencia el Papa noscentra en la Única esperanza a la que estamos llamados…
“quien no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo esta sin esperanza, sin la gran esperanza que sostiene toda la vida.La verdadera, la gran esperanza…solo puede ser Dios.”
(Nº 27) Un hermoso llamado del Santo Padrea centrar nuestras vidas en lo esencial.Por otra parte, este año, acontece muy temprano la Fiesta de Pascua, y ya nos vimossorprendidos por el miércoles de ceniza con el que dio comienzo la Cuaresma; este tiempo tanespecial de preparación para la Fiesta principal de los Cristianos.El tiempo de cuaresma nos invita a reflexionar sobre nuestras vidas. Quizás este añopodamos centrarnos justamente en la esperanza. ¿En que cosas ponemos nuestra Fe y nuestraEsperanza? ¿Realmente dejamos el lugar central de nuestros corazones para la Gran Esperanza?¿Cuales son las cosas que van cortando o reemplazando a la gran esperanza en Dios? Algunaspreguntas que podemos ir pensando en este tiempo tan particular.Por supuesto que no debemos olvidar las tres claves que siempre deben estar presentes enel tiempo cuaresmal y que tantos frutos dan cuando las hacemos de corazón: la
oración, el ayuno y la limosna
.-La
oración
que nos acerca tanto a Dios y nos hace descubrir su voluntad ennuestras vidas.-El
ayuno
con el que vamos venciéndonos a nosotros mismos y abrimos el camino auna vida más entregada y llena de ofrecimientos a Dios.-La
limosna
con la que vamos muriendo a nosotros mismos para pensar en aquelque esta más necesitado, en el que sufre y en el que es marginado.Tres claves en las que podemos ahondar para vivir la Semana Santa de una manera única yespecial.Por ultimo, vamos preparando el corazón para despedir a nuestro querido Padre Adolfo.Acontecimiento que nos llena de tristeza y emoción, pero también de alegría, porque tenemos lacerteza que podrá hacer mucho bien a la comunidad que desde ahora le toca pastorear. Con estossentimientos encontrados, les pedimos que recen mucho por él, para que siga siendo fiel a la voluntadde Dios y continúe dando mucho fruto su hermoso ministerio sacerdotal.Que Santa Inés y San Camilo intercedan por cada uno de nosotros. ¡¡Que Dios los Bendiga!!
Padre
Alejandro Daniel Pardo (
Sacerdote
)
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