sobre algún tema que desconozco por completo, no voy adisponer ácilmente de un ltro que separe la inormación correctade la potencialmente “peligrosa”. Internet es una herramientapotentísima, de ácil acceso y maravillosa, todos estamos deacuerdo, pero también puede ser muy peligrosa.Todo este rollo que acabo se soltar, viene al caso porque enesta ocasión y sobre el tema que nos ocupa; la Periostitis, condierencia es donde más “perlas” he encontrado, lo que puede seruna causa importante de la mala ama que se ha ganado entre elcolectivo de corredores. Una interminable lista de despropósitosque solo valen para conundir al lector ávido de soluciones quele permitan seguir corriendo, porque en denitiva ¿eso es lo quequeremos, no? ¡Seguir corriendo!
¿Qué es exactamenteLaPeriostitis tibiaL?
Ya para empezar el nombre conunde tanto a proanos como aalgunos que no lo son tanto.Según la RAE:
PErIosTITIs.
(De periostio e -itis).
1. . Med.
Infamación del periostio.
PErIosTIo.
(Del lat. periostĕum, y este del gr.
π
ĕĕĕĕĕĕĕĕĕ).
1. m. Anat.
Membrana brosa adherida a los huesos, que sirvepara su nutrición y renovación.Exactamente eso. El Periostio es una membrana de tejidoconectivo que “envuelve” los huesos en todo su perímetroadhiriéndose a su supercie con uerza, salvo en las zonas dondese insertan tendones, ligamentos o en las articulaciones. Enestas últimas lo que recubre al hueso es el cartílago articularo cartílago hialino. Este tejido se encuentra muy vascularizado(contiene gran cantidad de vasos sanguíneos) y muy inervado(muchas terminaciones nerviosas) lo que interviene en la nutricióny la sensibilidad del sistema esquelético. Contribuye además enimportantes procesos tales como la consolidación de racturas oen el aumento de espesor de los huesos.Es lógico pensar que cuando se produce una tendinopatía deinserción, o lo que es lo mismo, una aectación degenerativa einfamatoria del tendón en su zona de inserción en el hueso, cuyacausa suele ser la sobre solicitación y los micro traumatismos derepetición, así como contracturas, acortamientos, alteracionesestructurales y/o mecánicas o traumatismos directos, se veanaectadas también las estructuras adyacentes a esta, como porejemplo el periostio.Por lo tanto, siempre que exista una tendinopatía de inserción,se dará, en mayor o menor grado y extensión, una aectación delperiostio anejo. Y cuanto mayor en supercie sea la inserción en elhueso, más grado de aectación del periostio habrá. Dando lugarentonces a una periostitis.
A nt n inteea en eta caión la que epduce en la caa ptei de la tibia, que dich ea depa, nt n ntam al tact que ea exactamenteptei, má bien ntam la zna intena de la piena,dede la dilla al tbill.
Este enómeno se explica porqueal tener el peroné en la cara externa, es “como si hubiera máspierna” hacia la parte externa de la tibia que hacia la interna.Esto provoca que cuando duelan los músculos de esa zona, lossintamos en la cara interna de la pierna o de la “espinilla”.Pues bien. En la cara posterior de la tibia se insertan dos músculos,el Flexor Común de los Dedos y el Tibial Posterior (este últimose inserta también en la membrana interósea que une la tibiacon el peroné) entre otros. Ambos utilizan una gran extensión dehueso para insertarse, por lo que comprometen a una importantesupercie de periostio así como de tejido óseo subyacente que severán aectados junto al tejido tendinoso de inserción en una seriede situaciones que describiremos a continuación.Estos músculos, de dierente modo, van a fexionar (fexión plantar)el tobillo (ponernos de puntillas) y van a supinarlo (mirarnosla planta del pie por dentro). Ambos descienden desviándoseligeramente hacia dentro por la cara posterior de la tibia, pasanpor detrás del maléolo tibial o interno del tobillo y se insertan; el fexor común de los dedos, en las bases de las alanges distalesdel segundo al quinto dedos ( en todos menos en el dedo gordo),y el tibial posterior en la base de la bóveda plantar en diversoshuesos (escaoides, apósis menor del calcáneo, cuboides,en las tres cuñas y en las bases del segundo, tercero y cuartometacarpianos).
Duante la caea a pie, y má aun i decuidam cietapect imptante, vam a mete a et múcul aun tabaj muy inten
(ahora veremos cómo)
pudiend llega ae exceiv
, lo que induciría a una sobre solicitación de estos, así como de sus tendones y de su zona de inserción, provocando la lesión.Tendríamos entonces una contractura y retracción de los músculos(ya dolorosa por si misma), una tendinopatía provocada porese aumento de tensión muscular (también dolorosa) y por losrepetidos impactos de la carrera, nalmente una amplia zona deperiostio quedaría aectada (periostitis) debido a las peculiaridadesanatómicas de la zona, siendo esta, no una lesión aislada delperiostio, sino más bien la consecuencia nal de un acumulo detensiones y alteraciones que deben ser tratadas y corregidas siqueremos tener cierto éxito en su curación.
¿cómo se Produce?
Durante la carrera, cada vez que apoyamos un pie en el sueloy vamos poco a poco cargando el peso del cuerpo sobreél, estos músculos, junto con gemelos, soleo y otros, vana ser los encargados de “renar” nuestro cuerpo por mediode una contracción excéntrica (negativas) importante, paraposteriormente, exigirles que nos impulsen hacia arriba y haciadelante, con otra contracción, esta vez concéntrica, pero bastanteintensa también. Todo ello va sumando a lo largo de los kilómetrosuna atiga y una sobrecarga tremenda, y si no tenemos cuidado,puede ser excesiva y lesionarnos.Probablemente todo comenzaría con una contractura y retraccióndel tejido muscular que con el tiempo pasaría a aectar a la zonatendinosa y a la inserción en el hueso, llegando por n al periostioy dándole nombre a nuestra patología.Pero, hasta ahora, esta cadena lesional podría ser perectamentela que describimos en su momento para la tendinopatía aquilea,por ejemplo. ¿Qué actores intervienen en que se dé una Periostitistibial en vez de una aectación del tendón de Aquiles? Puesprobablemente otro viejo conocido nuestro: “la alta de control depronación.” Ya hemos comentado en otras ocasiones, que el impulso nal delpie justo antes de que este despegue del suelo, va a producirse ensu momento de máxima pronación (apoyando el arco interno delpie en vez del externo y “empujando” con el dedo gordo) ademásde con el tobillo en fexión dorsal (con la punta del pie haciaarriba). Bien, pues ese es justo el momento de máxima elongaciónde estos dos músculos (Flexor común de los dedos y Tibialposterior) o sea, donde los estaríamos estirando al máximo. Endenitiva, que en el momento de mayor tensión por estiramiento,es donde les pedimos un mayor esuerzo, ¿no? Fácil que seproduzcan lesiones por sobrecarga entonces. Ya que con la fexión dorsal no podemos hacer nada, salvo evitarcorrer demasiado en cuestas muy pronunciadas hacia arriba o nousar zapatillas demasiado bajas de tacón, pues si la limitamosde otra orma no podríamos correr, deberíamos controlar la
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