Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
P. 1
Flewellin Lynn - La Suerte de Los Ladrones( El Mensajero de La Oscuridad 01)

Flewellin Lynn - La Suerte de Los Ladrones( El Mensajero de La Oscuridad 01)

Ratings: (0)|Views: 1,922 |Likes:
Published by Maida
Cuando el joven Alec de Kerry es encarcelado por un crimen que no cometió, está convencido de que su vida toca a su fin. Pero no ha contado con su compañero de celda. Espía, pícaro, ladrón y noble, Seregil de Rhíminee es muchas cosas… y ninguna de ellas pronosticable. Cuando ofrece a Alec tomarlo como aprendiz, puede que las cosas nunca vuelvan a ser iguales para ambos… Antes de darse cuenta, Alec está viajando por caminos que nunca supo que existieran, en dirección a una guerra que nunca sospechó que se estuviera preparando. Pronto, seregil y él se ven arrastrados a una siniestra trama que discurre por profundidades que ni siquiera alcanzan a imaginar, y que podría costarles mucho más que la vida si fracasan.
Cuando el joven Alec de Kerry es encarcelado por un crimen que no cometió, está convencido de que su vida toca a su fin. Pero no ha contado con su compañero de celda. Espía, pícaro, ladrón y noble, Seregil de Rhíminee es muchas cosas… y ninguna de ellas pronosticable. Cuando ofrece a Alec tomarlo como aprendiz, puede que las cosas nunca vuelvan a ser iguales para ambos… Antes de darse cuenta, Alec está viajando por caminos que nunca supo que existieran, en dirección a una guerra que nunca sospechó que se estuviera preparando. Pronto, seregil y él se ven arrastrados a una siniestra trama que discurre por profundidades que ni siquiera alcanzan a imaginar, y que podría costarles mucho más que la vida si fracasan.

More info:

Published by: Maida on Oct 24, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/11/2014

pdf

text

original

 
LA SUERTE DE LOS LADRONES
(El Mensajero de la Oscuridad, vol.01)Lynn Flewelling
PRÓLOGO
Los enmohecidos huesos se desmoronaron bajo sus botas,mientras Lord Mardus y Vargul Ashnazai descendían a la diminutacámara que se escondía bajo el montículo. Ignorando el penetranteolor a ciénaga y muerte antigua que reinaba en el lugar, y la húmeda ymalsana tierra que manchaba sus cabellos y se escurría espalda abajopor su cuello, Mardus se dirigió hacia el tosco bloque de piedra que seencontraba al fondo de la cámara, haciendo crujir más y más huesos acada paso. Apartó sin miramientos costillas y cráneos, frágiles como elcristal, y, con ademán reverente, recogió una pequeña bolsa quedescansaba sobre la piedra. El podrido cuero se deshizo al contacto yocho discos de madera grabados cayeron sobre las palmas de susmanos.
-
-Parece que habéis conseguido vuestro propósito, VargulAshnazai
-
-Mardus sonrió y la cicatriz que había debajo de su ojoizquierdo se estiró.Bajo la escasa luz de la cámara, el cetrino y anguloso rostro deAshnazai semejaba una máscara fantasmal. Asintió satisfecho y pasóuna mano sobre los discos. Por un instante, éstos parecieron temblar ypudo entreverse su verdadera forma.
-
-Después de tantos siglos, otro fragmento recuperado
-
-exclamócon voz suave
-
-. Es una señal, mi señor. La hora se aproxima.
-
-Una señal muy propicia, sí. Esperemos que el resto de nuestrabúsqueda tenga el mismo éxito. ¡Capitán Tildus!
 
