LOS VALORES INSTITUCIONALES EN LAS FUERZASARMADAS.
cuando los jóvenes recibían las armas y a los que, desde ese momento, leseran exigibles una serie de virtudes relacionadas con el perfeccionamientoindividual (como el valor o el afán de gloria) y otras relacionadas con lacomunidad a la que pertenecían (disciplina, obediencia...). En este momento seles hacía saber claramente que solo podrían servirse de aquellas armassiguiendo las órdenes e instrucciones de sus jefes.Durante la Edad Media la formación moral del militar gira entorno al
caballero
. Los señores feudales encontraron graves dificultades para convocar a su ejército dada la diseminación de sus componentes y la facilidad parasustraerse a la llamada. Fue entonces cuando la caballería adquiere un valor especial ya que era raro que los vasallos no acudiesen a la llamada delsoberano, pero alentados no por métodos coercitivos, sino por una ética propiade la caballería basada en la lealtad al señor, el honor, la proeza la acciónpersonal y la falta de táctica y disciplina. Así, en el siglo XII la caballería seconstituyó en una especie de casta, y en título de nobleza de carácter hereditario.La decadencia y desaparición de esta casta social se produce durante elsiglo XIV, cuando, durante la Guerra de los Cien años, el Ejército pasa de ser un ejército feudal a convertirse en real y permanente (y cuando además laCaballería pierde importancia en el campo de batalla a favor de la Infantería).Durante la Guerra de los Cien Años, el simple guerrero, hombre anárquico ycarente de moral e ideales, comienza a
asumir la disciplina
, abandonando lacondición de guerrero para pasar a ser militar. El caballero que se regía por suspropias reglas basadas en el honor, era incompatible con la disciplina de losmilitares. Sin embargo, determinadas virtudes que habían acompañado alcaballero, como el honor, la lealtad o el valor, tratan de ser asimiladas por elEjército estamental, sustituto del Ejército feudal.En España, el declinar del Imperio en el siglo XVII, se reflejó en la miliciahasta el punto que Felipe IV promulgó la nueva Ordenanza de 1632, en la quese decía “...por cuanto la disciplina militar de mis Exércitos ha decaído en todaspartes de manera que se hallan sin el grado de estimulación y sin las virtudesque en el pasado tuvieron...”.Con los Borbones se dictaron numerosas Ordenanzas (sobre todomarítimas, que refundían otras de origen inmemorial), con el deseo de recobrar el prestigio de España en el concierto internacional, pero las de 1632 no sederogaron hasta 1768, por las de Carlos III. Las Ordenanzas de Carlos IIIrecogían, como señalan en su preámbulo las actuales de 1978, “...principiosmorales y filosóficos tan adelantados a su época que lograron mantener suespíritu hasta nuestros días..”.En la actualidad, los valores morales de la Institución Militar se hallanrecogidas en un conjunto de normas, de las cuales las Reales Ordenanzas delas Fuerzas Armadas, aprobadas por la Ley 85/1978, de 28 de diciembre),tienen especial relevancia al ser la “regla moral de la Institución Militar”. LasReales Ordenanzas (en adelante RR.OO) ponen su acento en “el patriotismo delas Fuerzas armadas -exclusivamente consagradas al servicio de la Patria- en elque tienen origen todas las virtudes castrenses...En la disciplina...En elsentimiento del honor...En la mutua lealtad...En la eficacia del Servicio, que
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