Una cara con barba negra apareció en la apertura irregular quehabía en lo alto del montículo.
-
-Sí, mi señor.
-
-¿Habéis reunido a los aldeanos?
-
-Sí, mi señor.
-
-Excelente. Podéis comenzar.
-
-Me aseguraré de que esto sea enviado de forma segura
-
-dijoVargul Ashnazai, alargando un brazo para tomar los discos.
-
-¿Acaso crees que
tú 
podrías hacer algo que los ancianos nohayan hecho ya?
-
-preguntó Mardus con voz fría mientras losguardaba en su bolsillo con gesto despreocupado, como si no fuesenmás que unas simples tabas.Rápidamente, Ashnazai apartó la mano.
-
-Como deseéis, mi señor.Los oscuros y despiadados ojos de Mardus buscaron los suyosmientras, más allá del montículo, comenzaban a elevarse los primerosgritos.Vargul Ashnazai fue el primero en apartar la mirada.
 _____ 1 _____LA SUERTE DE LOS LADRONES
Los torturadores de Asengai eran muy regulares en sus hábitos:siempre se marchaban a la caída del sol. Encadenado de nuevo enuna esquina de la desprotegida celda, Alec volvió el rostro contra elbasto muro de piedra y sollozó hasta que el pecho comenzó a dolerle.Un gélido viento de las montañas ululó sobre la rejilla del techo.Traía consigo el dulce aroma de la nieve. Sin dejar de llorar, elmuchacho trató de cobijarse en la paja. El roce contra las numerosasmagulladuras y cortes que recorrían su piel desnuda le causó unagudo dolor, pero era lo único que tenía y, en todo caso, era mejor quenada.Se había quedado solo. Habían colgado al molinero ayer mismo yel otro, ese que se llamaba Danker, había muerto mientras lotorturaban. No los había conocido hasta después de su captura, perolo habían tratado con amabilidad. También lloraba por ellos. Y por elhorror de sus muertes.
 
Mientras las lágrimas retrocedían, se preguntó una vez más por qué recibía un trato diferente, por qué Lord Asengai ordenaba siemprea los torturadores "No hagáis demasiado daño al muchacho". A él nole habían marcado con los hierros al rojo, no le habían cortado lasorejas, ni lo habían azotado con el látigo de nudos, como a los otros.Se habían limitado a golpearlo con destreza y a sumergirlo en el aguahasta casi asfixiarlo. No importaba cuántas veces le había gritado asus carceleros la verdad. No había podido convencerlos de que loúnico que le había llevado hasta el remoto feudo de Lord Asengai eranlas pieles de los felinos moteados.Ya sólo esperaba que acabasen pronto con él; la muerte pendíasobre su cabeza como una liberación bienvenida, el fin de las horas deagonía, de la interminable sucesión de preguntas que ni comprendía nipodía responder. Aferrándose a este amargo consuelo, se sumió enun sueño intranquilo e intermitente.Algún tiempo más tarde, lo despertó el familiar rumor de unasbotas contra el suelo. La luz de la luna atravesaba la ventana y sederramaba sobre la paja, a su lado. Enfermo de terror, se acurrucó enlas sombras.Los pasos se aproximaron y entonces, repentinamente, estallóuna aguda voz, gritando y maldiciendo. Alguien forcejeaba con loscarceleros. La puerta de la celda se abrió violentamente y por uninstante pudo ver, dibujadas contra la luz que proyectaba la antorchadel corredor, las figuras de dos guardianes y un prisionero que sedebatía contra ellos.El prisionero era un hombre pequeño y delgado, pero luchabacomo una comadreja acorralada.
-
-¡Quitadme las manos de encima, animales!
-
-gritó. Había unligero ceceo en su voz que le quitaba hierro a la furia de suspalabras
-
-. ¡Os
ordeno
que me llevéis ante vuestro señor! ¿Cómo os
atrevéis
a arrestarme? ¿Es que no puede un honesto bardo pasar por estas tierras sin ser molestado?Logró liberar uno de sus brazos y lanzó un puñetazo al guardiánque se encontraba a su izquierda. El hombre paró el golpe confacilidad y, sin contemplaciones, volvió a sujetar su brazo contra laespalda.
-
-No te impacientes
-
-bufó el guardia mientras le daba un fuerte

Activity (16)

You've already reviewed this. Edit your review.
Damián Seitor liked this
Kvothe_97 liked this
1 thousand reads
1 hundred reads
EduaRdo RomeRo liked this
EduaRdo RomeRo liked this
Concepcion Marin liked this
fernandop_41 liked this
EduaRdo RomeRo liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->